Diplomado de Cepalac: La tecnología e IA, en el deporte

Conferencia: La inteligencia artificial redefine la educación y el deporte

Doctor Manuel Bravo C, figura integral del deporte latinoamericano, alto rendimiento, academia y dirigencia. En su juventud fue atleta de élite en Ecuador, se consolidó como atleta máster y maratonista global, participando en las “Majors”, ejemplo de disciplina.

Profesor y director de posgrados en la Universidad de Cuenca, formación doctoral y maestrías. Ha impulsado la investigación y la relación entre ciencia y deporte, autor de estudios sobre el atletismo ecuatoriano y promotor de innovación en el entrenamiento.

Presidente de la Federación ecuatoriana de Atletismo y vicepresidente del Comité olímpico ecuatoriano,  bajo su liderazgo se logró una etapa histórica, alcanzando su pais, medallas de oro olímpicas y mundiales. Reconocido con el premio Heracles de Oro, el mejor dirigente deportivo latinoamericano, años  2025 y 2026, referente internacional en desarrollo del talento y educación superior.

Manuel Bravo: Buenas tardes, Ramiro. Gracias por el espacio. Es importante innovar. La organización que usted preside impulsa el conocimiento en Latinoamérica y permite crear redes académicas entre universidades y asociaciones.

El conocimiento hoy se articula con internet y la inteligencia artificial, que ha transformado nuestras vidas. El tema es explorar cómo la inteligencia artificial transforma la educación y las ciencias del deporte.

Soy docente de la Universidad de Cuenca hace más de 26 años. Tengo maestrías en ortodoncia, gerencia en salud, nutrición deportiva y un doctorado en estomatología. Actualmente soy director de posgrados.

Hoy buscamos programas vinculados con inteligencia artificial y big data. Es clave entender estos enfoques en la academia, especialmente en deporte y ciencia.

La inteligencia artificial es una herramienta fundamental que mejora el rendimiento deportivo y optimiza procesos de enseñanza. Las nuevas generaciones exigen su inclusión en los contenidos académicos para tomar decisiones informadas.

Se trata de imitar procesos humanos mediante sistemas informáticos que ejecutan tareas más rápido. Los algoritmos generan modelos automáticos basados en datos. La big data acelera procesos más que la mente humana.

Hoy los buscadores están siendo reemplazados por la inteligencia artificial. Muchas plataformas ya no son gratuitas y funcionan con modelos premium.

En deporte, la IA permite monitorear rendimiento, analizar datos y generar predicciones. Existen aplicaciones para medir actividad física, gasto calórico y desempeño.

También permite análisis predictivo del estado físico. Herramientas como InBody permiten conocer el estado corporal. Esto facilita planes personalizados y mejora del rendimiento.

La inteligencia artificial está desplazando funciones humanas. La OMS proyecta cambios hacia 2030 con desaparición de algunas profesiones. Si no hay adaptación, habrá desplazamiento.

En educación, los algoritmos permiten mejorar el rendimiento físico con análisis personalizados. Procesan datos biométricos para adaptar entrenamientos y prevenir lesiones.

También se usan en rehabilitación y recuperación muscular. Identifican patrones de riesgo y anticipan lesiones.

En alto rendimiento, los relojes inteligentes monitorean pulso, actividad y estado físico en tiempo real. Los entrenadores deben adaptarse a estas herramientas.

Las universidades deben integrar estas tecnologías. Los estudiantes ya nacen en entornos digitales. El docente debe adaptarse.

La virtualidad y plataformas como Moodle o Canvas son fundamentales. El 90% de los estudiantes acceden a recursos digitales. Si las universidades no se adaptan, enfrentarán fracaso.

Casos reales muestran que desde 2020 la IA se usa en deporte profesional para medir rendimiento. En fútbol se analiza gasto energético por posición.

También se usa en rehabilitación y análisis de lesiones. En eventos como Tokio se utilizó big data para análisis en tiempo real.

Existen desafíos éticos como la protección de datos y la dependencia tecnológica. La IA también ha influido en política y conflictos globales.

Los algoritmos pueden generar sesgos, por lo que se requiere equilibrio y regulación.

En el futuro, la IA transformará completamente el deporte. Desde sensores en atletismo hasta entrenamientos personalizados.

También surgen retos como el uso de sustancias mejoradas mediante IA. Esto impacta el control antidopaje.

En conclusión, la inteligencia artificial ya está transformando el deporte y la educación superior. Es fundamental abordar los aspectos éticos y maximizar sus beneficios.

RV: Gracias por sus aportes. En su experiencia empresarial en salud, ¿cómo aplica la inteligencia artificial?

MB: Hoy todo lo hacemos con IA. Nos permite mejorar el trabajo clínico. Utilizamos escaneo facial para diagnóstico.

El flujo digital permite crear protocolos clínicos basados en información precisa. Esto mejora tratamientos y resultados.

Con IA realizamos diseños de sonrisa y análisis estético en segundos. Antes tomaba mucho más tiempo.

RV: Nosotros ya usamos IA en el 100% de nuestra actividad. Pero siempre debe haber un profesional que valide la información, porque también puede generar errores.

MB: Correcto. La IA es una herramienta. El profesional es quien debe interpretarla y mejorarla.

Estamos en una etapa de cambios en la enseñanza. El ser humano debe adaptarse sin resistencia. El conocimiento debe compartirse para mejorar la sociedad. Las nuevas generaciones deben asumir este reto.

RV: Muchas gracias

Redacción