Lo que señala Ramiro Varela en Tokio vs Cali (Caliescribe.com, 18/09/2025) comparándolas, pese a ser aquella mucho más poblada que esta, “refleja problemáticas sociales, culturales y ambientales muy distintas [y] revela cómo factores históricos, económicos y sociales determinan realidades urbanas muy diferentes.”
Son temas como seguridad, orden, aseo, ruido, reciclaje y comportamiento en los espacios urbanos públicos, que saltan a la vista en Cali. Con bastante frecuencia se opina y habla sobre ellos, como igualmente de la falta de control sobre los mismos, pero casi nada es lo que se dice de las características urbanas, paisajísticas y arquitectónica de los muy diferentes lugares en los que aquellos ocurren y cómo contribuyen a ellos.
Se trata de un patrimonio cultural y natural que heredan regiones, ciudades, barrios y calles, a las que caracterizan, las identifican y distinguen; lo mismo que a sus habitantes permanentes, periódicos, o eventuales visitantes. En las ciudades se hereda su gobierno, celebraciones y símbolos; lengua, costumbres y tradiciones; bienes, trabajos y comercios; vegetación, clima y paisajes; y oficios, artes y construcciones.
Dichos problemas en Cali se deben sobre todo al muy rápido y numeroso crecimiento de su población; a la consiguiente expansión desordenada de la ciudad; y a las actividades informales e ilegales que surgieron, a las que se sumó el narcotráfico. Como también a la improvisación de las autoridades municipales respecto a su condición en tanto un artefacto habitado, que implica actividades diversas y movilidad entre ellas.
Para acabar con dichos problemas se precisa la educación cívica de los habitantes de la ciudad para lograr su adecuado comportamiento en ella; como también la mejor formación profesional de los dirigentes políticos y empresariales, relativa a los conocimientos y procedimientos con relación a la planificación, urbanismo, arquitectura, paisajismo y control de la ciudad, y que no se limiten a lo económico, social y judicial.
Identificar las iniciativas que ya hay, unificarlas mediante una verdadera oficina de planificación, asesorada por gremios y universidades, logrando un plan de ordenamiento territorial, POT, mediante un área metropolitana, y ciudades dentro y fuera de la ciudad, unidas por dos ejes urbano-regionales, y conformadas por super manzanas; más un plan especial de manejo y protección, PEMP, para su centro histórico.
Por todo lo dicho en los párrafos anteriores, es preciso lograr identificar auténticos dirigentes políticos, gremiales, empresariales, académicos, culturales y deportivos, conocedores de los problemas de la Cali, de la ciudad misma en tanto artefacto, y de sus peculiares habitantes y sus muy distintas actividades. Y lograr que actúen en conjunto mirando toda la actual ciudad, la que se extiende más allá del municipio respectivo.
De ahí la importancia de que todo esto lo entiendan más ciudadanos, y en consecuencia disminuir la abstención y que seleccionen los candidatos al Concejo y a la Alcaldía por sus propuestas y no solo por su ideología y carisma; y que los directores de las Secretarías Municipales tengan los conocimientos requeridos para cada una de ellas, y según los sectores en donde ocurren los distintos problemas de la ciudad.
Finalmente, para difundir estas ideas sobre la ciudad, sus habitantes y sus actividades, como lo ha venido haciendo Caliescribe.com. es preciso lograr que los demás medios locales también se ocupen de la ciudad física en tanto escenario de su acontecer, como si suele pasar en relación con Bogotá, y no apenas de lo que sucede en ella cada día; que recurran a datos comprobables; y encuestas sean pertinentes y confiables.
Arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle y especializaciones en la San Buenaventura. Ha sido docente en los Andes y en su Taller Internacional de Cartagena; en Cali en Univalle, la San Buenaventura y la Javeriana, en Armenia en La Gran Colombia, en el ISAD en Chihuahua, y continua siéndolo en la Escuela de arquitectura y diseño, Isthmus, en Panamá. Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona. Escribe en El País desde 1998, y en Caliescribe.com desde 2011.