WhatsApp comenzó a desplegar controles parentales para cuentas de adolescentes. La función permite que madres, padres o cuidadores definan algunas reglas de privacidad y reciban avisos sobre cambios en la participación de sus hijos en grupos.

La novedad empezó a llegar de forma gradual el 30 de septiembre. Por eso puede que todavía no aparezca en todas las cuentas de Colombia. Está dirigida a adolescentes mayores de 13 años y requiere que el adulto vincule su cuenta de WhatsApp con la del menor.

Los controles permiten decidir quién puede ver la foto de perfil del adolescente, quién puede añadirlo a grupos y qué nivel de acceso tendrá a funciones como Estados, Canales y Meta AI. Si el joven busca relajar una de esas restricciones, deberá pedir autorización mediante un PIN creado por el adulto responsable.

WhatsApp también enviará una notificación cuando el adolescente entre o salga de un grupo. El adulto recibirá otro aviso si alguno de esos grupos aumenta de tamaño de forma importante. La plataforma contempla alertas cuando un grupo llega a 30, 100 o 250 participantes.

La herramienta no da acceso a los chats. Los mensajes y llamadas continúan protegidos con cifrado de extremo a extremo, por lo que ni WhatsApp ni el adulto vinculado pueden leer el contenido de las conversaciones desde estos controles.

La decisión responde a una preocupación creciente por la exposición de niños y adolescentes en plataformas digitales. Los grupos de WhatsApp hacen parte de la rutina escolar, familiar y social: se usan para tareas, actividades deportivas, cursos, ventas, comunidades de videojuegos y comunicación entre vecinos. Esa utilidad también puede exponer a menores a contactos desconocidos, grupos masivos, cadenas engañosas, extorsión, suplantación o contenido que no corresponde a su edad.

La configuración será opcional. WhatsApp plantea que cada familia determine cuánto acompañamiento necesita el adolescente y permite modificar o apagar los controles en cualquier momento. Cuando el usuario cumpla 18 años, la aplicación eliminará automáticamente el vínculo de supervisión.

Para activarlos, el adulto debe abrir WhatsApp y entrar a Ajustes. Allí encontrará la sección Controles parentales, desde donde podrá generar un enlace de vinculación. El adolescente debe aceptar la conexión desde su propio teléfono. Luego, el adulto crea el PIN que protegerá los cambios de configuración.

La medida puede ser útil, pero no reemplaza la conversación en casa. La seguridad digital también depende de que los adolescentes reconozcan perfiles falsos, desconfíen de enlaces y códigos enviados por desconocidos, no compartan información personal y pidan ayuda ante mensajes intimidantes o extraños.

Los controles de WhatsApp ofrecen una capa adicional para ordenar la privacidad de las cuentas adolescentes. Su alcance será mayor si padres, colegios y cuidadores explican para qué sirven, cuáles son sus límites y cómo actuar ante un riesgo digital.

Redacción