Un territorio que requiere coordinación entre municipios y departamento

El Norte del Valle del Cauca mantiene relaciones económicas, sociales, ambientales y culturales con Risaralda y Quindío. Estas relaciones se expresan en la movilidad de personas, el comercio, la producción agropecuaria, el turismo, los servicios educativos y la conexión vial.

La Subregión Norte del Valle está conformada por 17 municipios: Alcalá, Ansermanuevo, Argelia, Bolívar, Cartago, Caicedonia, El Águila, El Cairo, El Dovio, La Unión, La Victoria, Obando, Roldanillo, Toro, Ulloa, Versalles y Zarzal. Cartago cumple funciones comerciales y de servicios para municipios del norte del departamento y mantiene relaciones con municipios de Risaralda y Quindío.

La integración regional debe partir de estas relaciones existentes y de los problemas que requieren decisiones conjuntas.

Marco jurídico

La Constitución Política establece la autonomía de las entidades territoriales y permite la asociación entre ellas para cumplir funciones y prestar servicios. La Ley 1454 de 2011 desarrolla los instrumentos de ordenamiento territorial y establece mecanismos de asociación entre municipios y departamentos.

Entre estos instrumentos se encuentran las regiones administrativas y de planificación, las regiones de planeación y gestión y las asociaciones de municipios. Su utilización permite formular proyectos que involucren más de una entidad territorial.

La coordinación no elimina las competencias de alcaldes, gobernadores, concejos municipales y asambleas departamentales. Cada autoridad conserva las funciones establecidas por la Constitución y la ley.

Dimensión política

La integración Norte del Valle–Eje Cafetero requiere acuerdos entre las gobernaciones del Valle del Cauca, Risaralda y Quindío y entre las alcaldías de los municipios vinculados. También requiere participación de concejos municipales, asambleas departamentales, sectores productivos, universidades y organizaciones sociales.

La agenda política regional puede concentrarse en asuntos que superan los límites municipales: infraestructura, transporte, seguridad, protección ambiental, educación, salud, producción agropecuaria y turismo.

Los acuerdos deben establecer responsabilidades, fuentes de financiación, cronogramas y mecanismos de seguimiento.

Gestión administrativa

La administración regional necesita información compartida y sistemas de planeación coordinados. Los planes de desarrollo departamentales y municipales pueden incorporar proyectos relacionados con los municipios vecinos y con las zonas de influencia del Eje Cafetero.

La conectividad entre Cartago, Alcalá, Ulloa, Caicedonia y los municipios de Risaralda y Quindío debe analizarse desde una perspectiva regional. Lo mismo ocurre con las cadenas agropecuarias, los servicios públicos, la gestión del agua y la protección de las cuencas.

Agenda regional

Una agenda Norte del Valle–Eje Cafetero puede organizarse en cinco áreas: conectividad vial, producción agropecuaria y agroindustria, turismo y patrimonio, protección ambiental y prestación de servicios.

El propósito administrativo es coordinar recursos y competencias para atender asuntos comunes. El propósito jurídico es utilizar los mecanismos de asociación previstos por la ley. El propósito político es construir acuerdos entre autoridades territoriales y sectores sociales.

La relación entre el Norte del Valle y el Eje Cafetero ya existe en materia económica, social y territorial. El siguiente paso consiste en establecer mecanismos de coordinación que permitan convertir esas relaciones en proyectos, programas y decisiones con responsabilidades definidas.

Redacción