Cali no solo se enfrenta al calor extremo y a las lluvias torrenciales; está aprendiendo a predecirlos y gestionarlos mediante datos. La resiliencia climática en la capital del Valle ha dejado de ser un concepto teórico para convertirse en un sistema operativo que combina infraestructura física con herramientas digitales. En el desarrollo urbano actual, la tecnología actúa como el sistema nervioso que permite a la ciudad reaccionar antes de que el impacto sea irreversible.

La estrategia de Cali se articula a través del Plan Integral de Gestión del Cambio Climático (PIGCC), liderado por el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (DAGMA). Este programa no opera de forma aislada, sino que se integra en el diseño de la ciudad mediante tres ejes tecnológicos:

  1. Monitoreo Hidroclimatológico: Se han instalado y modernizado estaciones meteorológicas y sensores de nivel en los ríos (Pance, Cali, Meléndez, entre otros). Estos dispositivos envían datos en tiempo real a la CVC y a la Secretaría de Gestión del Riesgo para activar alertas tempranas.
  2. Sistemas de Información Geográfica (SIG): La ciudad utiliza mapas de calor y modelos de inundación digitalizados para decidir dónde se permiten nuevas construcciones y dónde es urgente sembrar “bosques urbanos” que reduzcan la temperatura.
  3. Modernización de la PTAR Cañaveralejo: La tecnología de tratamiento de aguas residuales se ha actualizado para mejorar la eficiencia hídrica y reducir las emisiones de gases, asegurando que el sistema soporte el aumento de caudal durante las tormentas.

Entre 2024 y lo que va de 2026, Cali ha consolidado hitos clave que demuestran la aplicación práctica de estas herramientas:

  • Ingreso a la Red C40: En 2025, Cali fue invitada oficialmente al Cities Climate Leadership Group (C40), lo que ha facilitado el acceso a software especializado para modelar escenarios de descarbonización urbana al año 2050.
  • Laboratorio de Ecobarrios: Barrios como San Antonio, El Aguacatal y la Comuna 20 han implementado pilotos de “soluciones basadas en la naturaleza” con seguimiento técnico. Esto incluye techos verdes y sistemas de recolección de agua lluvia que utilizan sensores de bajo costo para monitorear el ahorro de agua.
  • Estrategia “Somos Clima”: Presentada a finales de 2025 junto al IDEAM, esta iniciativa introdujo herramientas interactivas y realidad aumentada para que la ciudadanía comprenda los nuevos escenarios climáticos del Valle del Cauca hasta el año 2100.
  • Sensores de Calidad del Aire: Se ha expandido la red de sensores inteligentes en puntos críticos de movilidad, permitiendo ajustar los flujos de tráfico mediante algoritmos para reducir los picos de contaminación durante las olas de calor.

Si usted es un líder comunitario, representante de una junta de acción comunal o emprendedor con un proyecto ambiental, existen canales formales para recibir apoyo técnico o financiero del Distrito:

  • Atención Técnica (DAGMA): Para solicitar apoyo en proyectos de adaptación (huertas urbanas, sistemas de drenaje sostenible o protección de zonas verdes), puede dirigirse al Ventanilla Única del DAGMA en la Avenida Estación o radicar su solicitud al correo: [email protected].
  • Centros de Administración Local Integrada (CALI): En cada comuna, las oficinas de los CALI sirven de puente para radicar peticiones relacionadas con la gestión del riesgo climático y la mejora del entorno urbano.
  • Línea 195: Es el canal de atención ciudadana donde puede consultar sobre convocatorias vigentes para programas de “Negocios Verdes” o incentivos por protección de ecosistemas.
  • Plataforma de Participación: La Alcaldía habilita periódicamente formularios en su portal oficial (cali.gov.co) bajo la sección de “Transparencia” para la postulación de metas ciudadanas dentro del Plan de Desarrollo.

La resiliencia en Cali no depende solo de grandes obras de ingeniería, sino de la capacidad de cada barrio para usar la información disponible y transformar su entorno inmediato.

Nubela Meneses