Cali vive este jueves una emergencia que todavía no termina. En distintos sectores continúan las labores de búsqueda y rescate, la recuperación de víctimas entre los escombros y la evaluación de edificaciones que resultaron afectadas por el terremoto de magnitud 7,4.
Los organismos de socorro trabajan mientras ingenieros y autoridades revisan estructuras, determinan cuáles pueden ser habitadas y cuáles representan riesgo. La remoción de escombros avanza con cuidado, porque algunas zonas todavía pueden contener personas desaparecidas.
Una ciudad vulnerable
El terremoto no creó la vulnerabilidad de Cali: la puso al descubierto.
Durante años, la ciudad ha permitido la transformación de numerosas viviendas y edificaciones sin que siempre exista una evaluación estructural acorde con las nuevas cargas y modificaciones. Construcciones que originalmente fueron diseñadas para uno o dos pisos han sido ampliadas, se han eliminado muros, construido terrazas y realizado modificaciones que pueden afectar su comportamiento ante un sismo.
Cali además presenta diferentes condiciones de suelo, identificadas mediante estudios de microzonificación sísmica. Esto significa que los efectos de un mismo terremoto pueden variar considerablemente entre sectores de la ciudad.
Desde el terremoto de Venezuela, el 30 de junio pasado, Caliescribe había advertido públicamente a la Alcaldía, a los medios de comunicación y a los líderes de Cali que el tiempo para actuar era ahora. Se solicitó a la Administración, a Planeación y a la Secretaría de Gestión del Riesgo realizar inspecciones masivas de vulnerabilidad del suelo y de las estructuras, ejercer un control efectivo sobre las construcciones ilegales, reforzar edificaciones críticas y actualizar permanentemente los planes de emergencia ( https://caliescribe.com/2026/06/30/cali-frente-al-espejo-de-venezuela-terremoto-que-no-queremos-mirar/ )
La alerta también llegó desde el Concejo de Cali: el concejal Mauricio Zamora pidió en sesión del Cabildo preparar un plan para enfrentar un eventual terremoto, solicitud que quedó registrada en videos.
Ahora, después de la tragedia, el alcalde y sus funcionarios deberán demostrar qué hicieron frente a esas advertencias, evidenciar planes y recursos de contingencia. Sectores como Roosevelt y la Autopista habían sido señalados previamente por su vulnerabilidad.
La pregunta que deja la tragedia
Hoy, mientras Cali busca a sus desaparecidos, retira toneladas de escombros y evalúa sus edificaciones, la pregunta simultanea….
Por qué la ciudad, no se preparó para enfrentarlo.
Obligaba revisar las construcciones existentes, prevenir, fortalecer los controles urbanísticos, actualizar los estudios de vulnerabilidad, establecer un programa permanente de reforzamiento estructural y tener el plan de acción. Pero en la administración Eder, en 2 años y 8 meses, llevamos 4 secretarios de riesgo ( Jocelyn Danna Carrillo, María Alexandra Pacheco, encargado y Ricardo Peñuela) ninguno evidenció tener el claro manejo de la ciudad y su dependencia .
Los terremotos no pueden evitarse. Las muertes y el colapso de edificaciones, en cambio, pueden reducirse.
Alcalde y Cali deberán entender:
- Que ahora, con más de 100 cadáveres, mas de 100 desaparecidos , más de 1.500 lesionados, mas de 1000 edificaciones con daños estructurales ( Entre colapso total , parcial o daños estructurales, considerar que es el punto de partida de una verdadera política de seguridad sísmica y
- Lo ocurrido abre paso a una investigación de grandes dimensiones para establecer qué se advirtió, qué decisiones se tomaron y qué acciones pudieron haberse adoptado antes del terremoto. Alejandro Eder tiene la palabra, porque a pesar de que se le solicitó, no ordenó reforzar edificios críticos, ni hizo plan de inspección de edificaciones vulnerables, ni controla construcciones ilegales.