La formación y capacitación docente es uno de los ejes estratégicos de la política educativa en Cali, al reconocer que la calidad de la educación depende en gran medida del fortalecimiento permanente de quienes están en el aula. A través de programas de actualización, el Distrito busca responder a los cambios pedagógicos, tecnológicos y sociales que enfrenta el sistema educativo.

En los últimos dos años, la Secretaría de Educación de Cali ha desarrollado procesos de formación continua dirigidos a docentes y directivos docentes de instituciones oficiales. Estas acciones han estado orientadas a la actualización en competencias pedagógicas, evaluación del aprendizaje, inclusión educativa, convivencia escolar y uso de tecnologías digitales aplicadas a la enseñanza.

Durante 2024 y 2025, uno de los énfasis ha sido el fortalecimiento de prácticas pedagógicas acordes con los lineamientos del Ministerio de Educación Nacional. Se han promovido espacios de formación relacionados con currículo, planeación académica, enfoque por competencias y atención a la diversidad, en respuesta a las realidades de las aulas caleñas.

La capacitación docente también ha incorporado contenidos asociados al bienestar y la convivencia escolar. Programas sobre educación socioemocional, manejo de conflictos y prevención de violencias han buscado dotar a los maestros de herramientas para enfrentar contextos complejos que afectan el proceso educativo. Estas acciones reconocen que el rol del docente va más allá de la transmisión de conocimientos.

Otro componente relevante ha sido la formación en herramientas digitales. La experiencia de la educación mediada por tecnología dejó como aprendizaje la necesidad de fortalecer competencias en plataformas virtuales, recursos digitales y estrategias híbridas. En este sentido, los programas de actualización han buscado reducir brechas tecnológicas entre docentes y mejorar el uso pedagógico de las TIC.

Sin embargo, persisten desafíos. La cobertura de los programas de formación no siempre logra incluir a todos los docentes, debido a limitaciones de tiempo, carga laboral y disponibilidad presupuestal. Además, algunos maestros señalan la necesidad de que las capacitaciones estén más articuladas con las realidades específicas de cada institución.

La participación docente es clave para el éxito de estos programas. La inscripción y acceso a las capacitaciones se realiza generalmente a través de convocatorias institucionales divulgadas por la Secretaría de Educación y las rectorías. Asimismo, los directivos docentes cumplen un papel fundamental en la promoción y seguimiento de estos procesos.

La formación continua de los docentes no es un gasto, sino una inversión estratégica. Un maestro actualizado impacta directamente la calidad del aprendizaje, la permanencia escolar y el desarrollo integral de los estudiantes. En una ciudad como Cali, con diversidad social y cultural, este fortalecimiento resulta aún más necesario.

El reto hacia adelante es consolidar una política sostenida de formación docente, con mayor cobertura, pertinencia territorial y evaluación de impactos. Fortalecer las capacidades del magisterio es una condición esencial para avanzar hacia una educación pública más equitativa y de mejor calidad.

Ana Lucia Arango M