De Mineducacion y deporte  en 1925 con la comisión de edufisica y deportes, al año 1968  Coldeportes y los Panamericanos de Cali 1971 al funeral del Ministerio del Deporte 2026: 4 ministras, un presupuesto en ruinas y el mayor retroceso institucional desde 1966

La sentencia contra el deporte colombiano la dejan escriturada

Hace sesenta años Colombia tomó una decisión histórica: elevar el deporte a política de Estado. Hoy, el Gobierno Nacional 2022 – 2026 ( Petro ), deja tan minimizado el ministerio del deporte, el deporte , sus depostistas, que el nuevo gobierno ( De la Espriella ), debe hacer viable el estado colombiano , ajustarlo administrativa y fiscalmente , para juntarlo con educación y cultura.

El Ministerio del Deporte desaparecerá como entidad autónoma para convertirse en un simple Viceministerio dentro de un gigantesco Ministerio Social que concentrará Educación, Cultura y Deporte. El mensaje político no admite interpretaciones: el deporte cambiará de modelo, con el sector empresarial, como unidad productiva de negocio social y económico, para volver a ser prioridad nacional.

No es una reforma administrativa, no hay alternativa presupuestal , para una transformación institucional del deporte colombiano desde que nació Coldeportes y crecerá emulando países desarrollados

Y no ocurrió por accidente. Es la consecuencia de 4 años de improvisación, desorden administrativo, reducción presupuestal, ausencia de liderazgo y fracaso en la gestión pública, bajo la responsabilidad política de las ministras María Isabel Urrutia, Astrid Bibiana Rodríguez, Luz Cristina López Trejos y Patricia Duque Cruz, quienes, en conjunto, administraron el período más crítico del deporte colombiano en las últimas seis décadas.

Hace 60 años el país creó Coldeportes; hoy el Gobierno desmonta esa historia

En 1966 Cali entendió que organizar los Juegos Panamericanos exigía mucho más que construir escenarios. Era necesario construir Estado. La dirigencia deportiva vallecaucana y caleña, el Comité Olímpico Colombiano, empresarios y autoridades conformaron el Comité Pro-Sede para conquistar los Juegos Panamericanos de 1971. La misión fue exitosa.

En julio de 1967, durante la Asamblea de la Organización Deportiva Panamericana en Winnipeg, Colombia obtuvo la sede de los Juegos. Pero aquella victoria produjo una consecuencia mucho más importante. Se creó el compromiso legal y nació Coldeportes.

Ley 65 de 1977 y decreto de 1968, por primera vez el deporte adquiría categoría nacional dentro de la estructura del Estado, como instituto descentralizado y autónomo.

Durante seis décadas esa decisión permitió formar atletas, construir escenarios, fortalecer federaciones, profesionalizar entrenadores y convertir a Colombia en protagonista continental. Llego la ley 1967 del 2019 , nacio Mindeportes y comienza ahora a desmontarse en apenas un cuatrienio y medio.

Cuatro ministras, cuatro años perdidos

La historia juzgará con severidad la gestión deportiva del Gobierno Petro. Las cuatro ministras dejaron un denominador común. Ninguna proyectó futuro.  Ninguna recuperó la confianza internacional perdida, ni presentó una política pública capaz de fortalecer el sistema deportivo nacional.  Ninguna evitó el deterioro institucional.

Por el contrario, durante sus administraciones ocurrieron los hechos más graves que recuerda el deporte colombiano:

  • Pérdida de los Juegos Panamericanos Barranquilla 2027;
  • Reducción permanente del presupuesto nacional;
  • Crisis administrativa del Ministerio;
  • Incertidumbre para atletas, entrenadores y federaciones;
  • Disminución del respaldo al alto rendimiento;
  • Crecimiento de contratistas PS, gran nomina, y programas que lo disfrazaban de inversión.
  • La obvia desaparición práctica del Ministerio del Deporte.

Nunca antes un gobierno había acumulado tantos retrocesos deportivos en tan poco tiempo.

Barranquilla 2027: el fracaso que marcó el comienzo del final

La pérdida de los Juegos Panamericanos de Barranquilla no fue simplemente un evento cancelado. Fue un golpe demoledor contra la imagen internacional de Colombia, error de Petro, orquestado a punta de mentiras de la ministra Astrid Bibiana Rodríguez,

Mientras Cali había conquistado los Juegos de 1971 gracias a una dirigencia organizada y un Estado comprometido, Barranquilla perdió los de 2027 por incumplimientos administrativos y falta de gestión gubernamental.

Ese episodio destruyó años de credibilidad internacional. Fue el mayor fracaso del deporte colombiano y vergonzoso, por la politiquería de Petro , contra la familia Char , líder en Barranquilla. El COC es corresponsable, porque se enteró de todo y no fue de armar la crisis y salvar la que sería la resurrección del deporte colombiano.

El presupuesto confirma el abandono

Las cifras son más contundentes que cualquier discurso. El proyecto presupuestal para 2027 contempla apenas 230.000 millones de pesos para el deporte colombiano. Pero el dato realmente alarmante es otro. De esos recursos, alrededor de 120.000 millones estarán destinados al funcionamiento administrativo. La inversión real para el desarrollo deportivo nacional queda reducida a una cifra insuficiente para sostener el alto rendimiento, construir infraestructura, apoyar ligas, financiar federaciones y preparar los ciclos olímpicos.

Es un presupuesto de supervivencia. No de desarrollo. No de crecimiento. Mucho menos de potencia deportiva.

Y para rematar, París 2024 mostró que el deterioro comenzó

Los resultados deportivos reflejan exactamente lo que ocurre en los escritorios. En los Juegos Olímpicos de París 2024 Colombia cayó hasta el puesto 67 del medallero mundial.

No fue un accidente. Fue la consecuencia de un sistema debilitado, con menos inversión, menor planeación y ausencia de liderazgo institucional.

Las medallas no aparecen por generación espontánea. Son el resultado de un ciclo olímpico bien estructurado , con políticas públicas consistentes durante años.

El deporte y la historia tienen memoria.

En 1966 una generación de dirigentes comprendió que el deporte debía ascender dentro del Estado para que Colombia creciera como nación deportiva. En 2026 otra generación de gobernantes deja exactamente la lección contraria.

  • Donde antes hubo visión, hoy hay burocracia.
  • Donde antes hubo crecimiento, hoy hay recortes.
  • Donde antes hubo liderazgo internacional, hoy hay aislamiento.
  • Donde antes nació Coldeportes, hoy muere el Ministerio del Deporte.
  • Recordamos que Coldeportes

Tuvo la 1ª  medalla olímpica de Colombia , Helmut Bellingrodt Munich 1972, en tiro  y los 3 últimos oros:  Oro       Mariana Pajón ciclismo BMX , Caterine Ibargüen Atletismo      Salto triple y Óscar Figueroa Halterofilia        62 kg masculino

El deporte colombiano no perdió solamente un ministerio.

Perdió sesenta años de construcción institucional. Sesenta años después de que Colombia entendiera que el deporte merecía una institución fuerte, el propio Estado lo devuelve al rincón burocrático del que había salido gracias al sueño de Cali 1971.

Y ese retroceso llevará la firma política de un gobierno que prometió fortalecer lo social, pero terminó degradando una de las políticas públicas que más orgullo, integración y prestigio internacional le había dado al país.

El deporte colombiano: Oportunidad de renacer

En el gobierno de Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo, bajo un modelo completamente distinto al agotado esquema estatista que terminó reduciendo el Ministerio del Deporte a la mínima expresión presupuestal. Convertir el deporte en una industria del desarrollo humano y económico, inversión pública y capital privado, patrocinio empresarial, incentivos tributarios, universidades y regiones, como las potencias deportivas. Que cada peso invertido genere resultados medibles, empleo, infraestructura, innovación y medallas, desterrando la politiquería, la burocracia, la corrupción y la malversación de los recursos públicos. Un sistema basado en transparencia, planeación y evaluación para recuperar la confianza de los atletas y de la empresa privada, multiplicar el presupuesto deportivo y devolver a Colombia el liderazgo continental y el protagonismo olímpico que ha perdido en estos 4  años.

Ramiro Varela Marmolejo