En 2026, el Valle del Cauca sufre una alarmante inestabilidad climática, atrapado en una peligrosa dualidad extrema. La región enfrenta simultáneamente el azote de intensas lluvias que provocan inundaciones masivas y desbordamientos en zonas vulnerables como Buenaventura, mientras que la inminente consolidación de un fuerte fenómeno de El Niño amenaza con prolongadas sequías, desabastecimiento hídrico e incendios forestales en la cordillera. Esta crisis expone la fragilidad de un departamento donde los planes de ordenamiento territorial y mitigación continúan siendo reactivos. La volatilidad ambiental ya no es una proyección a futuro; es una realidad destructiva que golpea con fuerza la infraestructura local, destruye hectáreas de cultivos y arriesga la seguridad alimentaria de sus habitantes. El cambio climático en el Valle evidencia que la falta de adaptación estructural transforma los ciclos naturales en verdaderos desastres humanitarios y económicos recurrentes.

Y enfrenta en 2026 cambios en las condiciones de lluvia, disponibilidad de agua, incendios de cobertura vegetal, inundaciones y movimientos en masa. Los registros de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) permiten identificar las amenazas y las medidas de adaptación que se aplican en el departamento.

Lluvias con cambios durante el año

El comportamiento de las precipitaciones ha cambiado entre un periodo y otro. En febrero de 2026, la CVC registró lluvias equivalentes al 172 % del promedio esperado. El incremento produjo aumentos en los caudales de varios tributarios y del río Cauca.

En julio la situación fue diferente. El promedio de lluvia fue de 38,1 milímetros, frente a 70,1 milímetros esperados. El déficit llegó al 49,5 %. En la zona Centro alcanzó el 65,4 %, mientras en la zona Sur fue del 34,5 %.

Durante la primera quincena de agosto, la CVC reportó caudales del río Cauca por debajo de los promedios históricos en las estaciones de medición y disminución de los aportes de varios tributarios.

El IDEAM mantiene el seguimiento del fenómeno de El Niño. Para el último trimestre de 2026 reportó una probabilidad del 90 % de que alcance una intensidad muy fuerte y del 75 % de que sea el evento más intenso de los últimos 76 años.

Agua y disponibilidad hídrica

La reducción de las lluvias tiene efectos sobre los ríos, embalses, acueductos, agricultura, generación de energía y ecosistemas.

El río Cauca es uno de los principales indicadores. Sus caudales responden a las variaciones de lluvia en las cuencas del departamento y en los territorios ubicados aguas arriba.

Los humedales cumplen una función en la regulación del agua. La CVC reportó en 2026 intervenciones realizadas durante 2025 en 23 humedales del Valle del Cauca, con una inversión cercana a $1.700 millones.

En Cali se reportaron intervenciones en 18 humedales públicos, con una inversión superior a $4.600 millones. Entre los sitios intervenidos están El Estero, Cañasgordas, La Babilla, Ibis, Isaías Duarte Cancino y el Parque de las Garzas.

Estos datos corresponden a trabajos ejecutados anteriormente y reportados durante 2026, por lo que no deben contabilizarse como nuevas obras realizadas este año.

Incendios de cobertura vegetal

Las condiciones de menor precipitación aumentan la posibilidad de incendios de cobertura vegetal. El IDEAM utiliza información de lluvia, temperatura, humedad y condiciones del suelo para establecer las alertas.

En septiembre de 2026 se registraron alertas por incendios de cobertura vegetal en municipios del Valle del Cauca, entre ellos Jamundí y La Unión.

El 14 de septiembre de 2026, el IDEAM reportó 279 municipios del país con algún nivel de alerta por incendios: 36 en alerta roja, 101 en naranja y 142 en amarilla.

Para el departamento, la prevención incluye vigilancia de áreas rurales, control de quemas, seguimiento de temperaturas y atención de incendios.

Inundaciones y movimientos en masa

El Valle tiene diferentes condiciones de exposición. El valle geográfico del río Cauca concentra sectores con riesgo de inundación, mientras las cordilleras Central y Occidental presentan zonas con pendientes, movimientos en masa y avenidas torrenciales.

En 2026 la UNGRD registró alertas de amenaza por movimientos en masa para municipios del departamento, entre ellos El Águila y Buenaventura.

La exposición depende de la ubicación de viviendas, carreteras, cultivos, infraestructura de servicios públicos y actividades económicas frente a las zonas identificadas en los mapas de amenaza.

La CVC tiene estudios y sistemas de información para identificar estos riesgos. Su Plan de Acción 2024-2027 contempla 29 cuencas con estudios técnicos, 24 cuencas con escenarios de riesgo monitoreados y 12 cuencas con propuestas de intervención.

Ecosistemas y adaptación

La conservación de bosques, humedales, páramos y áreas de protección hace parte de las medidas de adaptación.

La estrategia Valle Más Verde reportó 11.528.040 árboles sembrados desde 2020 y 5 millones de alevinos. Para 2026 se estableció una meta adicional de 2 millones de árboles y 1.250.000 alevinos.

La restauración busca aumentar la cobertura vegetal, proteger las fuentes de agua y recuperar áreas de importancia ambiental.

La CVC también contempla 316 hectáreas con esquemas de Pago por Servicios Ambientales, 1.314 fuentes no convencionales de energía y 40 empresas vinculadas a acciones de Valle Carbono Neutro dentro de su Plan de Acción 2024-2027.

Cambio climático y territorio

El Valle cuenta con un Plan Integral de Gestión del Cambio Climático Territorial y con instrumentos de planificación relacionados con adaptación, reducción de emisiones y gestión del riesgo.

La CVC contempla asesoramiento a 40 municipios y 2 distritos especiales en acciones relacionadas con cambio climático. También tiene previstas 10 obras de infraestructura para mitigación y atención de desastres.

En Cali se contemplan 4 acciones de mitigación del riesgo por incendios forestales, acciones en 2 cuencas para mejorar la capacidad hidráulica y 12 proyectos ciudadanos de educación ambiental relacionados con gestión del riesgo.

Escenarios para los ecosistemas

Los escenarios climáticos también muestran cambios potenciales para los ecosistemas de montaña.

Para el complejo de páramos de Las Hermosas, un escenario climático hacia 2040 proyecta una reducción de la cobertura potencial de 52.995 a 19.380 hectáreas.

En El Duende, la proyección pasa de 269,6 a 10 hectáreas.

En Farallones de Cali, la proyección pasa de 1.847,9 a 1.236 hectáreas.

Estas cifras corresponden a escenarios de cambio climático y no representan pérdidas registradas durante 2026.

El Valle en cifras

Indicador Cifra
Precipitación febrero 2026 172 % de lo esperado
Lluvia julio 2026 38,1 mm
Lluvia esperada en julio 70,1 mm
Déficit de lluvia en julio 49,5 %
Déficit zona Centro 65,4 %
Déficit zona Sur 34,5 %
Probabilidad de El Niño muy fuerte, último trimestre 90 %
Probabilidad de evento más intenso en 76 años 75 %
Humedales del Valle intervenidos 23
Inversión en esos humedales $1.700 millones
Humedales públicos intervenidos en Cali 18
Inversión reportada en Cali $4.600 millones+
Árboles sembrados desde 2020 11.528.040
Alevinos sembrados 5.000.000
Meta de árboles 2026 2.000.000
Meta de alevinos 2026 1.250.000
Cuencas con estudios técnicos 29
Cuencas con monitoreo de escenarios de riesgo 24
Cuencas con propuestas de intervención 12
Obras de mitigación previstas 10
Municipios y distritos con asesoría climática 42
Fuentes no convencionales de energía 1.314
Empresas vinculadas a Valle Carbono Neutro 40
Hectáreas con Pago por Servicios Ambientales 316
Municipios del país con alertas por incendios, 14 de septiembre 279
Alertas rojas por incendios 36
Alertas naranjas 101
Alertas amarillas 142

Radiografía de 2026

El comportamiento climático del Valle durante 2026 muestra diferencias entre periodos de lluvia y sequía. En febrero se registró el 172 % de la precipitación esperada, mientras en julio hubo un déficit del 49,5 %.

La gestión regional se concentra en cuatro líneas: agua, prevención de desastres, conservación de ecosistemas y reducción de emisiones.

El seguimiento de ríos y lluvias, los mapas de amenaza, la recuperación de humedales, la restauración de bosques, los sistemas de alerta y la planificación municipal son parte de las medidas de adaptación.

El escenario de los últimos meses de 2026 estará condicionado por la evolución de El Niño. La disponibilidad de agua, los incendios de cobertura vegetal y la respuesta ante lluvias intensas serán los principales puntos de seguimiento para el departamento.

Redacción