En entrevista del 18 de enero-2026 al periódico El Tiempo, el alcalde Eder manifestó que entre sus planes para los dos años finales de su mandato, está la construcción de varios colegios, nuevos hospitales y la recuperación de buena parte de la malla vial de la ciudad cercana a 3.000 kmts, de los cuales 1.700 se recibieron en mal estado de+ la administración anterior. Además de las obras que se adelantan en el barrio obrero con las cuales se busca consolidar la denominada “ruta de la salsa”.
El burgomaestre hace relación a los grandes desafíos que significan la construcción del tren de cercanías y la reducción de la tasa de homicidios que se viene incrementando en Cali, directamente relacionada con el ajuste de cuentas entre los diferentes grupos ilegales que operan en la ciudad y en la región Pacífica, ligados a los negocios del narcotráfico.
El alcalde Eder se refirió al centralismo bogotano que ha dado la espalda a la ciudad de Cali y al Valle del Cauca, particularmente en el gobierno del presidente Gustavo Petro.
De dichas iniciativas, algunas están en ejecución y serán financiadas con parte del empréstito por 3.5 billones de pesos aprobado por el Concejo distrital dejando endeudados por varios años a la ciudad y a los caleños.
Lo cierto es que se desconoce sí el alcalde Eder cumplirá con las obras que se ha propuesto en su cuatrienio que, como el tren de cercanías, demanda de una gran inversión y de varios años para su construcción, convirtiendo dicho proyecto en una simple posibilidad formal en tanto no se abordan los problemas fundamentales que afectan a los caleños, en medio de las promesas de los alcaldes y de los debates que se realizan en el seno del Concejo distrital, tal como ha sucedido con aquellas iniciativas del alcalde Eder en torno a la transformación de la ciudad en un distrito especial o con el desarrollo de obras inconclusas como las relacionadas con las 21 megaobras que finalmente no se terminaron, y otras que no se iniciaron pero sí se cobraron, o como la denominada Vuelta de Occidente o el canal de aducción de las aguas del río Cali que abastece el acueducto de la ciudad o, como la ampliación de la planta de depuración de los residuos sólidos, más conocida como la PTAR, etc.
A lo anterior debe agregarse lo relacionado con los problemas derivados del transporte masivo MIO, y los desarrollos caóticos y anárquicos del urbanismo que se adelanta en la ciudad y que han contribuido en buena medida al incremento de las congestiones vehiculares en todos los puntos cardinales de Cali.
Todo esto sin hablar de los graves problemas que padecen los caleños en materia de seguridad, desempleo, informalidad, pobreza y mayor desigualdad social.
Los caleños conscientes de sus intereses y necesidades no pueden confiar en un alcalde que utiliza slogans como “invertir para crecer”; “Cali es donde debes estar”; con los cuales busca adornar su plan de desarrollo sin que con ello se puedan resolver los verdaderos problemas que tiene la ciudad, en tanto se continúan desarrollando una serie de programas urbanísticos de carácter particular revestidos de defensa del interés general.
ADENDA: SE PIERDE EL PARQUE NACIONAL NATURAL LOS FARALLONES Y CALI AD PORTAS DE QUEDAR SIN AGUA.
Tres billones y medio de préstamo con aprobación express en el Concejo distrital, vigencias futuras comprometidas por varios años, mayor recaudo de impuestos no por buena gestión de los funcionarios sino por el abuso del poder al disparar los avalúos catastrales vía “actualización”, sin embargo, poca inversión para recuperar integralmente el parque Natural Nacional Los Farallones.
Mientras que la actual administración distrital hace poco o nada por preservar el Parque Natural Los Farallones de la desforestación y de la minería ilegal, ríos como el Cali, Aguacatal y Meléndez que con otros tres ríos que nacen en el parque natural poco a poco desaparecen en medio de la inactividad de la administración central, los caleños exigimos del mandatario tomar acciones inmediatas en la defensa y recuperación del patrimonio natural medioambiental, en tanto que el agua al constituir parte fundamental de la existencia y desarrollo de la vida requiere de parte del Estado en general todo el rigor y cuidado relacionados con la protección y mantenimiento de los recursos hídricos, en lo que corresponde a la ciudad de Cali y la región Pacífica.