Cali puede transformar su realidad mediante el ejercicio efectivo de la participación ciudadana en las decisiones públicas, la solución de los problemas colectivos y la defensa de todos los derechos constitucionales. Participar no significa solamente votar cada cuatro años, sino intervenir permanentemente en la planeación, la inversión, la ejecución de proyectos y el control de la gestión pública.
Los artículos 1, 2 y 103 de la Constitución Política establecen las bases de la democracia participativa y reconocen mecanismos para que los ciudadanos intervengan en los asuntos que los afectan. El reto es convertir estos principios en una práctica cotidiana que mejore las condiciones de vida y reduzca las desigualdades.
- La participación comienza en cada territorio
La transformación debe partir de la realidad concreta de Cali: sus 22 comunas y 15 corregimientos, barrios, unidades residenciales sin barrio formalmente reconocido, asentamientos humanos de origen informal y comunidades rurales.
Cada territorio debe identificar sus necesidades y priorizar soluciones en seguridad, empleo, educación, salud, vivienda, servicios públicos, movilidad, infraestructura, cultura, deporte y medioambiente.
Se propone organizar espacios permanentes de participación en barrios, unidades residenciales, asentamientos y corregimientos, con diagnósticos comunitarios, agendas de trabajo, proyectos priorizados y compromisos verificables. Las soluciones deben responder a las particularidades de cada comunidad, con criterios de equidad territorial y respeto por los derechos humanos.
- Gobierno y comunidad: responsabilidades compartidas
La participación debe articular a las instituciones públicas con las organizaciones sociales y ciudadanas.
El alcalde y su gabinete deben incorporar las propuestas viables a la gestión distrital. Los concejales deben ejercer el control político y estudiar las iniciativas normativas. Las Juntas Administradoras Locales (JAL), a través de sus ediles, deben fortalecer la representación territorial dentro de sus competencias. Las Juntas de Acción Comunal (JAC) deben organizar las prioridades de los barrios y promover iniciativas comunitarias.
También deben participar las universidades, los sindicatos, las organizaciones empresariales, las juventudes, las asociaciones de mujeres, los colectivos culturales y deportivos, las comunidades étnicas, las organizaciones de personas con discapacidad y los demás sectores sociales.
El objetivo es sumar capacidades, conocimientos y responsabilidades, sin sustituir las funciones legales de las instituciones ni subordinar la participación a intereses políticos o particulares.
- Una Asamblea Ciudadana Distrital de Cali
Estudiar la creación de una Asamblea Ciudadana Distrital, como instancia permanente de deliberación, concertación social y asesoría al alcalde y al Concejo.
Su composición combinaría representación territorial y participación sectorial, mediante procedimientos transparentes, democráticos e incluyentes. Su propósito sería construir una visión de ciudad que trascienda los períodos de gobierno de cuatro años.
La Asamblea podría formular propuestas, articular iniciativas entre comunas y corregimientos, examinar las principales necesidades distritales y hacer seguimiento público a los compromisos institucionales. Su diseño deberá respetar las competencias de las autoridades elegidas y de los organismos de planeación existentes, con una estructura jurídicamente viable y financieramente sostenible.
- Presupuesto participativo y control ciudadano
El presupuesto distrital de Cali para 2026 asciende a $7,77 billones, de los cuales aproximadamente $5,96 billones corresponden a inversión. Esta dimensión económica exige que los ciudadanos puedan conocer y evaluar las decisiones sobre el uso de los recursos públicos.
Se propone fortalecer la participación comunitaria en la identificación, priorización y seguimiento de proyectos, según los instrumentos de planeación, la disponibilidad presupuestal y las normas aplicables.
La población debe poder consultar los recursos asignados a cada territorio, los contratos, los responsables, los plazos y los resultados. Cuando sea legal, técnica y económicamente viable, las comunidades también podrán participar en la ejecución de obras y en su vigilancia, con controles de calidad, transparencia y rendición de cuentas.
- Los problemas de Cali deben tener soluciones verificables
La participación ciudadana debe servir para enfrentar problemas que afectan diariamente a millones de habitantes y que no pueden resolverse únicamente con anuncios o compromisos generales
Transporte. El MIO va mal, requiere seguimiento ciudadano a la cobertura, la frecuencia, el cumplimiento de rutas, la seguridad y los tiempos de espera. Los usuarios deben contar con información periódica sobre las mejoras y las dificultades del sistema.
Educación. Los resultados de las Pruebas Saber no son buenos para Cali, 2025, 2024, 2023, etc, deben orientar acciones concretas por institución educativa, identificando brechas de aprendizaje y necesidades de infraestructura, docentes y acompañamiento escolar. En Saber 11 de 2025, Cali obtuvo un promedio global de 259 puntos, uno menos que el promedio nacional de 260, según la Alcaldía.
Territorio y vivienda. Cali colmó su área de urbanizaciones ilegales y clandestinas. Se necesita prevenir nuevas ocupaciones irregulares del suelo y atender los asentamientos existentes mediante diagnóstico, gestión del riesgo, acceso a servicios y alternativas de vivienda o mejoramiento integral, de acuerdo con la legalidad y las condiciones de cada lugar.
Empleo. La informalidad laboral exige fortalecer la formación, el emprendimiento, la productividad y el acceso al empleo formal. Para Cali y su área metropolitana, la Cámara de Comercio reportó una informalidad del 46,1 % en mayo-julio de 2026, que con la tasa de desempleo, supera ampliamente el 55% de la ciudad. Cali es tercermundista…
Mal en Seguridad, en infraestructura y también en ambiente. Somos la ciudada mas violenta de Colombia, 2021, 2022, 2023, 2024, 2025, 2026, etc. Todo por el numero de homicidios……La violencia homicida, el deterioro de vías y andenes, la contaminación de los ríos y la pérdida de calidad ambiental requieren planes territoriales con metas, financiación, responsables y seguimiento ciudadano. No basta con intervenir sectores aislados: se necesita una estrategia integral para recuperar los espacios públicos, proteger las fuentes hídricas y mejorar las condiciones de vida.
Transparencia. La ciudadanía debe poder vigilar la contratación, los costos, los plazos, la ejecución presupuestal y los resultados. Frente a las preocupaciones acumuladas durante años sobre la gestión pública, se necesitan información abierta, rendición de cuentas y respuestas oportunas a las denuncias. Eder era la esperanza de Cali y no pudo…
- Participar para garantizar todos los derechos
La democracia participativa debe abarcar los derechos fundamentales, civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales. Su efectividad debe reflejarse en mayor seguridad, acceso a la justicia, educación de calidad, salud, vivienda, empleo, servicios públicos, movilidad y protección del patrimonio natural e histórico.
Cada problema prioritario debe tener un diagnóstico público, metas medibles, responsables institucionales, presupuesto identificado y plazos de cumplimiento. Las comunidades deben poder evaluar los avances y conocer las razones de los retrasos.
Una Cali construida entre todos, pasar de esa democracia representativa a participativa es el reto.
Cali puede convertir la participación ciudadana en un instrumento estructural de transformación cuando conecta a sus habitantes con las instituciones, articula las necesidades locales con las decisiones distritales y permite vigilar el uso de los recursos públicos.
El propósito es que cada ciudadano, barrio, comuna, corregimiento, unidad residencial y organización social tenga oportunidades reales de participar, ejercer sus derechos, exigir resultados y contribuir al desarrollo colectivo. La transformación no debe medirse por las reuniones realizadas, sino por las soluciones concretas que mejoren la vida de la población y reduzcan las desigualdades entre los territorios.