Juan Luis Carter: Jairo Walter Azócar es un joven académico, doctorado, profesor de fisiología y director de un departamento muy importante: el Departamento de Ciencias de la Actividad Física, que tiene muchas publicaciones científicas. Pero tiene un mérito enorme también: fue atleta, mediofondista y entrenador en un campeonato sudamericano con la selección chilena de trail. Entonces, es alguien que está vigente y que hoy día, le voy a pedir que se presente. Nos viene a hablar de algo que nos apasiona. Su propuesta va por el lado de lo práctico, de lo aplicado, pero sin salirse de la ciencia, que yo creo que también es difícil. Es como estar en una viga de equilibrio, pero los que tienen conocimiento y pasión saben equilibrar las dos cosas.
JWA: Mi base de formación es profesor de educación física, luego, motivado por el conocimiento y la investigación, continué como magíster y ahora a punto de terminar mi doctorado. Estoy vinculado con la universidad hace mucho tiempo, pero a jornada completa hace casi 4 años. Este año me ha tocado un desafío muy importante, que es estar bajo la dirección del Departamento de Ciencias de la Actividad Física.
Bien, relacionado con lo que es la fisiología en el atletismo, tengo varias diapositivas que no las voy a presentar todavía, sino que, si surgen a través de las preguntas, tal vez muestre alguna que sea pertinente por el tiempo. Primero, comentar un poco de mi experiencia y de cómo fui visualizando la importancia que tenía la fisiología en el entrenamiento, en particular en el atletismo. Fue producto de que iba estudiando, pero también estaba entrenando atletismo, y bajo la curiosidad de los diferentes métodos de entrenamiento uno siempre busca por qué estos métodos van generando ciertas adaptaciones. También uno va conociendo qué tan importante es la administración de los modelos y de las cargas de entrenamiento, cómo se van monitorizando, qué técnicas o qué implementos tenemos a la mano, ya sea más prácticos o también de laboratorio.
Desde ahí es como contribuye la fisiología del ejercicio en particular, como un método científico para ir demostrando lo que uno o los atletas van adquiriendo como adaptaciones. Existen un sinfín de adaptaciones que pueden surgir a diferentes estímulos, porque nuestro organismo lo que recibe son estímulos. Pueden ser neurales, metabólicos, musculares. Entonces, desde ahí la fisiología busca dar respuesta para entender cómo suceden los procesos y va permitiendo a los entrenadores optimizar el entrenamiento y también entrenar de manera inteligente.
JLC: Está claro cuál es tu propuesta, ¿cierto? La presentación va por el lado de lo que tú nombrabas: estímulos musculares, neurales, fisiológicos, etcétera. De alguna manera, ¿cómo ves tú eso aplicado a poblaciones que tienen características propias? Normalmente uno se refiere a los niños o se refiere a atletas de alto rendimiento, pero yo me voy a referir a una población especial, que es el deportista universitario.
¿Por qué? Porque cuando uno tiene un universitario al frente tiene una persona que le dedica parte del tiempo importante a asistir a clase, a estudiar, a ocupar su tiempo, lo cual sin duda cambia la lógica del atleta que solo se dedica a entrenar. Y también tenemos un adolescente que está llegando a ser juvenil y un poco más. Por tu experiencia, lo que tienes en la universidad y todo, y fuiste atleta universitario, ¿cómo afecta esto a esta población específica el entrenamiento? Háblanos de eso, por favor.
JWA: Bien. Bueno, como usted bien dice, un atleta universitario es una persona bien particular, porque al estar estudiando tiene una demanda importante de lo que es el mundo académico, experiencia que también viví y que después me tocó vivir como entrenador con atletas universitarios.
El factor de descanso es muy importante dentro del entrenamiento y muchas veces se ve alterado porque no tienen el tiempo suficiente para descansar. Incluso se altera el ritmo de sueño, y el sueño es clave para la recuperación. Ir alterando constantemente nuestro ritmo, como el reloj biológico, lo que se conoce como ritmo circadiano, empieza a afectar bastante respecto a lo que se está entrenando. Entonces, desde aquí, la fisiología permite ir ajustando a medida de las exigencias adicionales que tiene el deportista al entrenar.
Y bueno, ahí hay que ir considerando la carga del entrenamiento, los periodos de entrenamiento, cómo se está alimentando. Son factores clave que pueden ir determinando cómo se vaya desarrollando este atleta que tiene un rol universitario en el cual está estudiando. Así es que es un poco complejo entrenar a deportistas universitarios por esto mismo.
Pero el conocimiento hoy en día nos permite ir optimizando el entrenamiento y de esta manera entrenar de manera inteligente, acorde a lo que necesita cada atleta. Es decir, no siempre va a ser bueno entrenar más, sino entrenar lo adecuado.
Y aquí entran lo que se conoce como los principios del entrenamiento: el estímulo eficaz de la carga, el principio de la sobrecarga progresiva, en donde seguramente no podemos aplicar carga sumativa, sino que tenemos que ir administrando de mejor forma esta carga de entrenamiento.
He aquí algunos factores importantes, como la monitorización del entrenamiento, ir evaluando cómo se comporta la variabilidad de la frecuencia cardíaca, la frecuencia cardíaca de reposo, la calidad del sueño. Mientras más variables tengamos en cuanto a conocimiento, aquí es clave el diálogo que tenga el entrenador con el atleta y que el entrenador sea capaz de escuchar lo que va sintiendo el atleta. También las sensaciones del atleta son clave al momento de ir planificando el entrenamiento.
JLC: Una pregunta ya específica, propia de la fisiología: ¿qué tipo de adaptaciones fisiológicas se generan con el entrenamiento sistemático en atletas?
JWA: Bueno, si nos referimos a lo que es mi experiencia, más los deportes de resistencia, es decir, pruebas de medio fondo o fondo, se pueden clasificar en adaptaciones de tipo cardiovasculares, musculares y metabólicas.
Dentro de las cardiovasculares hay adaptaciones que van a surgir de manera inmediata o de cambio agudo, pero también hay adaptaciones que van a necesitar mayor tiempo o incluso años de adaptación. Por ejemplo, el gasto cardíaco, el volumen sistólico, que tiene que ver con la adaptación del ventrículo izquierdo del corazón, lo va determinando el tiempo de entrenamiento, lo cual va a permitir que tenga, de manera formal, un motor más eficiente al momento de oxigenarse con sangre y también pueda transportar este oxígeno, que es importante en los deportistas de resistencia. Esa medición se conoce como el consumo máximo de oxígeno, que es la capacidad de captar oxígeno, distribuirlo y utilizarlo.
Aquí viene otro factor importante dentro de la utilización del oxígeno, que son las adaptaciones que suceden a nivel muscular, en donde entran los capilares y las mitocondrias. No solamente la cantidad de mitocondrias, sino también la funcionalidad de estas, lo que se conoce como dinámica mitocondrial.
Por eso aquí también hay estímulos que no solo son continuos, sino también intermitentes fraccionados, es decir, donde vamos variando entre uno de mayor intensidad y otro de menor intensidad. Porque si hacemos estímulos continuos uniformes, claro, vamos a ir mejorando nuestra capacidad cardiorrespiratoria; a nivel muscular, refiriéndome a lo que son las mitocondrias, vamos a ser más eficientes en utilizar la grasa, que es lo que buscamos también como mecanismo de adaptación, lo que mejora la beta-oxidación para poder utilizar las grasas.
Aquí ya hablamos de adaptaciones metabólicas, pero también necesitamos que esta mitocondria sea un poco flexible metabólicamente y pueda cambiar de sustrato, o tenga esta capacidad de intercambiar sustratos energéticos para lo que son esfuerzos de mayor duración y de corta duración. Entonces, aquí hay un cruce de adaptaciones que no necesariamente se dan en conjunto, y en eso uno tiene que tener los conocimientos de saber qué adaptaciones van a suceder primero y cuáles después.
Pero el objetivo final es poder lograr que todos estos mecanismos se adapten lo mejor posible para que el deportista, en este caso el atleta, tenga un mayor rendimiento. Eso podemos generar, porque podemos hablar de muchas cosas más: de los métodos, del sistema energético, etcétera.
JLC: Mira, de la propuesta que tú nos hiciste escogimos algunas preguntas con el método que hemos usado. Hay dos temas que me llaman la atención. Uno se refiere al efecto de interferencia en el entrenamiento concurrente y cómo se puede minimizar eso, porque se hablaba de eso en tu propuesta.
JWA: Claro. Hoy en día es conocido que existen beneficios del entrenamiento de la fuerza en los deportistas de “endurance” (desarrollo de la resistencia física, la capacidad del cuerpo para sostener actividades físicas prolongadas ) . Sin embargo, también existe un concepto que fue propuesto por Robert Hibson en el año 1980, que tiene que ver con el efecto de interferencia. Este efecto aparece cuando combinamos fuerza y endurance. Me salté un punto importante que tiene que ver con lo que se conoce como el continuo fuerza-endurance, así como existe el continuo energético, donde vamos utilizando primero una fuente de energía y luego va cambiando el tipo de sustrato según la intensidad y la duración del esfuerzo. También se refiere a que existen deportes con mayor predominancia hacia la fuerza y otros hacia el endurance, pero hay un punto en donde se necesitan mutuamente. Los deportes polarizados hacia la fuerza requieren adaptaciones del endurance, como también los deportes de endurance necesitan adaptaciones que se manifiestan por el entrenamiento de la fuerza.
Rodekis, en 1980, propone este efecto de interferencia, pero no basado tanto en los deportes de endurance. Si bien era ciclista, vio que los deportistas que hacían más fuerza no desarrollaban tanto la masa muscular, y ahí propuso este efecto. Hoy en día, con los avances de los estudios, se sabe que, a nivel molecular, como los deportes de endurance son demandantes desde el punto de vista energético y se requiere energía para utilizar proteínas, en este caso para la masa muscular, esto se ve afectado en los deportes de fuerza cuando se combina con estímulos de endurance.
Existen estudios interesantes en donde, por ejemplo, después de 60 minutos de actividad aeróbica se aplica un pequeño estímulo de carga al final. Esto puede mejorar la transcripción de los genes involucrados con la biogénesis mitocondrial y también otro marcador metabólico que se conoce como la piruvato deshidrogenasa quinasa 4, lo que permite ser más eficiente en la utilización de grasas. Esto mejora cuando hacemos un estímulo de fuerza después de uno aeróbico. Yo lo llevé a la práctica, aunque no ha sido estudiado formalmente. Reduje el volumen de entrenamiento en deportistas altamente entrenados y, para mantener adaptaciones periféricas, les aplicaba ese pequeño estímulo de carga al final. Mejoraron sus parámetros en competencias como 1 500, 5 000 metros o media maratón, reduciendo a la mitad su volumen de entrenamiento. Eso me llamó la atención. Ahora, no puedo determinar que haya sido únicamente por esa planificación, porque habría que hacer un seguimiento o estudio específico, pero apliqué este principio en atletas altamente entrenados y, al parecer, funcionó, porque mejoraron todas sus marcas y niveles de fuerza. Esto es importante en un deportista de endurance, como un fondista, porque permite mejorar la economía de carrera. Hoy en día se sabe que no solo el consumo máximo de oxígeno determina el rendimiento en deportes de endurance, sino también la economía de carrera, que se refiere a la eficiencia en el desplazamiento y la capacidad de generar fuerza en el suelo para avanzar más eficientemente.
También existen otros factores, como aplicar un estímulo de fuerza previo a un trabajo aeróbico, en donde se ha demostrado que hay una disminución en el almacenamiento de glucógeno muscular. Esto permite que, al aplicar un estímulo aeróbico posterior, se genere una mayor eficiencia en la utilización de ácidos grasos. Hay que tener cuidado con qué tipo de atletas aplicamos estos métodos. En síntesis, el fenómeno del efecto de interferencia en el entrenamiento concurrente depende del objetivo que se busque. Si el objetivo es ganar masa muscular o desarrollar fuerza máxima, habrá efecto interferencia. Pero todo indica que cuando lo combinamos para deportes de endurance, guardando proporciones y administrando bien la fatiga, no parece afectar, sino potenciar las adaptaciones y el rendimiento de atletas de medio fondo y fondo.
JLC: Muchas gracias, Jairo. Creo que es claro que tu especialidad es el medio fondo y fondo. Hay varias preguntas más que podríamos hacerte, pero también hay gente interesada y han hecho preguntas. Vamos a continuar con las preguntas de nuestro chat. En este caso, tenemos un tocayo tuyo que se llama Jairo Chávez. “A pesar de que los procesos fisiológicos son iguales en los seres humanos, ¿la diferencia de razas influye en el rendimiento de los deportistas, aún en condiciones similares”?
JWA: Sí, la respuesta es sí. Es multifactorial. Existen estudios genéticos que han demostrado que, aunque a mí no me gusta hablar de razas, si hablamos de raza caucásica o negra, existen algunas expresiones genéticas asociadas a la velocidad que se dan más en un cierto tipo de raza que en los blancos. Ahora, todos deben manifestarse a partir del entrenamiento, lo que denominamos el desarrollo del gen en relación con el fenotipo.
JLC: ¿La preparación para corredores de calle difiere de la preparación para corredores de pista, fisiológicamente?
JWA: En algunos puntos sí, en otros no. Dentro de mi experiencia, he visto que los mejores corredores en pista también son muy buenos en calle. Tal vez, si se refiere a maratonistas, ahí sí difiere porque no se corre maratón en pista. Pero suele pasar que el corredor de 10 000 m en pista también es muy bueno en los 10 kilómetros en calle. Lo que sí puede pasar es que tengan mayor riesgo de lesión porque la superficie de carrera es distinta, y también influye la dirección en la cual se corre. Ahí inciden más factores biomecánicos que fisiológicos o metabólicos.
Esas son algunas diferencias técnicas. Lo otro, que no me compete, es el aspecto psicológico. Puede afectar que un deportista acostumbrado a la pista compita en calle. A veces es solo un tema de cómo se enfrenta la prueba. Desde ese aspecto psicológico, puede costar la adaptación. De hecho, yo esperaría que un atleta de pista tuviera un mejor desempeño en calle, pero puede que no suceda porque no está acostumbrado. Se siente distinto, se siente raro, y eso lo he visto en mis atletas cuando entrenaba corredores de 1 500 o 5 000 m.
JLC: Aagradecerte, estimado Jairo, tu participación, tus conocimientos y tu pasión por lo que estamos viviendo. Si quieres dedicar algunas palabras de despedida o comentarios, encantado.
JWA: Primero, decir que traté de hablar de algunas cosas que tal vez están sucediendo hoy en día respecto a lo que es el entrenamiento. Esto es un mundo muy amplio. Podemos pasar horas y horas hablando de cómo la fisiología y el entrenamiento están conectados con otras disciplinas también, como la biomecánica, la psicología, etcétera. Así que traté de hablar de algo más general, de la importancia que tiene la preparación para el entrenamiento en sí, sobre todo hoy en día, que las marcas cada vez son mejores.
Eso hace que sea un desafío mayor y seguramente van a ir apareciendo más estudios dentro del entrenamiento, tanto en el atletismo como en general. Se basaron algunos principios de la fisiología, pero también pasa que la fisiología a veces va detrás del arte que tiene el entrenador en sí. Hay cosas en las que la fisiología llega tarde y otras en las que iba antes. Espero haber sido un aporte en esta entrevista. Si les interesa, tengo mucha información y me pueden contactar.
Mi correo es [email protected]. Y, ¿por qué no?, si requieren una videollamada personal y conversar sobre esto que me apasiona, bienvenidos también. Tal vez fui un poco revisionista en la información, pero es porque esto es muy amplio. También agradecer a usted, profesor, por la invitación, por la confianza, y veo que también está Ramiro, a quien escuché antes, aunque no toda su charla porque tuve que moverme. Somos amantes del atletismo, nos une un amor en común. Así que nada, solamente dar las gracias por esta oportunidad.
JLC: Gracias, Jairo. Te despedimos y le doy la palabra a Ramiro Varela.
RV: Muchas gracias, Jairo, por su participación y gratitud enorme. Hemos hecho hoy un encuentro muy interesante con el profesor Juan Luis Carter, al alimón en tratar de resolver esos temas tan importantes para el atletismo continental latinoamericano. Ya lo vimos: nuestra protesta a nivel mundial es que somos 190 países que no somos desarrollados en atletismo, y donde hay más de 100 que están indudablemente muy atrasados. Centroamérica, hay que luchar, hay que ayudarle muchísimo. Costa Rica estaba pidiendo también lo mismo que Colombia, una reunión de este chat de costarricenses ampliado a Latinoamérica. Daremos respuesta a todo ello en el curso de estas tan solo siete semanas, siete días que nos quedan de aquí al próximo viernes, 29 de agosto. Profesor Carter, muchas gracias y gratitud enorme, porque quedamos plenamente satisfechos. Todos los días cumplimos nuestras expectativas, objetivos y metas.


