A diez años de su publicación, el análisis técnico del ingeniero Guillermo Regalado Hammerle qepd, titulado “Salvajina: El embalse al que le cambiaron su objetivo”, cobra gran vigencia. El debate sobre la seguridad hídrica de Cali y el control de su infraestructura estratégica vuelve al primer plano de la agenda pública ante la intención de la Alcaldía de Cali, en cabeza de Alejandro Eder, y de la gerencia de EMCALI, Roger Mina y su junta directiva, de adquirir el complejo de Salvajina, valorado en $1.9 billones, mediante un canje por el 18.06% de las acciones que la empresa de la ciudad posee en Celsia.
Sr. Alcalde, Sres. junta directiva y gerente de Emcali, concejales, gremios, JALS, JACs y caleños
Ponemos a consideración de los caleños, quienes consumen agua potable captada del río Cauca gracias al caudal ecológico que garantiza la represa, las conclusiones de la rigurosa denuncia formulada por el Ing. Regalado Hammerle y cuyo documento lo adjuntamos, gracias al aporte del Dr. Fernando Garcés Lloreda,
La advertencia: Salvajina no fue diseñada como una central de generación de energía para lucrar a operadores privados, sino como un sistema integral de regulación hídrica para el control de inundaciones y el abastecimiento de agua en el Valle del Cauca.
Adquirir este activo sin antes exigir el cumplimiento de sus compromisos operacionales históricos, sin corregir las fallas estructurales del rebosadero y sin devolverle su prioridad hidráulica por encima de la rentabilidad eléctrica, sería repetir los errores del pasado a un alto costo para el patrimonio de los caleños.
- El objetivo original: Prioridad al control de inundaciones
El Proyecto de Regulación del Río Cauca fue concebido tras la destructiva sequía de 1936 y consolidado tras la creación de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) en 1954. Concebido en dos partes clave (las obras de cabecera en Salvajina y las obras de adecuación en la planicie), su propósito primario y fundamental fue, de forma inequívoca, el control de inundaciones.
Para sustentar esta prioridad, los costos del proyecto se distribuyeron estrictamente bajo el criterio de beneficios recibidos:
- Sector Eléctrico: Asumió el 92% de los costos de Salvajina (US$262.2 millones).
- Sector Agropecuario: Pagó el 6.5% mediante el sistema de valorización (US$18.53 millones), comprometiéndose además a financiar las obras complementarias en la planicie.
- Sector Contaminante: Financió el 1.5% restante (US$4.27 millones).
Los agricultores de la región cumplieron a cabalidad y de manera oportuna con sus pagos por valorización. Sin embargo, la generación de energía que debía ser un beneficio secundario derivado de los desembalses de regulación terminó desplazando y subordinando el objetivo principal que los habitantes del Valle del Cauca financiaron.
- Las causas del cambio de objetivo
El documento identifica tres factores determinantes en la distorsión del proyecto:
- La Ley 99 de 1993 y la pérdida de autonomía regional: La reestructuración ambiental nacional desmembró la CVC técnica e integral original. La entidad fue despojada de su presencia de control en campo (suprimiendo inspectores de aguas y bosques) y sus direcciones regionales cayeron en la politización.
- El “Raponazo” eléctrico y la privatización: Bajo el gobierno de César Gaviria, el patrimonio eléctrico de la CVC fue escindido y transferido a la Nación para su posterior subasta privada (EPSA). Salvajina ingresó al mercado energético como un activo comercial más, comercializado sin salvaguardas operativas reales y comprobables.
- Manejo mercantilista del embalse: La empresa operadora privada comenzó a alterar los caudales efluentes en función de las fluctuaciones de la tarifa y la demanda horaria del mercado eléctrico. En lugar de erogar caudales constantes las 24 horas del día como exige una regulación hidráulica seria, se pasó a generar descargas pico (350 a 380 m³/s) en horas de máxima demanda y cero descargas en horas de la noche. Esta fluctuación drástica erosiona las orillas del río y agrava las crecientes aguas abajo.
- El talón de Aquiles: La falla estructural del rebosadero
Una de las denuncias técnicas más alarmantes del ingeniero Regalado se centra en el estado inoperante del rebosadero de la presa.
El rebosadero fue diseñado para evacuar hasta 2.500 m³/s. Sin embargo, en el canal de entrega al río Cauca, el terreno está compuesto por coluviones altamente erosionables. Durante la prueba realizada en agosto de 1985 con apenas 200 m³/s durante 30 minutos, la fuerza del agua causó una erosión severa aguas abajo. La estructura disipadora de energía en concreto de alta resistencia que requería la obra nunca se construyó por falta de recursos económicos.
Esta falla crítica genera un “efecto dominó” negativo:
- Temor operativo: Por miedo a erosionar la montaña o colapsar la estructura si el agua supera la cota y usa el rebosadero, la CVC autoriza descargas preventivas masivas por las turbinas cuando el embalse supera la elevación 1150 msnm.
- Inundaciones “artificiales”: Estas vertidas masivas por turbinas y válvulas de fondo (hasta 500 m³/s) coinciden con los periodos invernales y los aportes de los ríos tributarios en la planicie, provocando desbordamientos evitables en el valle geográfico.
- Conflicto de intereses: Al privado no le interesa construir la disipadora del rebosadero, pues la limitación técnica actual obliga a la CVC a autorizarle mayores descargas continuas por turbina, incrementando sustancialmente sus ventas de energía. Pero a Emcali, como publico, con una fuerte acción ciudadana o una acción popular o una orden del Minambiente, lo obligan a construir ese rebosadero y estaría comprando Emcali a Celsia, un elefante blanco, envenenado.
- Simulación hidrológica: El impacto de seguir la “Regla de Operación”
Mediante una evaluación hidrológica de la Niña 2010-2011, el estudio demostró matemáticamente que el desastre invernal se pudo haber mitigado drásticamente si se hubiera respetado la Regla de Operación de diseño:
- Incumplimiento de cotas: Entre 1998 y 2011, el embalse jamás se bajó al nivel mínimo de diseño a comienzos de noviembre (1105 msnm) para esperar los caudales invernales, dejando de aprovechar cientos de millones de metros cúbicos de capacidad de amortiguación.
- Escenario hipotético real (Opción 3 del documento): Si la cota inicial el 1 de noviembre de 2010 se hubiese fijado en 1110 msnm y se hubiera permitido llenar el embalse de forma regulada hasta su cota máxima de diseño (1155 msnm) reteniendo descargas periódicas:
- El caudal pico registrado en la estación Juanchito (Cali) habría descendido de 990 m³/s a solo 796 m³/s.
- Esto habría significado una reducción de hasta 1,20 metros en el nivel del agua del río Cauca frente a Cali y la salvaguarda de miles de hectáreas agrícolas e infraestructura urbana inundadas durante esa emergencia.
A Emcali como potencial dueño de Salvajina , como publico, lo demandan, no tiene buenos abogados en altas cortes, pasan los gerentes y administraciones, salimos los caleños pagando daños, que se pueden manejar, con uso responsable del embalse.
- Las 6 recomendaciones vigentes formuladas por el Ing. Regalado
Diez años después, el diagnóstico del ingeniero Guillermo Regalado exige la adopción urgente de seis acciones de política pública e ingeniería regional:
- Exigencia perentoria a CELSIA / EPSA para la obra del rebosadero: La CVC debe imponer plazos perentorios y vinculantes al operador privado para que financie y construya la estructura disipadora de energía al pie del rebosadero. Es inaceptable mantener en riesgo a la región para favorecer rentabilidades privadas. Es fácil , si el gerente de Emcali y el director de la CVC se unen a pedir en la junta directiva de Celsia , la construccion de la obra para el rebosadero, lo obligan o como entidades publicas, demanden.
- Construcción del embalse regulador de cola (aguas abajo): Ante la negativa del operador a generar energía con caudal constante, se debe construir una presa de compensación o regulación diaria aguas abajo de la central de Salvajina. Esta obra amortiguará los caudales variables entregados hora a hora por la hidroeléctrica y devolverá un flujo uniforme al río Cauca. Dichos estudios y obras deben ser asumidos económicamente por la empresa generadora. Emcali esta comprando un gran problema económico y financiero, irresponsables los intermediarios que metieron a Roger Mina ( Emcali ) y Alejandro Eder ( alcalde ), en este negocio, que es un negociado,
- Rescate de las obras de adecuación en la planicie (Los 14 Anillos): Es imperioso desarchivar y actualizar los diseños de los 14 anillos de protección (diques, interceptores, canales y estaciones de bombeo) contratados entre 1998 y 2000. La regulación de Salvajina es insuficiente sin las obras complementarias en el área plana con las que la CVC se comprometió jurídicamente con los agricultores. Que sirva la unión vallecaucana para exigir esas obras a CELSIA / CVC.
- Cumplimiento estricto de los hitos climáticos en la Regla de Operación: La CVC debe recuperar la autoridad técnica y exigir el vaciado del embalse a la cota 1105 msnm antes de cada periodo invernal (finales de octubre). Al contarse hoy con pronósticos oceanográficos precisos de la NOAA sobre fenómenos de El Niño o La Niña con meses de anticipación, la regla operativa debe aplicarse sin concesiones comerciales. Un llamado al director de la CVC y a la gobernadora, como presidente de su consejo directivo.
- Revisión de la gobernanza hídrica y presencia técnica institucional: La CVC Ambiental debe retomar el control técnico en el territorio, fortaleciendo sus direcciones regionales, reinstaurando el control operativo de caudales y coordinando de forma directa las decisiones con los municipios y los sectores productivos golpeados por las inundaciones.
- Revisión del proyecto “Corredor Ambiental del Río Cauca”: Se deben reevaluar los planteamientos teóricos e inoperantes de los asesores externos del proyecto del corredor ambiental, evitando que este desvíe recursos y desplace la ejecución prioritaria de la infraestructura física de adecuación de tierras en la cuenca plana.
Alcalde, junta directiva Emcali, gerente y 21 concejales
El cambalache del 18.06% de Celsia, gestado en Emcali con intermediarios, por Salvajina, con tantos problemas ambientales ( La Niña, cambio climático ), de las maquinas ( mantenimiento, modernización, repotenciación, etc) , más un activo con un rebosadero inoperante y costoso, con prioridades vallecaucanas históricas distorsionadas. Intercambiar el 18.06% accionario de CELSIA con gigantes deudas pasivas técnicas, donde no se garantiza la regulación hídrica por encima del negocio eléctrico, es un negociado envenenado e INCONVENIENTE
Guillermo Regalado Hammerle qepd
Nos recuerda que las grandes obras de ingeniería se justifican por el bienestar colectivo que generan. Salvajina no fue diseñada para ser un negocio de generación eléctrica a expensas de la seguridad del Valle del Cauca.
Recuperar la memoria técnica del proyecto, corregir la inoperancia del rebosadero y obligar al operador privado a someterse a la regla de regulación original no es una disputa del pasado: es la única garantía para proteger la vida, las ciudades y la agricultura regional frente a los desafíos climáticos del presente.
*Profesor y amigo Guillermo Regalado H. (q.e.p.d.), ingeniero civil de la Universidad del Cauca y magíster en Ingeniería Hidráulica por la Universidad de Delft / IHE Delft (Países Bajos). Fue uno de los líderes más destacados en estudios hidráulicos de Colombia, docente de la materia en las universidades del Valle y Cauca, así como director técnico de la CVC (1978–1993) y gerente de obras de EMCALI (1990–1992).
(Se adjunta copia del documento original del Ing. Guillermo Regalado H., gracias al valioso aporte de Fernando Garcés Lloreda)

