Imperativo estratégico ante la inviabilidad fiscal, económica, social y ambiental
En el cumpleaños de la ciudad, 25 de julio del 2026, Santiago de Cali a 10 años del V centenario de su fundación enfrentando una encrucijada. Desde 2006, la ciudad vive una ilusión técnica y ciudadana producto de dos décadas de ejecuciones inviables. Las deudas originadas por el Sistema Integrado de Transporte Masivo (MIO) y las 21 Megaobras desataron una quiebra fiscal que se profundizó entre 2018 y 2026 tras el endeudamiento de las últimas administraciones.
Cali no admite paños de agua tibia ni diagnósticos de escritorio concebidos para el aplauso. La capital del Valle del Cauca atraviesa una crisis de cuatro dimensiones:
- Fiscal: Sobreendeudamiento que compromete ingresos futuros mediante un Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) que no refleja los pasivos ni las obligaciones contingentes.
- Económica: Desindustrialización, alta informalidad y pérdida de competitividad regional.
- Social: Fractura por inequidad, inseguridad y erosión del tejido comunitario.
- Ambiental: Degradación de las cuencas hidrográficas y vulnerabilidad frente al cambio climático.
Como respuesta, ponemos a disposición de la ciudad, sus instituciones y la academia la investigación: «Transformar a Cali desde la planificación, imperativo estratégico». Este documento se constituye como una propuesta metodológica viva y un modelo de discusión expuesto al escrutinio técnico.
Decálogo de recomendaciones: Ámbito fiscal, institucional y financiero
Para rescatar la viabilidad de Santiago de Cali y trazar una hoja de ruta hacia sus 500 años, se estructuran las siguientes diez acciones:
- Evaluación de pasivos reales e intervención fiscal acordada
Frente al déficit de transparencia del MFMP, el Distrito debe acogerse a un acuerdo de reestructuración de pasivos bajo la Ley 550 de 1999 (o un Convenio de Desempeño Fiscal). Esto permitirá congelar pasivos no prioritarios, frenar embargos y sincerar las deudas contingentes del MIO, las Megaobras, Escuelas y parqques que se deben por acuerdo de la ciudad, en la relación de normas de la ciudad, sin paralizar la operación de la ciudad.
- Sinceramiento y reingeniería del Sistema MIO
Es insostenible inyectar recursos a una infraestructura que genera déficit operativo recurrente. Se requiere una reestructuración técnica y contractual del MIO que integre al transporte colectivo (buses y camperos) y la movilidad informal bajo un modelo de recaudo único, liquidando concesiones deficitarias. Llevamos 8 años desde Armitage, con planes de salvamento, mal enfocados y sin estructuración, ante un MIO incendiado que entregó Guerrero II.
- Reducción de la planta temporal y OPS
El Distrito debe adelantar un plan de austeridad sobre la planta de más de 15.000 Prestadores de Servicios (PS). La meta es una reducción drástica del 50% del gasto en OPS no operativas, reorientando estos recursos a la inversión social y la infraestructura básica.
- Liquidación de las 21 Megaobras
Dado que el cobro por valorización agotó su ciclo y dejó obras inconclusas, el Concejo y la Administración deben expedir un Acuerdo Distrital de cierre fiscal y técnico. Las obras no iniciadas deben retirarse del estatuto devolviendo dineros no ejecutados, saneando el patrimonio fiscal y definiendo cuáles proyectos se asumirán con recursos ordinarios.
- Reprogramación de la deuda pública
Para liberar flujo de caja durante los próximos 4 años, el Distrito nuevamente debe negociar con el sector bancario el reperfilamiento de créditos vigentes, buscando la ampliación de plazos y períodos de gracia que oxigenen la inversión social.
- Comisión de Verificación de Verdad Fiscal
Estructuración de una Plataforma Virtual Abierta de Mapeo de Pasivos y Proyectos. Mediante este mecanismo, la ciudadanía, gremios y expertos podrán auditar en tiempo real la información financiera del Distrito bajo estándares de datos abiertos.
- Plan de financiamiento por captura de plusvalías urbanas
Diversificación de las fuentes de ingreso distritales mediante la reglamentación de plusvalías urbanas, la venta de derechos de construcción y el cobro por estacionamiento en vía pública. El 100% de estos fondos se destinará a un Fideicomiso para la Infraestructura Social.
- Focalización del gasto social bajo retorno económico
Evaluación de impacto para los programas sociales, priorizando la recuperación de la malla vial, la calidad educativa, la formalización laboral, el microcrédito productivo y la empleabilidad juvenil.
- Blindaje de la cuenca alta y gestión hídrica del territorio
El ordenamiento territorial debe ajustarse a la matriz hídrica de los 7 ríos de Cali. Se debe declarar la moratoria de desarrollo urbano no planificado en la cuenca alta y condicionar las licencias de construcción a la disponibilidad real del recurso hídrico.
- Pacto de Gobernabilidad Fiscal a 20 Años
Suscripción de un acuerdo político e institucional entre el Alcalde, los 21 Concejales, los Gremios, la Academia y los Líderes Comunitarios. Este compromiso obligará a las futuras administraciones a respetar la hoja de ruta de sostenibilidad financiera aprobada.
Metodología: Diálogo socrático y construcción colectiva
La transformación de Cali no surgirá del dogma ni de la imposición. Por ello, la metodología se apoya en el método socrático virtual, entrevistas a profundidad y páneles de debate con autoridades pasadas y presentes, la academia, el sector empresarial y los órganos de control.