La tasa de desempleo nacional llegó al 9% en mayo y la informalidad estuvo en 55%, para un 64% de ciudadanos ( PEA ), con carencias de protección social. Esta cifra es altamente tercermundista
El DANE informó que la tasa de desempleo nacional en Colombia, durante el mes de mayo, fue del 9%, representando una disminución de 1,3 puntos porcentuales en comparación con el año 2024, cuando la cifra fue del 10,3%.
De acuerdo con el reporte, en el quinto mes del año se crearon 597 mil empleos nuevos frente a ese periodo del 2024, concentrados principalmente en el sector del transporte, las actividades profesionales y científicas, y el comercio.
Según los datos más recientes, el 56,8% de los ocupados en Colombia trabajan en condiciones informales, es decir, sin acceso a seguridad social ni garantías laborales básicas. Esta cifra se ha mantenido estable e incluso ha mostrado leves incrementos en algunos trimestres, afectando especialmente a mujeres y a trabajadores en sectores de baja productividad.
Varios elementos explican la baja desocupación e informalidad elevada. Entre ellos está el crecimiento económico desigual, aunque la economía ha mostrado señales de recuperación, la generación de empleo formal no ha sido suficiente para absorber el crecimiento de la población en edad de trabajar, que aumentó en más de medio millón de personas en el último año. Los altos costos laborales, impuestos a la nómina y un salario mínimo elevado en comparación con el salario mediano dificultan la formalización, especialmente para pequeñas y medianas empresas, que generan el 79% del empleo nacional. La inflexibilidad en la contratación y la tendencia al trabajo por cuenta propia han impulsado la creación de empleos, pero muchos de ellos en la informalidad, sin acceso a salud ni pensión.
La alta informalidad tiene graves implicaciones como son la desprotección social: Más de 12 millones de trabajadores carecen de cobertura en salud y pensiones, lo que incrementa la vulnerabilidad social y limita la movilidad social. Un sector informal amplio exacerba la volatilidad del PIB, el consumo y la inversión, y dificulta la efectividad de la política monetaria. La informalidad limita el acceso a empleos de calidad, perpetuando la pobreza y la desigualdad.
La reforma laboral aprobada en Colombia genera un intenso debate sobre su verdadero impacto en la creación de empleo formal y la lucha contra la informalidad.
La mayoría de los análisis coinciden en que la reforma, al incrementar los costos laborales para los empleadores (por mayores recargos nocturnos, dominicales, restricciones a contratos temporales y mayores indemnizaciones), encarece la contratación formal, especialmente para pequeñas y medianas empresas, que constituyen más del 80% del empleo formal en el país.
Y esta cifra informal, seguirá creciendo.