La ladera plantea problemas de seguridad, movilidad, agua y condiciones de vivienda.

La Comuna 1 de Santiago de Cali, ubicada en el noroccidente de la ciudad, está conformada por sectores como Terrón Colorado, Vista Hermosa, Sector Patio Bonito y Aguacatal. Su ubicación en la zona de ladera marca buena parte de las condiciones urbanas y sociales de sus habitantes.

En los espacios de participación realizados por la Administración Distrital, los habitantes de la comuna han señalado como asuntos pendientes la seguridad, el transporte, los servicios públicos, el espacio público, la vivienda, la protección de los ríos Cali y Aguacatal y el mejoramiento de la infraestructura educativa.

La seguridad, el principal problema

La seguridad aparece como una de las principales preocupaciones de la comunidad. El problema está relacionado con delitos como hurtos, violencia y presencia de estructuras dedicadas a actividades ilegales.

La situación de seguridad de Cali continúa siendo atendida mediante el Plan Integral de Seguridad, Convivencia Ciudadana y Justicia 2024-2027, que plantea acciones focalizadas en territorios y grupos de población para reducir factores de riesgo, violencia y criminalidad.

En la Comuna 1, la seguridad no puede analizarse únicamente desde la presencia policial. También tiene relación con las condiciones de los barrios, la iluminación, el estado de las vías, la falta de oportunidades para algunos jóvenes, el acceso a educación, empleo y actividades deportivas y culturales.

La Administración Distrital ha señalado que la atención de los problemas de seguridad debe combinar acciones de la Policía y la Fiscalía con educación, salud, cultura, deporte y programas sociales.

Otro de los problemas que ha marcado a la Comuna 1 es la situación de algunas viviendas y terrenos ubicados en la zona de ladera. La necesidad de mejoramiento de vivienda, legalización y titulación de predios ha sido planteada por los habitantes durante diferentes procesos de participación.

La situación tiene efectos sobre el acceso a servicios públicos, la inversión en las viviendas y la posibilidad de realizar obras de mejoramiento. La titulación de tierras y las condiciones de vivienda ya habían sido identificadas como necesidades de la comunidad en encuentros institucionales realizados en años anteriores.

Agua y servicios públicos

El acceso y la prestación de los servicios públicos constituyen otra de las necesidades de la comuna. La topografía de la zona y la ubicación de algunos asentamientos generan dificultades para ampliar y mantener infraestructura.

Los habitantes también han solicitado atención a problemas relacionados con agua potable, alcantarillado, energía, recolección de residuos y mantenimiento de la infraestructura pública.

Estas necesidades se relacionan directamente con la calidad de vida de las familias y requieren coordinación entre las empresas prestadoras de servicios y las autoridades distritales.

Movilidad y estado de las vías

La movilidad es otro de los asuntos señalados por los habitantes. Las características de la Comuna 1 hacen que algunas vías tengan dificultades de acceso y circulación.

El transporte público es necesario para conectar los barrios de la ladera con otros sectores de Cali y facilitar el desplazamiento hacia instituciones educativas, centros de salud, lugares de trabajo y zonas comerciales.

La comunidad ha planteado la necesidad de mejorar las condiciones de las vías y el transporte, especialmente en sectores donde la topografía dificulta el desplazamiento.

Problemas ambientales

La relación de la comuna con los ríos Cali y Aguacatal genera otra línea de atención. La comunidad ha solicitado acciones para proteger estos recursos naturales y controlar situaciones que puedan afectar sus cauces y zonas cercanas.

El manejo de residuos, la ocupación de zonas de protección, el mantenimiento de canales y quebradas y la prevención de riesgos asociados a lluvias también forman parte de las necesidades ambientales de la zona.

Educación y oportunidades para los jóvenes

La educación aparece como otro componente relacionado con las condiciones sociales de la comuna. Los habitantes han solicitado mejoramiento de infraestructura educativa y dotación tecnológica para las instituciones.

También se requiere ampliar las alternativas de formación técnica, empleo, emprendimiento, deporte y cultura para los jóvenes. Estas acciones pueden contribuir a reducir factores de riesgo asociados con la deserción escolar, el desempleo y la vinculación a actividades ilegales.

Problemas secundarios

Además de la seguridad, la vivienda, los servicios públicos y la movilidad, la Comuna 1 enfrenta otros problemas que inciden en la vida cotidiana:

  • Espacio público: necesidad de mantenimiento de parques, zonas comunes y escenarios de encuentro.
  • Alumbrado público: mantenimiento y ampliación en sectores donde la iluminación es insuficiente.
  • Empleo e ingresos: dificultades de acceso a empleo formal y crecimiento de actividades informales.
  • Salud: necesidad de facilitar el acceso de los habitantes a servicios de atención.
  • Deporte y cultura: mayor disponibilidad de escenarios, programas y actividades para niños, jóvenes y adultos.
  • Gestión de residuos: control de puntos de disposición inadecuada de basuras.
  • Riesgo ambiental: prevención frente a deslizamientos, crecientes y afectaciones relacionadas con la ubicación en la ladera.
  • Participación comunitaria: fortalecimiento de las organizaciones barriales para hacer seguimiento a las necesidades y proyectos.

Estos problemas coinciden con varias de las dificultades identificadas históricamente en procesos de participación ciudadana de Cali, donde aparecen la inseguridad, el desempleo, la informalidad, las deficiencias de infraestructura y servicios públicos y las limitaciones en educación como asuntos recurrentes.

Una agenda que combina seguridad y desarrollo urbano

La problemática de la Comuna 1 no se limita a un solo asunto. La seguridad ocupa un lugar central, pero está relacionada con condiciones de vivienda, empleo, educación, movilidad, servicios públicos y acceso a espacios para el deporte y la cultura.

Por esta razón, las soluciones requieren intervención de diferentes dependencias del Distrito y participación de las organizaciones comunitarias. El reto consiste en atender las necesidades inmediatas y, al mismo tiempo, avanzar en obras e iniciativas que mejoren las condiciones de los barrios de la ladera.

La comunidad ya ha planteado sus principales necesidades en espacios de diálogo con la Administración Distrital. Seguridad, transporte, servicios públicos, vivienda, medio ambiente y educación hacen parte de esa agenda.

Nubela Meneses