• Los 28 años fracaso político, económico y social: de la Venezuela de Chávez a la Cali de las obras inviables………
  • Cómo el poder absoluto de un sistema político quebró a un país y una misma coalición política de gobierno quebró una ciudad

En 1997, Hugo Chávez irrumpió en la política venezolana

Discurso populista, prometiendo refundar la nación y combatir la corrupción. Ganó la presidencia en 1998 con el 56% de los votos y, en 1999, impulsó una nueva Constitución que dio origen a la República Bolivariana de Venezuela. Su proyecto, presentado como una revolución socialista, derivó en un régimen autoritario. Chávez concentró el poder, instauró un modelo basado en el clientelismo, el uso político de la renta petrolera y la represión. Financiaba gobiernos aliados en América Latina y África y el país se sumía en la hiperinflación, el colapso económico y éxodo masivo. Tras su muerte 2013, Maduro heredó el poder, profundizando la crisis y perpetuando el fraude electoral y las violaciones de derechos humanos. Finalmente, en 2024, tras años de resistencia democrática, la oposición encabezada por Edmundo González Urrutia y María Corina Machado logró una victoria electoral legítima, respaldada por la comunidad internacional, marcando el inicio del fin del régimen chavista y la esperanza de reconstrucción nacional.

El cambio se consolidó cuando Trump, bloqueó al régimen por mar y aire y quedó Maduro detenido en Venezuela, y con el premio nobel, el mundo reconoce a María Corina Machado, símbolo de la resistencia frente a la dictadura. Ella lidera la gran derrota del legado de Chávez y Maduro, convirtiendo su legitimidad moral en autoridad política y simbolizando el restablecimiento del orden democrático, la soberanía popular y la supremacía del Estado de Derecho en Venezuela.

Historia paralela: La dictadura administrativa en Cali (1997–2025)

Los mismos 28 años que duró la tragedia venezolana se reflejan, a otra escala, en Cali, donde una dictadura de poder local ejercida por alcaldes, concejos , organismos de control, no pocos gremios y grandes medios de comunicación, que   sumieron a la ciudad a una crisis técnica, económica, social, ambiental y fiscal.

En 1997, durante la alcaldía de Mauricio Guzmán, se consolidó  Termoemcali, un proyecto energético inviable técnica y financieramente. El entonces ministro de Minas, Jorge Eduardo Cock Velásquez, advirtió que la ciudad se quebraría. Sin embargo, los intereses políticos y económicos pudieron más: los dirigentes, empresarios, gremios, medios y concejales de la época prefirieron el silencio a la verdad.

Con el siguiente alcalde, Ricardo Cobo, se mantuvo el statu quo de Emcali y el Municipio de Cali,  se volvió irreversible la quiebra las instituciones mas importantes de la ciudad. Llegó el MIO con Apolinar Salcedo, en su mandato, contrató muchas obras del sistema de transporte masivo MIO y operadores, sin estudios de factibilidad. Una solución moderna se transformó en un monstruo financiero que ha devorado el presupuesto y los impuestos de la ciudad por 2 décadas. En conclusión, los operadores de buses, se devoraron el sistema, varias obras quedaron inconclusas y el transporte público de Cali terminó siendo un símbolo del despilfarro.

Jorge Iván Ospina I, con el concejo, empresarios, gremios y medios ,  impulsaron las 21 Megaobras, una iniciativa sin respaldo técnico que volvió a endeudar al municipio, solo se cumplió con la mitad de las obras y se quiebra técnicamente la ciudad, por la deuda con los contribuyentes de la Valorización

En las siguientes alcaldia,  Rodrigo Guerrero II, Maurice Armitage, Jorge Iván Ospina II, y Alejandro Eder, se montaron en otros proyectos , con gigante gasto y no  tuvieron el coraje de enfrentar el colapso estructural de la ciudad. Se excluye a los alcaldes encargados Julio Cesar Martinez y Ramiro Tafur, que llegaron a apagar el incendio de sus antecesores y Jhon Maro Rodriguez, , quien recibió la quiebra del Municipio y de  Emcali

Hoy, en 2025, Cali es una ciudad quebrada fiscalmente, con un sistema de transporte inviable, servicios sociales y públicos tercermundistas y  comprometidos, no hay calidad de la educación, la pobreza y la miseria crece y las obras inconclusas , representan la negligencia de una clase dirigente que, por 28 años, negó la verdad. Los organismos de control Concejo de Cali  ( también coadministrador) , la Contraloría y la Personería, han sido cómplices por acción u omisión, perpetuando la dictadura de lo inviable y la mentira.

Venezuela y Cali comparten una misma lección histórica 

Cuando el poder busca otros intereses y se concentra, se corrompe. La falsa narrativa del bienestar popular en un sistema ( Venezuela ) y obras Cali,   encubre decisiones políticas y económicas que destruyen naciones y ciudades.

Así como Venezuela necesitó de un Trump que desenmascarara su dictadura, Cali necesita una voz firme que rompa el silencio, que enfrente la corrupción técnica y administrativa, y que diga la verdad sobre Termoemcali, el MIO y las 21 Megaobras.Son 28 años de los alcaldes:

  1. Mauricio Guzman , quien orientó mal e impuso aTermoemcali y Ricardo Cobo, quien históricamente tiene la deuda, que no corrigió el billonario proyecto. Generaron  la quiebra de Emcali y del Municipio de Cali, y nadie se inmutó.
  1. Apolinar Salcedo gestionó y contrató el MIO, pero , ni Jorge Iván Ospina I, ni Rodrigo Guerrero II, ni Maurice Armitage, ni Jorge Iván Ospina II, ni Alejandro Eder, lo corrigieron bien
  1. Jorge Iván Ospina I se inventó y contrató las 21 Megaobras, ni Rodrigo Guerrero II, ni Maurice Armitage, ni Jorge Iván Ospina II, ni Alejandro Eder, corrigieron el proyecto.

Son 28 años perdidos en Venezuela y Cali, pronto ambos territorios , nuevos gobernantes,  los recibiran  en absoluta quiebra fiscal, gigantes problemas sociales y sin plata para resolver

La cadena de alcaldías en Cali 1997 –  2025 construyeron modelos de obras inviables y endeudamiento sin retorno. A rescatar la verdad, la planeación, eficiencia y la esperanza, una ciudad que no reconoce sus errores están condenados a repetirlos.

Ramiro Varela Marmolejo