Cali vive una transformación urbana sin precedentes. La tradicional imagen de la Vivienda de Interés Social (VIS) como casitas uniformes en las periferias de la ciudad está dando paso a estructuras de concreto que desafían la gravedad. La apuesta por la altura no es solo una tendencia arquitectónica, sino la respuesta técnica a la escasez de suelo urbanizable y la necesidad de redensificar la capital del Valle.

El programa de vivienda en Cali se rige bajo las directrices del Gobierno Nacional y el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) local. A diferencia de las casas de un solo piso, los proyectos en altura permiten optimizar el uso del suelo. Esto significa que en el mismo terreno donde antes vivían 20 familias, ahora pueden habitar 80 o más.

Técnicamente, estos proyectos se desarrollan bajo la figura de Propiedad Horizontal. El esquema funciona así:

  1. Habilitación de suelo: La Secretaría de Vivienda identifica zonas con servicios públicos disponibles.
  2. Alianzas Público-Privadas: Constructoras privadas desarrollan los proyectos, mientras el municipio garantiza que el entorno cuente con vías y equipamiento social (parques o colegios).
  3. Tope de precio: Para que un apartamento sea considerado VIS en 2026, su valor no debe superar los 135 o 150 salarios mínimos mensuales legales vigentes (SMMLV), dependiendo de la zona y la normativa vigente.

En el último bienio, el panorama habitacional de Cali se concentró en áreas estratégicas como el Corredor de la Calle 25 y zonas de renovación urbana en el centro.

  • Proyectos de Renovación: Se han consolidado planes parciales como el de “El Hoyo y El Piloto”, donde se busca que quienes trabajan en el centro vivan allí mismo, reduciendo tiempos de desplazamiento.
  • Enfoque en Sostenibilidad: Las nuevas torres entregadas en sectores como Valle del Lili o Bochalema han empezado a integrar sistemas de ahorro de agua y ventilación cruzada natural, un factor crítico dado el clima de la ciudad.
  • Dificultades Superadas: Durante 2024, el sector enfrentó retos por las tasas de interés, pero la reactivación llegó de la mano de los “subsidios concurrentes”, permitiendo que las familias sumen el aporte de la Caja de Compensación con el del programa nacional “Mi Casa Ya”.

Si usted está interesado en dejar de pagar arriendo y apostar por un apartamento propio en Cali, estos son los pasos concretos que debe seguir, sin rodeos:

  1. Verifique sus ingresos

Su hogar (individual o familiar) no debe superar ingresos mensuales de 4 SMMLV. Si gana menos de 2 SMMLV, el subsidio suele ser mayor.

  1. Elija el proyecto

No espere a que el gobierno le asigne una casa. Usted debe ir a las salas de ventas de las constructoras que ofrecen proyectos VIS en altura. Pregunte específicamente si el proyecto está habilitado para subsidios del Gobierno y de Cajas de Compensación.

  1. El ahorro programado

Es fundamental tener una cuota inicial. La mayoría de los bancos y el Fondo Nacional del Ahorro (FNA) exigen que usted demuestre capacidad de ahorro o tenga cesantías acumuladas.

  1. Postulación a subsidios

Existen tres fuentes principales de ayuda en Cali:

  • Mi Casa Ya: Programa nacional que otorga cobertura a la tasa de interés y un aporte directo a la cuota inicial.
  • Cajas de Compensación (Comfandi o Comfenalco): Si es empleado formal, su caja le otorga un subsidio que hoy ronda los 39 millones de pesos (ajustable anualmente).
  • Subsidios Distritales: La Alcaldía de Cali, a través de la Secretaría de Vivienda, lanza convocatorias específicas para poblaciones vulnerables o víctimas del conflicto.
  1. El crédito hipotecario

Una vez tenga el subsidio pre-aprobado y la separación del apartamento, debe gestionar un crédito con una entidad financiera por el saldo restante.

Vivir en altura implica un cambio cultural. La convivencia en edificios VIS requiere el pago de una cuota de administración para el mantenimiento de ascensores (si los tiene) y zonas comunes. Además, el respeto estricto al Manual de Convivencia es lo que garantiza que la inversión no se valorice o se deteriore con el tiempo.

La Cali del futuro ya no se expande hacia los cañaduzales del sur ni hacia las laderas del oeste; se eleva sobre sí misma, buscando ser una ciudad más compacta, eficiente y cercana para sus habitantes.

Nubela Meneses