El alumbrado público es un servicio esencial para la seguridad, la movilidad y la vida nocturna de Cali. Calles, parques, andenes y espacios públicos dependen de una iluminación adecuada para garantizar tránsito seguro, convivencia y actividad económica después del anochecer. Aunque suele pasar desapercibido, su funcionamiento impacta directamente la percepción de seguridad y el uso del espacio urbano.

Durante los últimos dos años, el alumbrado público en Cali ha enfrentado retos importantes. Entre 2024 y 2025, ciudadanos reportaron luminarias apagadas, fallas recurrentes, daños por hurto de cableado y afectaciones asociadas a lluvias intensas y accidentes de tránsito. Estas situaciones generaron preocupación en barrios residenciales y zonas de alto flujo peatonal.

Uno de los factores que más incide en las fallas es el deterioro de la infraestructura. En algunos sectores, las luminarias y postes tienen varios años de uso, lo que incrementa la probabilidad de averías. En respuesta, se han priorizado procesos de reposición, mantenimiento preventivo y modernización tecnológica.

En los últimos dos años, Cali ha avanzado en la incorporación de tecnología LED en el alumbrado público. Este tipo de iluminación mejora la visibilidad, reduce el consumo de energía y disminuye costos de operación. La modernización también ha permitido una mejor cobertura en vías principales, parques y corredores estratégicos.

El alumbrado público está estrechamente ligado a la seguridad ciudadana. Sectores con iluminación deficiente tienden a presentar mayor percepción de riesgo y menor uso del espacio público. Por ello, la atención oportuna de reportes y la priorización de zonas críticas se han convertido en temas centrales para la administración local.

Para los ciudadanos, existen canales formales para reportar fallas en el alumbrado público. Luminarias apagadas, intermitentes o dañadas pueden ser notificadas a través de líneas telefónicas, plataformas digitales y canales de atención del operador del servicio. Estos reportes permiten programar visitas técnicas y reparaciones.

En casos de fallas persistentes o falta de respuesta, los ciudadanos pueden reiterar los reportes y acudir a instancias de control o a las autoridades locales para solicitar atención prioritaria, especialmente cuando la situación afecta la seguridad vial o peatonal.

El reto para Cali es consolidar un sistema de alumbrado público eficiente, moderno y sostenible. Esto implica inversión continua, control al vandalismo y una gestión más cercana con las comunidades.

El alumbrado público no solo ilumina calles: también incide en la seguridad, la convivencia y la calidad de vida urbana. Su cuidado y mejora requieren corresponsabilidad entre instituciones y ciudadanía.

Ana Lucia Arango M