El debate sobre qué hacer con el centro de Cali ya no es una charla de arquitectos en una oficina; es una realidad que se mueve entre las retroexcavadoras y los decretos de protección. En el corazón de esta transformación está la Empresa de Desarrollo y Renovación Urbana (EDRU), la entidad encargada de ejecutar el Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) del Centro Histórico. El reto es complejo: cómo modernizar una ciudad sin borrar su memo
La EDRU no actúa de forma aislada. Su trabajo se basa en la gestión de suelo y la articulación público-privada. El programa opera mediante “Unidades de Actuación Urbanística”. Básicamente, se delimitan zonas degradadas o con potencial de desarrollo y se aplican herramientas legales para integrar lotes, mejorar servicios públicos y atraer inversión.
Para el patrimonio, el proceso sigue una ruta técnica:
- Catalogación: Se identifica si el inmueble es de Conservación Integral (no se toca), Conservación Tipo B (permite modificaciones internas) o Contextual.
- Intervención: La EDRU busca que los nuevos proyectos inmobiliarios rodeen o integren estas fachadas históricas en lugar de demolerlas.
- Compensación: Se utilizan mecanismos como la transferencia de derechos de construcción, donde un dueño de una casa patrimonial “vende” su potencial de altura a un constructor en otra zona para financiar la restauració
En los últimos dos años, Cali ha pasado de los planos a los hechos con proyectos que marcan un precedente:
- Proyecto Ciudad Paraíso: Tras años de estancamiento, la zona de San Pascual y El Calvario ha visto el avance de las primeras torres de vivienda y la infraestructura de la Fiscalía. Aquí el desafío ha sido social, pero arquitectónicamente busca conectar el centro moderno con los barrios tradicionales.
- Recuperación del Eje de la Carrera 10: Se han realizado jornadas de “acupuntura urbana”, mejorando fachadas y espacio público en sectores cercanos a edificaciones de valor patrimonial, buscando que el entorno sea atractivo para el comercio legal.
- Plan Jarillón y Reasentamiento: Aunque es más ambiental, la EDRU ha tenido que gestionar la conservación de estructuras en zonas de riesgo, equilibrando la seguridad con la identidad de los barrios populares.
Si usted es propietario de un inmueble en el centro o tiene un proyecto que impacta el patrimonio, la EDRU ofrece canales de acompañamiento para evitar sanciones por intervenciones ilegales.
- Identificación del Predio: Tenga a mano el número de matrícula inmobiliaria y la cédula catastral.
- Consulta de Norma: Diríjase a la oficina de atención de la EDRU o a la Subdirección de Patrimonio de la Secretaría de Cultura para verificar el nivel de protección de su inmueble.
- Radicación de Proyectos: Si busca asesoría para restauración o quiere participar en programas de renovación, debe presentar una carta de intención en la Sede Administrativa de la EDRU (Edificio San Marino, Calle 11 # 1-07, Cali).
- Canales Digitales: Puede escribir al correo institucional [email protected] o consultar el portal oficial para ver los proyectos vigentes y las convocatorias de inversión.
Las intervenciones en bienes de interés cultural (BIC) requieren aprobación previa de la Secretaría de Cultura antes de tramitar cualquier licencia de construcción en curaduría.
La renovación urbana en Cali no debe entenderse como la sustitución de lo viejo por lo nuevo, sino como la rehabilitación de la función social del suelo. Conservar una fachada vacía no sirve de nada si el barrio muere; por ello, la apuesta de los últimos dos años se centra en “habitar el centro”.
La EDRU tiene la tarea de convencer a los caleños de que el patrimonio es un activo económico, no un estorbo para el progreso. El éxito de esta gestión dependerá de que el ciudadano deje de ver la renovación como una amenaza de desalojo y empiece a verla como una oportunidad para recuperar el orgullo de vivir en la “Sucursal del Cielo”.