Un país en UCI – Cuidados intensivos

Colombia vive un momento de profunda inestabilidad. Las tensiones políticas entre el presidente Gustavo Petro y Donald Trump han impactado las relaciones diplomáticas y debilitado la confianza internacional. Se acusó públicamente a Petro de ser un “líder del narcotráfico” y afirmó que Colombia está fallando en la lucha contra la producción de drogas. Estados Unidos anunció la suspensión de ayuda financiera a Colombia y la imposición de nuevos aranceles como respuesta al conflicto. Petro acusó a EE.UU. de realizar ataques en el mar Caribe que habrían matado ciudadanos colombianos, y reclamó una violación de la soberanía nacional.  La relación bilateral histórica —que previamente era bastante fuerte entre Colombia y EE.UU.— ha entrado en lo que algunos analistas califican como “el capítulo más difícil en memoria reciente”

A eso se suma un Congreso dividido, con una oposición que tiene el Senado, ahora por primera vez, pierde el gobierno una votación en la Camara, se aprobó una proposición no vinculante, pero simbólica para que el Gobierno declare al Cártel de los Soles como organización narcoterrorista transnacional). El presidente Gustavo Petro rechazó la declaratoria. Sostiene que la organización “Cártel de los Soles” no existe de la forma que la Cámara plantea. Además, acusó a la Cámara de “abuso de funciones” por la iniciativa, es decir , acusa a sus amigos……..un ambiente social polarizado….

Y la posibilidad de una Asamblea Constituyente sin la solidez institucional. para convocarla, que requiere pasos complejos: aprobación en el Congreso con mayorías especiales, revisión por la Corte Constitucional de Colombia, una votación popular para convocarla,etc; faltando poco para las elecciones legislativas y luego presidenciales, se dice que es “inviable” o muy difícil que se cumpla todos esos pasos

Con un país con el 55% de informalidad y pobre ( Pib per capita US7.000 2024 ) , con altísima corrupción y sin confianza publica en las instituciones: lo social no fue lo importante en gobiernos de derecha y de izquierda, solo es ver la educación, el atraso cultural y la miseria

El país está en un punto de quiebre, las decisiones que se tomen en los próximos meses definirán su futuro político, económico y social. La indiferencia no es una opción. Colombia necesita líderes con visión y compromiso, dispuestos a actuar con responsabilidad histórica.

Sector empresarial papel irremplazable

El empresariado colombiano motor del desarrollo, y generación de empleo en medio de la incertidumbre, su papel se vuelve determinante. Los empresarios deben ejercer liderazgo, no solo económico sino también cívico, unir lo social, defendiendo la institucionalidad, promoviendo la estabilidad y construyendo puentes de diálogo entre los diferentes sectores, gobierno y oposicion. No se trata de asumir posturas partidistas, sino de fortalecer el equilibrio democrático y proyectar confianza en el futuro del país.

Elecciones: Oportunidad

Las elecciones legislativas y presidenciales que se aproximan representan un punto de inflexión, es una oportunidad para que los gremios y líderes empresariales impulsen una agenda de desarrollo sostenible, empleo digno y estabilidad fiscal, uniendo al nuevo gobierno y el nuevo congreso. El sector productivo puede y debe incidir en el rumbo de la nación.

Unidad y liderazgo responsable

La fragmentación solo agrava la crisis. La unidad empresarial es hoy una necesidad nacional. Un sector privado unido, con visión compartida, puede enviar un mensaje contundente de esperanza, estabilidad y compromiso con el país. Colombia necesita serenidad, acción colectiva y liderazgo responsable. Lograr el liderazgo para convocar al sector social. Por ello, este es el momento de levantar la voz por la democracia, la economía y el futuro productivo del país.

Editorial