Seguimiento institucional, transparencia y control sobre la atención a las familias afectadas
El Departamento Administrativo de Control Interno de Santiago de Cali mantiene activos sus equipos de trabajo después del terremoto de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto de 2026. Su participación en la emergencia no consiste en entregar directamente alimentos, kits, medicamentos o ayudas económicas a las familias damnificadas. Su función está relacionada con el seguimiento de la gestión pública, la evaluación de los controles y el acompañamiento a los organismos de la Administración Distrital que atienden la emergencia.
El 24 de agosto, el Departamento Administrativo de Control Interno informó que mantiene activos sus frentes técnico y operativo y que continúa trabajando para acompañar la respuesta institucional frente a las necesidades de la comunidad afectada. La entidad señaló que su labor busca contribuir al cumplimiento de las responsabilidades de la Administración y a la estabilidad institucional durante la emergencia.
Este trabajo adquiere importancia debido al volumen de recursos, donaciones, contratos y operaciones que se están ejecutando para atender a las familias afectadas. La Alcaldía reportó que, con corte al 20 de agosto, se habían recibido y despachado 363,6 toneladas de ayudas desde el centro de acopio de la Ciudadela Petronio Álvarez. De ese total, 307 toneladas, equivalentes al 84,4 %, fueron distribuidas en Cali, mientras que 56,6 toneladas, el 15,6 %, fueron enviadas a municipios del Valle del Cauca.
En Cali, las ayudas fueron distribuidas tanto en la zona urbana como rural. Las comunas 19 y 20 estuvieron entre las principales receptoras, mientras que 14 corregimientos recibieron 25,9 toneladas. También se destinaron 56,3 toneladas a frentes de emergencia y puntos de colapso estructural, 19.988,7 kilogramos a los albergues temporales y 18.102,7 kilogramos a los Puestos de Mando Unificado y organismos de socorro.
Para Control Interno, estas operaciones representan un escenario que requiere seguimiento a los procesos administrativos y al cumplimiento de las responsabilidades asignadas a cada organismo. La entidad no es la encargada de definir qué familia recibe un determinado kit ni de realizar directamente la distribución de las donaciones. Esa labor corresponde a las dependencias y equipos responsables de la atención de la emergencia.
El control también cobra importancia frente a la contratación pública utilizada durante la emergencia. La Alcaldía declaró la calamidad pública y la urgencia manifiesta para facilitar la adquisición de bienes y servicios necesarios para responder al desastre. Estas decisiones permiten acelerar procedimientos, pero mantienen la obligación de justificar las actuaciones, garantizar el uso adecuado de los recursos y conservar los soportes correspondientes.
En este proceso, el Departamento Administrativo de Gestión Jurídica Pública explicó que la urgencia manifiesta permite agilizar la contratación de bienes y servicios destinados a mitigar la emergencia. También indicó que las actuaciones deben desarrollarse bajo el principio de legalidad y en coordinación con los organismos de control.
La función de Control Interno resulta entonces complementaria a la labor de las dependencias encargadas de la atención directa. Mientras Gestión del Riesgo, Bienestar Social, Salud, Vivienda y otros organismos intervienen en territorio, Control Interno mantiene su responsabilidad de acompañar y evaluar los procesos institucionales.
El reto para Control Interno en esta etapa es mantener el acompañamiento institucional mientras continúa la atención humanitaria y comienza la recuperación de la ciudad. La emergencia exige que los recursos públicos y las ayudas recibidas sean administrados de acuerdo con los procedimientos establecidos, que las responsabilidades estén claramente definidas y que la información pueda ser consultada por la ciudadanía.
Por esta razón, la participación del Departamento Administrativo de Control Interno debe entenderse como una labor de seguimiento y evaluación, no como una oficina de entrega de ayudas. Su aporte a las familias damnificadas se desarrolla desde el control de la gestión pública y el acompañamiento a los procesos que permiten que los recursos, bienes y servicios destinados a la emergencia cumplan con el propósito para el cual fueron asignados.