Hoy, en contravía de las tendencias globales y sin cumplir los requisitos legales, la alcaldía anuncia la compra de más de 780 buses, profundizando un modelo fallido y billonario. Dos décadas de corrupción, ineficiencia y desfalcos no han sido suficientes para que la Alcaldía de Cali y Metrocali reconozcan la inviabilidad técnica, económica y financiera del MIO.

Han sido los alcaldes Apolinar Salcedo, Ospina I, Guerrero II, Armitage , Ospina II y  ahora Alejandro Eder , como presidentes de la junta directiva de Metrocali, los responsables del fracaso técnico, legal, económico y financiero del STM de Cali.

Un sistema inviable desde su origen

El Masivo Integrado de Occidente (MIO) fue presentado hace 20 años como la solución a la movilidad de Cali. Sin embargo, desde sus primeras etapas, el proyecto estuvo marcado por la improvisación, la falta de planeación y la ausencia de una estructuración técnica, económica y financiera seria, tal como lo ordenaban los Acuerdos 192 de 2006 y 224 de 2007. Estos mandatos legales exigían una estructuración rigurosa del sistema, que nunca se cumplió, convirtiendo al MIO en un elefante blanco y en un barril sin fondo para las finanzas de la ciudad.

Pésima estructuración: la marca registrada del MIO

A lo largo de dos décadas, el MIO ha sido sinónimo de corrupción y sobrecostos. Las administraciones municipales, desde Ospina, Guerrero, Armitage hasta la actual, han sido responsables de billonarios desfases económicos, contratos amañados y licitaciones plagadas de irregularidades.

En el Concejo hemos  denunciado reiteradamente el incumplimiento de normas legales, el mal servicio,  la mala gestión y la falta de soluciones de largo plazo, señalando que la estabilidad del sistema está en grave riesgo. El propio recaudo, vital para la operación, está al borde del colapso por años de mala contratación y  administración, más contratos fallidos, como los concesionarios de los buses,  el de la concesión de recaudo  SIUR ganado en tutela, que el alcalde 2008, no solicitó revisión en la Corte Constitucional y fue firmado,  nunca auditado debidamente.

Un modelo insostenible y sin resultados

Lejos de ofrecer un transporte eficiente y moderno, el MIO ha sido un fracaso rotundo: Demasiados tiempos de espera, rutas mal diseñadas, baja cobertura, buses varados por falta de mantenimiento y una experiencia de usuario cada vez peor. La ciudad ha perdido competitividad y calidad de vida, mientras Metrocali acumula deudas y los usuarios sufren largas esperas y servicios deficientes.

A pesar de los billonarios recursos invertidos, la administración nunca logró cerrar técnica, económica ni financieramente el sistema. Los mismos responsables han rotado por la dirección de Metrocali, sin experiencia en movilidad y nombrados por confianza política, perpetuando el manejo “familiar” de la empresa y la ausencia de control efectivo por parte del Concejo, la Contraloría y la Personería.

Los 14  co  responsables del MIO

 

# Presidente Periodo desempeñado   
1 Jaimer Córdoba, Luis F. Lian, Miguel Meléndez 2004 – 2007
4 Mauricio Carvajal y Luis Eduardo Barrera 2008 – 2011
6 María P, Rodríguez y Luis Fernando Sandoval 2012 – 2015
8 Armando Garrido, Gustavo Jaramillo, Nicolas Orejuela e Íngrid Ospina  2016 – 2019
12 Rodrigo Salazar y Oscar Javier Ortiz 2020 – 2023
14 Álvaro Rengifo 2024 – 2025

 

El nuevo “lavado” billonario: más buses, más deuda, mismo cáncer

En vez de reconocer el fracaso tecnico y economico del STM,  replantear el modelo, la Alcaldía de Alejandro Eder anuncia ahora la compra de más de 780 buses, en un intento desesperado por mejorar el servicio, pero sale a maquillar el colapso del sistema, sin resolver su cancer, que es la inviabilidad de operacion e infraestructura. El plan, presentado como una apuesta por la “primera flota pública de buses del masivo”, implica un endeudamiento de $412 mil millones y una sobretasa a la gasolina de $961 mil millones, es decir, $1.37 billones para una supuesta “renovación” que no resuelve los problemas estructurales de los operadores y de los recursos  de la infraestructura faltante ( Se la gastaron en otras obras)..

De los nuevos buses, apenas 380 serían eléctricos y 409 a diésel Euro VI, en un contexto mundial donde las grandes ciudades avanzan hacia sistemas eléctricos y sostenibles, no hacia la ampliación de modelos obsoletos y contaminantes. La adquisición, que iniciaría con 98 buses en 2025, no tiene un sustento técnico ni financiero claro, y sigue sin cumplir los requisitos legales de estructuración ordenados hace casi dos décadas.

Silencio cómplice y ausencia de control

Ni el Concejo de Cali, ni la Contraloría, ni la Personería han ejercido el control necesario. Los medios tradicionales, cooptados por la pauta oficial, han guardado silencio o replicado versiones oficiales, ignorando las denuncias y el clamor ciudadano. Mientras tanto, la ciudad asiste a un nuevo capítulo de saqueo institucional, donde se pretende “lavar” los errores del pasado con más deuda, más buses y más improvisación.

20 años perdido ( 2004 – 2025 ) s y el futuro hipotecado

Cali ha perdido dos décadas y billones de pesos en un sistema inviable, que nunca fue eficiente ni transparente. Hoy, en vez de aprender de los errores, la administración insiste en profundizar el modelo fallido, hipotecando el futuro de la ciudad y condenando a los caleños a seguir pagando por el desastre del MIO.

Hemos dicho: “No estamos hablando de centenares de miles de millones de pesos, precisamos edesfases billonarios, que afectan la estabilidad económica y financiera de Cali, excesiva corrupción, con el Concejo y organismo de control municipal, Personería y Contraloría, que no hacen el control debido. Y todo en complicidad con grandes medios de comunicación, que no investigan y solo publican la versión oficial del gobierno de turno.”

La historia del MIO es la historia de cómo la corrupción, la improvisación y la falta de control pueden destruir una ciudad. Y ahora, pretenden que paguemos la cuenta una vez más. ¿Hasta cuándo?

Ramiro Varela Marmolejo