Damos inicio al Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Profesores de Atletismo, CEPALAC 2025. Un centro de pensamiento deportivo, el único en Latinoamérica, fue creado en el marco de los Juegos Olímpicos París 2024 y está legalmente inscrito y registrado en la ciudad de Santiago de Cali.
En el día de hoy hacemos la instalación conjuntamente con el profesor Juan Luis Carter, que es el director académico de este Encuentro Internacional de Entrenadores de Atletismo, después del presidente de la RFEA , Raul Chapado, escucharemos la disertación sobre lo que es una Escuela Nacional de entrenadores del magíster en Educación, gran asesor y gestor de proyectos con una gran planificación, Matías Pérez de Arce, quien ha tenido un gran éxito a través de la Federación Atlética de Chile. Profesor Juan Luis Carter, tenga la bondad de desarrollar nuestra propuesta temática en toda la estructuración académica de este Encuentro Internacional de Profesores de Atletismo.
JLC: Un placer enorme y una alegría poder saludarlos a todos y a todas en esta tarde y noche, que creo que marca un hito en nuestro atletismo. Sin duda, entre los conectados debe haber mucha gente conocida con la que nos hemos encontrado en eventos, campeonatos y capacitaciones.
Entendemos que el atletismo en Latinoamérica requiere de una mirada y una profundidad mayores que las que ha tenido hasta ahora. Sin duda, cuando nos preguntamos dónde se está pensando el atletismo de Latinoamérica, esa fue nuestra primera pregunta cuando decidimos reunirnos un grupo de dirigentes y entrenadores. Siempre hemos pensado que Latinoamérica es una mina enorme de diamantes que puede producir campeones siempre.
Analizábamos ayer las 10 variables fundamentales para obtener resultados deportivos de alto nivel y, de manera natural, en Latinoamérica se dan más de 5 o 6 de esas variables determinantes. Pero nos faltan dos: una muy importante, que no depende de nosotros, como es la cultura deportiva.
Nuestros países no tienen una cultura deportiva, puede que tengan una cultura de la actividad física o algo parecido, pero no tienen la cultura que implica el reconocimiento social a un campeón. Eso no lo tenemos, salvo en algunos deportes como el fútbol en Argentina o en Brasil. Hay países más adelantados, pero hay una segunda derivada, un segundo eje fundamental, que es el conocimiento, y por eso estamos aquí. También hay un tercer eje: los talentos.
En esta conferencia de 15 días vamos a tocar el conocimiento, la generación del conocimiento, dónde se está pensando el conocimiento y también los talentos deportivos como primer paso. Si hay talento y hay conocimiento, el talento debe llegar bien. La programación se hizo basada en personas que, de alguna manera, accedieron a nuestra invitación. Y les quiero decir algo determinante y hermoso: nadie dijo que no. De los invitados, nadie dijo que no. Es gente importante y ocupada; algunos entrenadores están preparando los campeonatos del mundo de Japón. Imagínense, el presidente de la Federación Española se conecta. Hay interés, y la cantidad de inscritos, más de 1.200, lo confirma. No puede ser que esta no sea la ocasión. Esta es la ocasión en que Latinoamérica puede tener un pensamiento y un sistema propios. Hay muchos entrenadores latinoamericanos exitosos en diferentes partes del mundo, y todos van a estar en esta ocasión. Nos sentimos muy gratos y felices por lo que vendrá de ahora en adelante. Muchas gracias.
Ramiro Varela: España pidió inscripción y fue aceptada la invitación. Ellos lo verán grabado mañana a las 7 de la mañana, teniendo en cuenta que en España es madrugada. Ese fue el modelo que quisimos proyectar. Lo mismo con todos los de este seminario, conectados a esta hora y los que faltan, indudablemente más de 1.000 por conectarse. También recibirán vía email el enlace de la grabación completa de este Zoom para que la puedan ver a través de nuestro canal de YouTube. Entonces, para darle una dinámica, que está presente aquí el profesor Matías Pérez de Arce
MPA: Estoy muy feliz y un poco nostálgico de estar en esta instancia de entrenadores de atletismo, porque recibí mucho cariño del atletismo cuando me tocó coordinar eventos relacionados con la formación, la capacitación y la educación. Son tres conceptos diferentes que pueden sonar igual, pero son cosas distintas, y que lograron, en este desafío de levantar un modelo, lo decimos nosotros, pero mucha gente también, un modelo exitoso. Voy a compartir pantalla rápidamente.
Como dijo el presentador, mi nombre. Faltó mi segundo apellido, el apellido de mi madre, que es igual de importante. ¿Por qué dije que estoy nostálgico? Porque en este momento me desempeño en otra institución, que no es la Federación Atlética de Chile, sino la Universidad de Los Lagos, en el sur de Chile, a 1.000 kilómetros de donde funcionaba la sede central de la Federación Atlética de Chile. Junto al profesor Carter, trabajamos cerca de 10 años de su presidencia, y a mí me tocó alrededor de 6 años en la implementación de un proceso de desarrollo. Más que un modelo de capacitación, es un proceso de desarrollo organizacional que evolucionó mediante la capacitación.
Algunos números rápidos de lo que representó el “éxito” con la Escuela Nacional de Entrenadores de la Federación Atlética de Chile. Primero, entendimos que no son solo los entrenadores, aunque los entrenadores son el punto central. En ese sentido, la federación se soportó en dos escuelas nacionales: una de entrenadores y otra de oficiales técnicos. Los oficiales técnicos fueron importantes porque permitieron que los entrenadores se concentraran en la labor fundamental del entrenador, que parte por tener el foco completo en sus atletas y en sus procesos.
Capacitamos de forma licencial, es decir, entregamos 800 licencias a entrenadores. Los cupos de capacitación fueron aproximadamente 1.500, pero licencias de entrenadores, 800. Y, si hablamos de oficiales técnicos, esto se traduce en aproximadamente 1.100 oficiales técnicos certificados a lo largo del país, que es bastante largo. Ahora pueden ver en el mapa: son muchos miles de kilómetros, entonces fue un desafío.
¿Cómo se hizo? Con aproximadamente 60 capacitaciones. Ahora contamos capacitaciones de 8 horas en adelante. No nos propusimos capacitaciones sueltas, sino capacitaciones complejas y con impacto. Creamos un modelo b-learning, por medio de una plataforma electrónica que hoy día es móvil; muchos la deben conocer. Antes no era tan conocida; ahora todos la usan, y también la presencialidad. De esas 60 horas de capacitación, podíamos aportar 30 presenciales y 30 en línea, como mínimo. ¿Qué hacía la gente en línea? Textos de estudio que los mismos entrenadores creaban.
En paridad de género avanzamos hacia casi un 50/50, tanto en entrenadores como en jueces; quizás en jueces había más mujeres y en entrenadores más hombres, pero con el tiempo se fue equiparando. ¿Cómo se hizo? Integrando una política simple: el 50% de seleccionados debía ser hombre y el 50% mujer.
También avanzamos en un modelo territorial. Chile es un país tan largo que, en nuestra capacitación, el 50% de las personas seleccionadas para rendir estas capacitaciones pertenecía a la región donde se realizaba el curso y los demás cupos se repartían equitativamente. Así logramos abarcar personas capacitadas en el 100% de las regiones del país.
Eso en números. Ahora, ¿cómo se soportó este modelo? Primero, entender que era un modelo, no capacitaciones sueltas ni activismo de solo gestionar cursos. Gestionar un curso no es tan difícil; hacer 60 cursos con un estándar similar que conduzcan a una estrategia organizacional orientada al desarrollo sí es más complejo.
¿Cómo se hizo? Estableciendo una malla curricular con sentido lógico, que respete los saberes internos de la institución y también los saberes externos, por ejemplo, toda la normativa que venía por parte de World Athletics.
RV: Y en algún momento, también [inaudible].
MPA: También nos tocó trabajar cuando se llamaba [inaudible]. Tercer punto fundamental: entender el proceso de gestión como muchos procesos juntos. Esos procesos no nacen espontáneamente; hay que diseñarlos. Sentarse, pensar, diseñar, dibujar y pelear esos procesos, porque los procesos no son naturales al ser humano, hay que irlos implementando poco a poco.
Cuarto punto: es necesario que alguien haga la pegadura, manos en el computador en Excel y Word, y para eso, si ustedes desean que en sus países se instale un modelo de capacitación, alguien tiene que hacer el trabajo minucioso: Excel, nombre por nombre, curso por curso.
RV: Qué los motivó a ustedes para liderar la Escuela Nacional de Entrenadores, el área de desarrollo y qué modelos internacionales siguieron que los inspiraron para este diseño. Matías.
MPA: Las motivaciones fueron aportar al país primero que todo, yo como persona, pero también quienes estaban a cargo de la dinámica organizacional, aportar al atletismo como pasión. Y ahí menciono a César, a Juan Luis y a su directorio.
Eso llevó a que, desde el interés por seguir aprendiendo, las personas a cargo de este proceso de instalación del modelo fueran desarrollando modelos propios. Pero para eso primero estudiamos todos los modelos que en ese momento existían en el mundo, y de ahí surgieron lineamientos muy similares, quizás por algún tema cultural, a los lineamientos que tiene la Real Federación Española de Atletismo.
Entendiendo, adoptando y comprendiendo ese modelo, nosotros no lo replicamos, sino que diseñamos nuestro propio modelo, entendiendo la cultura chilena y la cultura de la federación en nuestro país. La Federación de Atletismo es una de las instituciones deportivas más antiguas, por lo tanto con más tradición.
RV: Necesitamos también que nos informes en qué se diferenciaba la Escuela Nacional de Entrenadores de sistemas de formación latinoamericanos como Colombia, México, Cuba y, definitivamente, qué encontraron replicable ustedes en Chile como modelo de Francia o España.
MPA: Nosotros analizamos todos los modelos de ese momento. Ahora, por supuesto, surgieron más, pero encontramos que el país, es decir Chile, es tan diverso que necesitó crear un modelo absolutamente nuevo. Esto quiere decir que tuviera pertinencia con los equipos técnicos como punto central, que es donde se desarrollan todas las decisiones técnicas a corto, mediano y largo plazo, pero también que fuera capaz de escuchar y atender las necesidades de cada una de las regiones. En Chile, una región puede estar a 3.000 o 4.000 kilómetros de distancia de otra. Entonces logramos crear modelos regionales donde se realizaban las capacitaciones. Es muy difícil comparar el modelo chileno a otro modelo. En cuanto a lo que me respecta a mí, que es capacitación y desarrollo organizacional, lo que sí tomamos como ejemplo directo de la Federación de España fue que ellos tenían una estrategia central, y nosotros trabajamos también bajo esa estrategia central. De ahí en adelante, esa estrategia se conecta con las estrategias internacionales y locales.
RV: Bueno, muy importante conocer el nivel de aceptación y resistencia entre los entrenadores tradicionales, el impacto que logró la Escuela Nacional de Entrenadores, los indicadores que usó para ello y realmente el salto cuantitativo en el número de entrenadores que certificó esa nueva escuela.
MPA: Nosotros partimos desde la premisa de que en Chile buscamos entrar en la filosofía de que el entrenador es primero. En qué sentido: donde exista un entrenador pueden desarrollarse procesos deportivos.
Antes de que llegáramos a desarrollar un modelo nuevo, existían entrenadores con sus propios métodos y sistemas. Para sorpresa nuestra, no hubo mayor resistencia por parte de estos entrenadores, sino todo lo contrario: celebraron que existiera un nuevo modelo organizado por la federación.
La federación supo rescatar la experiencia de los entrenadores con más trayectoria, incluso algunos que ya se estaban retirando, y complementarla con personas que tenían métodos más innovadores y estaban muy relacionadas con la ciencia.Este mix de todos los perfiles de entrenadores contribuyó a lograr este modelo nuevo, que tuvo poca resistencia de la tradición. Creo que era muy necesario instalarlo.
RV: A ver, Matías, en lo que tiene que ver con World Athletics, que es muy importante, y confederaciones internacionales amigas. Esa estructura curricular de World Athletics viene creciendo a través de los años con la antigua IAAF. ¿Qué apoyo recibieron ustedes de World Athletics o del ejemplo de una federación británica que se interesó por su modelo? ¿Cómo fue este desarrollo?
MPA: Respecto a la formación con World Athletics, trabajamos en dos planos. Por una parte, pusimos mucho empeño y energía en desarrollar los programas de mini atletismo, comprendiendo la naturaleza de los niños, porque el programa de mini atletismo de World Athletics está muy enfocado en el respeto y el desarrollo de las fases sensibles de entrenamiento.
De ahí en adelante, establecimos tres niveles de capacitación. Un nivel donde realizamos todas las capacitaciones básicas especialmente destinadas a nuestros entrenadores del contexto chileno. Un segundo nivel donde teníamos capacitaciones de nivel 1, 2 y 3, en ese tiempo, con la malla curricular intacta de World Athletics. Y un tercer nivel destinado exclusivamente al alto rendimiento.
De esa manera logramos conectar tres tipos de malla curricular. Un desafío, para quienes estén en este punto con su Escuela Nacional de Entrenadores, es avanzar hacia el desarrollo de mallas curriculares por competencia, porque eso tiende hacia la profesionalización y a que se pueda vincular estos procesos de formación con la educación formal, por ejemplo, certificada por universidades.
Segundo punto: desde la Federación Británica, la Escuela Nacional de Entrenadores y la Federación Atlética de Chile ganaron un proyecto, en ese momento con Díaz, para el Mundial 2017. Ese proyecto adquiría parte de su legado y desarrollamos un proceso de capacitación de liderazgos atléticos.
Por medio del programa LEAP 2017 capacitamos en liderazgo a jóvenes atletas. Ya no era el foco en los entrenadores, sino en los atletas como futuros profesionales formadores de otros atletas. Eso permitió entender el atletismo también como un acto de relación intergeneracional, desde los niños de 7 años hasta los entrenadores, pasando por la contribución que deben dejar los mismos atletas al proceso de formación de otros.
RV:.Este grupo, casi de tres centenares de profesores y entrenadores conectados en este momento, tiene la expectativa. Estamos muy interesados, muchos dirigentes y entrenadores, en hacer realidad el atletismo universitario en Latinoamérica, competitivo, siguiendo ese modelo americano, pero también observando el modelo europeo a través de España. ¿Cómo fue la receptación de esa escuela de ustedes a través de la admiración, coordinación y alianza con las universidades, con el Ministerio del Deporte y con el Comité Olímpico Chileno?
MPA: Me encantaría decir que excelente, pero eso no formaría parte de una realidad sino de una utopía. Si hubiese sido así, probablemente no habríamos tenido los mismos éxitos que tuvimos como modelo de formación.
Cada organización, cada grupo de interés, tiene sus propios métodos, sus propios tiempos y sus propios intereses. En ese sentido, los intereses de las universidades, y sus tiempos, son diferentes a los de las federaciones. Lo que sí se puede hacer es establecer alianzas específicas para lograr objetivos que ya estén determinados en las estrategias de la federación.
Es muy complejo gestionar y hacer nacer una red de colaboración para el atletismo universitario, pero sí se pueden hacer actividades lideradas por las federaciones con universidades puntuales para complejizar los modelos de formación de la federación.
RV: En el tema de recursos financieros, ¿cómo lograron ustedes avanzar tanto desde el punto de vista de apoyo de gobierno, auspiciadores, alcaldías, municipios y también en equipamiento e infraestructura?
MPA: Existen dos respuestas para esa pregunta. La primera: un mínimo basal. El Estado proporciona, por medio de proyectos anuales, el pago de un coordinador de capacitación. No es un monto alto, pero sí permite que alguien esté permanentemente trabajando en el proceso, en el texto, en el Excel y en tener una visión constante de lo que está pasando, porque el dirigente está concentrado en tomar decisiones, no en levantar un proceso de capacitación.
Segundo: con ese mínimo basal que representa el coordinador, se establece un modelo de negocio enfocado en la autogestión. Por medio de matrículas y aportes de proyectos, se levantan instancias de capacitación articuladas con una estrategia.
RV: Un gran legado que ustedes dejaron y que es muy importante para los entrenadores y profesores de Latinoamérica es el tema de impulsar su trabajo con tecnología e innovación, el uso masivo del análisis de video, de plataformas digitales y, sobre todo, superar la brecha. En nuestros países hay regiones muy avanzadas, que parecen estar en Miami, pero otras requieren superar esa brecha en desarrollo económico, social y tecnológico. ¿Cómo fue ese legado?
MPA: Primero, entender la tecnología no como una utopía de que todos vayamos a trabajar con inteligencia artificial. Un Excel, una hoja y un papel son tecnología. ¿Cuál es la tecnología correcta para cada institución, organización o club? La que determine el conjunto de personas que desarrollaron la estrategia.
Tuvimos tres periodos tecnológicos en la federación desde que estuvimos desarrollando el modelo. El primero fue un periodo de conocimiento, donde instalamos la página web, todas las redes sociales, aprendimos a usar los medios de correo, etc., pero los entrenadores seguían con métodos analógicos, lo que era muy sano, romántico y efectivo también.
Después vino un proceso político fuerte, seguido de la pandemia, lo que nos forzó a digitalizarnos absolutamente. Este fue el segundo periodo de desarrollo tecnológico de la federación: todo digital.
Todo listo. De ahí en más, hay un mix, porque aprendimos de tecnología, pero también teníamos los medios tecnológicos analógicos para poder trabajar a medida de nuestros contextos. La respuesta concreta es que cada institución debe definir los medios tecnológicos que va a utilizar, más allá de que sean de vanguardia mundial o no, pero hay que definirlos.
RV: Uno de los graves problemas latinoamericanos es que no hay equidad de género. Ustedes avanzaron mucho en ello. También está el tema de la descentralización: en Colombia el deporte está muy concentrado en la capital y dos regiones más. No hay descentralización. Igualmente, avanzar en sostenibilidad. ¿Qué nos puedes decir al respecto?
MPA: Para sostenibilidad y sustentabilidad, pueden parecer conceptos similares, pero son diferentes. Sin embargo, se logran potenciar uno al otro.
Nosotros logramos tener un sello sostenible y sustentable. Sostenible en el sentido de que logramos avanzar en la autogestión. No nos quedamos pensando ni lamentándonos porque el sector privado no nos entregara recursos, sino que nosotros mismos logramos gestionar nuestros recursos a través de pequeños modelos de negocio. Me refiero a pequeños procesos muy simples, como establecer cuánto, dónde y quién cobra, o cuánto cobra y por qué. Parece obvio, pero no se hace, y se puede extrapolar a muchas cosas.
Sustentable en el sentido de rescatar los mejores valores que tiene la práctica del atletismo para el desarrollo humano. Ahí tuvimos un desafío socioeconómico, porque vivimos en un país tremendamente desigual. Llegar a regiones pequeñas es parte de dar la posibilidad a personas que no la habían tenido de acceder a un proceso de formación y, por ende, a sus atletas: niños, niñas, adolescentes y adultos. También avanzamos, pero la pandemia nos detuvo y fue un proceso que quedó pendiente. Sería bueno que en sus federaciones y clubes deportivos lo puedan retomar. El compromiso con el medio ambiente no está totalmente desarrollado porque se escapa a los objetivos de rendimiento. Pero, para lograr objetivos de rendimiento, tenemos que tener nuestras organizaciones funcionando de manera sana. Así pueden crecer y ayudar al rendimiento de nuestros atletas.
RV: Tú nos vas a orientar en el sentido de ese milagro que ustedes hicieron en masificar el número de entrenadores, mejorarles el nivel de vida y darles un nivel profesional mayor a través de capacitación internacional en magíster y doctorados. Esto ha sido muy importante para el crecimiento del atletismo español. ¿Qué se puede replicar en los países latinoamericanos en ese crecimiento de la calidad de vida de los entrenadores, su calidad profesional y el avance en el escalafón de la vida profesional en Chile, para que no se fueran al exterior? Y, por último, tu legado final.
MPA: Afortunadamente, en nuestro país los entrenadores que lograban perfeccionarse a través de los años no migraban a otros países. Eran casos excepcionales, pero no era la generalidad, como sí puede pasar en países hermanos de Latinoamérica. La respuesta es difícil porque tiene ribetes sociales. Lo que sí puedo comentar es que la base de toda organización son las personas. Si la persona que está a cargo de los procesos no se encuentra bien, feliz, contenta y realizada, se va a ir, más allá de si le entregué un magíster, un doctorado o capacitaciones gratis. Se va a ir igual porque no está feliz.
Como mensaje final, ante esa recomendación, es importante preocuparse de que los entrenadores estén bien como personas. El mundo del atletismo es de alto rendimiento, no solo para los atletas, sino también para los entrenadores, para los oficiales técnicos y para los dirigentes. Ellos también tienen que estar felices.
RV: Algo final adicional sobre tu experiencia, muy importante para el atletismo latinoamericano y del caribe.
MPA: No escatimen en el tiempo para pensar. El tiempo para pensar en silencio es muy importante y desde ahí pueden crear sus modelos de desarrollo, ya sea de instituciones de capacitación o de federaciones. Ese silencio tiene que estar interrumpido en algún momento, pero no por el ruido, sino por el diálogo.
Esa mezcla entre diálogo, silencio, saberes actuales y antiguos es lo que finalmente los puede catapultar hacia un modelo, no sé si exitoso, pero sí pertinente a la realidad, como lo fue la Escuela Nacional de Entrenadores en Chile.
RV: Muchas gracias al profesor Matías Pérez de Arce por su muy importante exposición como panelista en este Encuentro de Entrenadores de Latinoamérica y el Caribe CEPALAC 2025.



