El servicio de energía eléctrica es uno de los pilares del funcionamiento urbano de Cali. Desde los hogares hasta la actividad comercial, industrial y hospitalaria, la ciudad depende de un suministro continuo y confiable. En los últimos años, la energía se ha convertido en un tema de conversación cotidiana debido a cortes, mantenimientos y a la creciente demanda del sistema.
Durante los últimos dos años, Cali ha enfrentado distintos episodios relacionados con la prestación del servicio de energía. Entre 2024 y 2025, se presentaron interrupciones temporales en varios sectores, asociadas a trabajos de mantenimiento, fallas técnicas, eventos climáticos y sobrecarga en algunos circuitos. Aunque muchos de estos cortes fueron programados, otros generaron molestias en la ciudadanía y afectaciones a la actividad económica.
El crecimiento urbano ha sido uno de los factores determinantes. Nuevos desarrollos residenciales, mayor uso de electrodomésticos y la expansión del comercio han incrementado el consumo energético. Este comportamiento ha obligado a reforzar subestaciones, renovar redes y mejorar la capacidad de respuesta ante contingencias.
Uno de los retos más visibles es la infraestructura. En algunos barrios, las redes eléctricas tienen varias décadas de uso, lo que incrementa el riesgo de fallas. En los últimos dos años, se han priorizado intervenciones de modernización, reposición de equipos y poda preventiva para reducir interrupciones causadas por contacto con árboles y vegetación.
La energía también está ligada a la sostenibilidad. En Cali se ha promovido el uso eficiente del recurso, tanto en hogares como en empresas, con campañas de ahorro y recomendaciones para reducir el consumo en horas pico. Estas acciones buscan aliviar la presión sobre el sistema y disminuir impactos ambientales.
Para los usuarios que enfrentan problemas con el servicio, existen canales formales de atención. Los ciudadanos pueden reportar cortes, fluctuaciones de voltaje o daños en redes a través de las líneas de atención y plataformas digitales de la empresa prestadora del servicio. Estos reportes permiten la verificación técnica y la programación de soluciones.
En casos de afectaciones repetidas o prolongadas, los usuarios tienen la posibilidad de presentar reclamaciones formales y solicitar revisiones técnicas. También pueden acudir a entidades de control cuando consideran que el servicio no cumple con los estándares de calidad establecidos.
El reto para Cali es consolidar un sistema energético más confiable, moderno y preparado para el crecimiento futuro. Esto requiere inversión sostenida, planeación urbana coordinada y una relación más cercana entre operadores y ciudadanía.
La energía en Cali no es solo un servicio técnico: es un factor clave para la calidad de vida, la competitividad y el desarrollo de la ciudad.