La relación entre el diseño de una ciudad y la tranquilidad de sus habitantes no es casualidad. En Cali, una ciudad que ha lidiado históricamente con índices complejos de criminalidad, la renovación urbana ha dejado de ser un tema meramente estético para convertirse en una herramienta táctica de seguridad. No se trata solo de pintar fachadas, sino de recuperar el control territorial mediante la arquitectura y la gestión comunitaria.
En Cali, la renovación urbana con enfoque de seguridad se gestiona principalmente a través de la Empresa de Desarrollo y Renovación Urbana (EDRU), en conjunto con la Secretaría de Seguridad y Justicia. El concepto base es el “Urbanismo Social”, que parte de una premisa clara: un espacio abandonado es un espacio que el crimen reclama; un espacio iluminado y transitado es un espacio que la ciudadanía recupera.
El programa opera bajo tres ejes fundamentales:
- Prevención a través del Diseño Ambiental (CPTED): Se modifican entornos para reducir oportunidades de delitos. Esto incluye la eliminación de “puntos ciegos”, la mejora de la iluminación LED y la poda de vegetación que obstruya la visibilidad.
- Mejoramiento Integral de Barrios (MIB): Se intervienen zonas vulnerables no solo con cemento, sino con servicios públicos y legalización de predios, lo que formaliza la presencia del Estado.
- Proyectos de Gran Escala: Áreas estratégicas que conectan zonas segregadas con el resto de la ciudad, rompiendo fronteras invisibles.
En el último bienio, Cali ha visto proyectos clave que demuestran este impacto. Uno de los más emblemáticos es el avance en el Plan Parcial El Calvario y el proyecto Ciudad Paraíso en el centro de la ciudad. Lo que antes era un “gueto” de difícil acceso para la fuerza pública y los servicios de emergencia, hoy se transforma en un nodo de vivienda y comercio. La apertura de vías y la demolición de estructuras en ruinas han reducido las zonas de expendio en el núcleo central.
Otro ejemplo relevante es la intervención en el Bulevar del Oriente. En los últimos dos años, este espacio en el Distrito de Aguablanca pasó de ser un canal de aguas residuales y un botadero de escombros —foco de inseguridad— a ser un parque lineal de más de un kilómetro. La experiencia aquí muestra que, al instalar canchas, huertas y senderos, el índice de hurtos en el perímetro inmediato disminuye porque hay “ojos en la calle” de forma constante.
Asimismo, la renovación de parques en comunas como la 13, 14 y 15 ha integrado tecnología: cámaras de vigilancia conectadas al centro de mando de la Policía (CAD) y botones de pánico, integrando el entorno físico con la vigilancia digital
Si usted reside en un sector donde el deterioro del entorno urbano está facilitando la delincuencia, existen canales formales para solicitar que su barrio sea incluido en planes de renovación o mantenimiento:
- A través de la JAL y la JAC: El primer paso es canalizar la solicitud mediante la Junta de Acción Comunal (JAC) o la Junta Administradora Local (JAL). Estas organizaciones radican proyectos ante el Departamento Administrativo de Planeación Municipal.
- Presupuesto Participativo: Cada año, las comunas disponen de recursos donde los vecinos votan por las obras prioritarias. Es el mecanismo más directo para conseguir iluminación, pavimentación o parques.
- Ventanilla Única de la EDRU: Para proyectos de mayor escala (renovación de manzanas completas o planes parciales), se puede acudir a la oficina de atención al ciudadano de la EDRU (Calle 11 # 5-54, Edificio BCP).
- Línea de Atención Ciudadana: Puede llamar a la línea 195 o ingresar a la plataforma digital de la Alcaldía de Cali para reportar puntos críticos de infraestructura que afecten la seguridad.
La renovación urbana no es una solución mágica. Si bien el entorno físico ayuda, la seguridad ciudadana requiere que esa infraestructura sea apropiada por la gente. Un parque nuevo sin mantenimiento o sin presencia policial periódica puede volver a degradarse. El éxito en Cali dependerá de que el cemento nuevo venga acompañado de oportunidades sociales para los jóvenes que hoy habitan esas zonas intervenidas