*Ramiro Varela M – Isabela Torres y Nicolás Patiño C
A pocas semanas de que Medellín abra sus puertas al I Campeonato Panamericano de Atletismo de Mayores de la historia, el ambiente dentro del atletismo colombiano ya se mueve con la intensidad de las grandes citas internacionales; diálogo con el presidente de la Federación Colombiana de Atletismo, Orlando Ibarra, en Caliescribe con Ramiro Varela M e Isabela Torres, quien emocionado habló de la importancia del evento, un “mundialito de atletismo “, confirmó que el certamen será mucho más que un campeonato continental: será una prueba de fuego para avanzar en el verdadero nivel competitivo del país rumbo a los grandes desafíos del ciclo olímpico.
La expectativa no es menor. Veintiocho países y cerca de 700 atletas aparecen en los listados preliminares para una competencia que otorgará cupos a los Juegos Panamericanos de Lima 2027 y servirá como referencia para los procesos clasificatorios hacia el Campeonato Mundial de Pekín 2027. Medellín se convertirá, durante varios días, en la capital atlética de América.
Un campeonato que marca el rumbo
Para Orlando Ibarra, el Panamericano representa mucho más que una disputa por medallas. El dirigente lo concibe como un laboratorio competitivo que permitirá evaluar el estado real del atletismo colombiano frente a las principales potencias del continente.
Después de Medellín vendrán compromisos trascendentales, como los Juegos Centroamericanos y del Caribe y los Juegos Suramericanos. Por ello, el torneo servirá para identificar fortalezas, corregir debilidades y proyectar el trabajo técnico de cara a los retos que conducirán al ciclo olímpico de Los Ángeles 2028.
El “mundialito” de América
No es casual que muchos especialistas ya lo denominen el “mundialito de atletismo” . La presencia de delegaciones como Estados Unidos, Canadá, Jamaica, Brasil y México garantiza una competencia de altísimo nivel técnico.
Ibarra considera que poco importa si algunas naciones llegan con equipos principales o alternos. La profundidad de sus programas deportivos permite que cualquier delegación presente atletas capaces de disputar medallas y registrar marcas de categoría mundial. Precisamente esa exigencia es la que convierte a Medellín en un escenario ideal para medir el verdadero crecimiento del atletismo colombiano.
Colombia apuesta por una delegación competitiva
La selección nacional llegará con casi atletas inscritos, una cifra que pudo ser mayor de no haberse presentado algunas lesiones y compromisos internacionales. Entre las ausencias más sensibles figura la de Natalia Linares, considerada actualmente una de las máximas figuras del atletismo colombiano tras sus recientes éxitos en campeonatos mundiales. Y de Flor Denis Ruiz , quien estarpá ese mismo fin de semana , en una parada de la liga diamante en Paris.
Sin embargo, la nómina mantiene una base sólida y experimentada. Sobresalen nombres como Ronald Longa, una de las cartas fuertes en velocidad; Valentina Barrios en las pruebas de lanzamiento; y Mauricio Ortega, referente histórico del atletismo nacional.
A ellos se suman especialistas en relevos, saltos, velocidad y pruebas combinadas que llegan con el objetivo de ubicar a Colombia entre los protagonistas del campeonato.
Más importante que las medallas: la base deportiva
Uno de los aspectos que más satisfacción genera en la Federación es el crecimiento estructural del atletismo colombiano. Los 53 atletas clasificados al Panamericano representan únicamente la cúspide de una pirámide deportiva que se viene fortaleciendo desde hace varios años.
Actualmente, Colombia cuenta con más de cien atletas en categoría sub-20 y otro importante grupo en sub-18, lo que garantiza una renovación permanente del talento. Este proceso ha sido respaldado por resultados concretos, como las nueve medallas de oro obtenidas recientemente en los Juegos Sudamericanos de la Juventud.
Para Ibarra, el éxito del atletismo colombiano no es producto de una generación aislada, sino de un trabajo continuo que comienza en las categorías infantiles y juveniles y avanza hasta la élite internacional.
El impulso del deporte universitario
Durante la entrevista también hubo espacio para destacar la importancia del atletismo universitario. Orlando Ibarra respaldó la realización del Campeonato Latinoamericano Universitario de Atletismo y expresó la disposición de la Federación para fortalecer los vínculos con las instituciones de educación superior.
La visión es clara: las universidades pueden convertirse en un puente fundamental para que los jóvenes deportistas continúen su desarrollo académico y deportivo, ampliando la base competitiva de Colombia y de toda la región.
Un torneo avalado por la élite mundial
Otro elemento que aumenta la relevancia del evento es el respaldo de World Athletics. El campeonato cuenta con reconocimiento internacional y categoría A, una clasificación que garantiza la validez de las marcas para rankings y procesos clasificatorios.
Ese respaldo explica el interés de numerosos atletas del continente por competir en Medellín, donde cada resultado podrá tener incidencia directa en futuras clasificaciones internacionales.
El camino hacia Los Ángeles 2028
Más allá de los resultados inmediatos, el Panamericano aparece como el punto de partida de un nuevo ciclo. Cada carrera, cada salto y cada lanzamiento servirán para construir el camino hacia los grandes objetivos del atletismo colombiano.
La Federación observa con optimismo una generación que combina experiencia y juventud, mientras continúa alimentando el relevo desde las categorías menores. Medellín será la oportunidad de comprobar cuánto ha avanzado Colombia y cuánto potencial tiene todavía por desarrollar.
Una vitrina para el futuro
Cuando el primer disparo de salida retumbe en la pista de Medellín el próximo 26 de junio, no comenzará solamente una competencia continental. También se abrirá una ventana para mostrar la evolución del atletismo colombiano ante América y el mundo.
El “mundialito” de Medellín será una vitrina de talentos, una evaluación técnica y una declaración de ambición deportiva. Allí Colombia buscará confirmar que el trabajo de años está dando frutos y que el camino hacia Lima 2027, Pekín 2027 y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 ya está en marcha.
“Medellín 2026: el Panamericano convertido en un “Mundialito del Atletismo”


