Emperatriz González, fuela 2a invitada a éste Encuentro latinoamericano y del caribe de entrenadores y profesores de atletismo 2025, que organiza CEPALAC, entrevista moderada por el profesor chileno, Juan Luis Carter, director academico del encuentro.
Entrenadora de atletismo con una trayectoria que abarca más de cuatro décadas, divide su vida profesional en dos grandes capítulos: su formación y labor en Colombia durante el siglo XX, y su desarrollo y experiencia en el sistema universitario estadounidense en el siglo XXI. Su recorrido refleja el crecimiento del atletismo colombiano y la complejidad del alto rendimiento en Estados Unidos, además de los retos y aprendizajes que ha acumulado al entrenar atletas de elite, entre ellos a la medallista olímpica Ximena Restrepo.
Desde muy joven, Emperatriz se involucró en el atletismo con una inquietud profunda: ¿por qué Colombia no podía figurar en el atletismo mundial, y por qué una mujer no podía lograrlo? A los 16 años comenzó a entrenar, bajo la guía de Pedro Grajales, y rápidamente demostró su talento al ganar medallas como entrenadora en competencias departamentales en Antioquia. Su trabajo en el Colegio Marymount, donde aplicó un sistema alemán de estadísticas y medición, le permitió detectar talento excepcional. Paralelamente, desarrolló un programa en Urabá, con apoyo del gremio bananero, que impulsó la detección y formación de jóvenes promesas, como Ximena Restrepo y, en un proceso paralelo, Caterine Ibargüen, que luego sería reconocida internacionalmente. Durante esta etapa, González promovió la idea del atletismo colombiano como una disciplina con proyección global y femenina destacada.
El segundo capítulo de su historia comenzó con su traslado a Estados Unidos, donde trabajó más de 20 años entrenando en varias universidades, entre ellas la Universidad de Nebraska y en la Florida. Aquí experimentó un sistema radicalmente diferente, el de NCAA, caracterizado por su alta competitividad, gran inversión económica y profesionalismo. Las becas deportivas representan la base de este sistema, que atrae talento nacional e internacional, invertido en atletas con alto rendimiento. A diferencia de Colombia, donde el ritmo competitivo y las oportunidades son limitadas, en Estados Unidos los atletas entrenan diariamente como si fuera un trabajo profesional, con entrenamientos estrictos en las tardes, acceso a tecnología avanzada, salas especializadas para análisis biomecánico y entrenadores capacitados en programas modernos.
“Empera” como se le dice en la pista, destaca el nivel de exigencia de las competiciones que se realizan semanalmente y la presión constante para obtener resultados, información disponible en plataformas digitales que permiten la evaluación inmediata de los performances. También subraya el sistema de clasificación en universidades que va de freshman a senior, y cómo la movilidad del talento es alta, pues los atletas cambian de instituciones buscando mejores ofertas y beneficios. Además, describe cómo los procesos de recuperación y apoyo al atleta en Estados Unidos están más orientados a la autogestión, lo que puede generar un choque cultural y emocional en los deportistas latinoamericanos, acostumbrados a un seguimiento integral con nutrición, psicología y medicina deportiva.
La experiencia con Ximena Restrepo fue transformadora: reclutada por 16 universidades tras una impresionante actuación en un mundial junior, Restrepo decidió ir a Nebraska con la condición de que su entrenadora la acompañara. En Nebraska encontraron facilidades y una estructura profesional desconocida en Colombia, pero también descubrieron la presión de competir constantemente y adaptarse a inviernos rigurosos y a un calendario siempre activo. Esto evidenció la diferencia entre el sistema colombiano, con limitaciones económicas y logísticas para competencias frecuentes, y el sistema estadounidense, que ofrece competencia y educación en paralelo como un modelo de alto rendimiento.
González también recalca la formación y capacitación continua de entrenadores en los Estados Unidos, con niveles de especialización y laboratorios durante el verano, en contraste con sus cursos iniciales en Colombia que duraban semanas. El avance tecnológico, el manejo de estadísticas, y la profesionalización del deporte universitario son elementos clave que han revolucionado el atletismo y permitido a los estudiantes deportistas alcanzar niveles olímpicos en tiempos mucho más cortos.
En términos de apoyo emocional, González describe la diferencia cultural entre la familiaridad y comunidad estrecha que caracteriza a Colombia y la individualidad y competencia feroz que vive el atleta en Estados Unidos. Mientras los entrenadores intentan crear lazos entre atletas internacionales para aliviar el “choque cultural”, la realidad es que el sistema estadounidense exige resultados inmediatos y minimiza la protección afectiva, enfocándose en el rendimiento y la autosuficiencia.
Finalmente, Emperatriz González recalca que su labor no solo ha sido formar campeones sino también personas completas, responsables de representar dignamente a sus países en competencias internacionales. Su visión incluye mantener el vínculo con los atletas durante el verano y en vacaciones para que no pierdan el sentido de pertenencia con su patria. Su experiencia es un puente entre dos sistemas muy distintos, que ha enriquecido el atletismo colombiano y evidenciado las fortalezas y debilidades del modelo estadounidense desde la perspectiva de una entrenadora con décadas de recorrido.
La vida profesional de Emperatriz González es testimonio de la pasión, dedicación e innovación en el atletismo, marcando huella en Colombia y Estados Unidos. Desde descubrir talentos en zonas olvidadas hasta navegar el complejo y competitivo mundo del deporte universitario americano, González ha sido una pieza clave en el desarrollo del deporte femenino y masculino, enfrentando retos culturales, logísticos y metodológicos para alcanzar la excelencia atlética y forjar medallistas olímpicas como Ximena Restrepo.
Emperatriz Gonzales. Una vida en el atletismo en 20 frases
- ¿Por qué no podemos los colombianos ( latinoamericanos ) estar a nivel del mundo y por qué no una mujer lo puede hacer?”
- “A los 16 años empecé a ser atleta, orientada por mi entrenador Pedro Grajales.”
- “Empecé a enamorarme de planificar, de hacer que alguien corriera más o saltara más.”
- “Creé un programa en la zona de Urabá para detectar niños y adolescentes con proyección internacional.”
- “En Estados Unidos, el sistema NCAA es un mundo muy complejo y de muchísimo dinero; por esa misma razón es extremadamente competitivo.”
- “El sistema está muy bien montado para que el joven atleta muy talentoso reciba una beca completa o parcial.”
- “En la NCAA, un atleta sin talento no va a ser admitido porque existen regulaciones muy estrictas.”
- “El negocio es claro: nos daban beca, estudios y competencias, pero había que competir siempre.”
- “Ahora todo es inmediato y todo se mide por el resultado, por “BP” (personal marca) y por clasificar a la conferencia.”
- “Mucho talento y tienen juguetes, tienen con qué hacer las cosas en tecnología, y esas dos cosas se juntan y dan los resultados.”
- “Cuando hablamos de altos rendimientos, hablamos de procesos olímpicos, tres ciclos olímpicos, doce años.”
- “La formación de la persona y el respeto a los procesos son claves.”
- “Para nosotros, el diamante más importante es el atleta de alto rendimiento; hay que regresarlo, no dejar que se pierda en el sistema americano ni en la carrera de hacer dinero.”
- “La pirámide es que solo el que soporta la máxima presión será campeón; hablamos de rendimiento, y en ese rendimiento hay una parte afectiva y emocional que no se trabaja.”
- “Es difícil que un atleta de alto rendimiento se gradúe en las universidades de EE.UU., y cuando entra el dinero, las estadísticas de graduación bajan mucho.”
- “Necesitamos dirigentes agresivos que amen el deporte y sepan comercializar programas para que haya presupuesto que garantice al deportista quedarse y competir.”
- “Se puede estudiar en tu país y garantizar buenas competencias, pero necesitamos empresarios y directores deportivos que enamoren a los atletas para que se queden.”
- “Hay que profesionalizar a los entrenadores, que la capacitación sea constante y que se les pague bien, para que no tengan que hacer varios trabajos simultáneos.”
- “Los procesos deportivos no pueden depender de las bases políticas, que duran tres o cuatro años, y luego todo se derrumba; se necesita estabilidad a largo plazo.”
- “Hay que empujar económicamente a los entrenadores apasionados, estimularlos para que se capaciten y continúen impulsando el talento en las regiones más apartadas.”
*Invitamos a escuchar la conferencia de la profesora y entrenadora, Emperatriz Gonzales.

