La articulación entre el call center, los sistemas de gestión y las cuadrillas técnicas se ha consolidado como un eje operativo en EMCALI para atender daños en los servicios de acueducto, energía y alcantarillado en Cali. Este modelo busca reducir los tiempos de respuesta, priorizar emergencias y garantizar una atención organizada desde el reporte ciudadano hasta la solución en campo.

El proceso inicia en los canales de atención, principalmente en el call center, donde los usuarios pueden reportar fallas a través de la línea de servicio al cliente 177 o el PBX (602) 524 0177. Cada llamada es registrada en los sistemas internos mediante un caso único que permite identificar el tipo de incidente, su ubicación y el nivel de afectación.

Una vez radicado el requerimiento, los sistemas de gestión clasifican el evento según su prioridad. Los casos que comprometen la continuidad del servicio o representan riesgos para la comunidad son catalogados como emergencias y reciben atención inmediata. Este filtro inicial es determinante para asignar de manera eficiente los recursos disponibles.

Los centros de control operan como el punto de coordinación entre la información recibida y la ejecución en campo. A través de plataformas tecnológicas, se monitorea el estado de la red y se validan los reportes ciudadanos. Esta verificación permite confirmar la magnitud del incidente y definir la estrategia de intervención.

Las cuadrillas técnicas son desplegadas según la naturaleza del daño. En acueducto, las intervenciones se concentran en la reparación de tuberías, control de fugas y restablecimiento del suministro. En energía, las acciones incluyen la identificación de fallas en redes, maniobras de aislamiento y reconexión del servicio. En alcantarillado, se atienden taponamientos, colapsos y mantenimiento correctivo de la red.

La comunicación entre el call center, los sistemas y las cuadrillas es continua. Durante la intervención, los equipos en campo reportan avances y actualizan el estado del caso en tiempo real, lo que permite a los operadores informar a los usuarios sobre el progreso de la atención. Esta retroalimentación es clave para mantener la trazabilidad del proceso.

Uno de los objetivos principales de este esquema es la reducción de tiempos de solución. La integración de canales y sistemas permite disminuir los tiempos de asignación, optimizar los desplazamientos de las cuadrillas y mejorar la eficiencia en la ejecución de las reparaciones. La priorización de emergencias asegura que los eventos de mayor impacto sean atendidos con mayor rapidez.

El modelo también incorpora la gestión de recursos logísticos, incluyendo vehículos, herramientas y materiales necesarios para las intervenciones. La disponibilidad de estos elementos influye directamente en la capacidad de respuesta y en la duración de los trabajos en campo.

En situaciones de mayor complejidad, como eventos climáticos o daños de gran escala, la articulación operativa se intensifica. EMCALI coordina acciones internas y, cuando es necesario, se apoya en entidades del Distrito para atender las afectaciones de manera conjunta.

No obstante, el sistema enfrenta retos asociados al crecimiento de la demanda, la antigüedad de algunas redes y factores externos que generan incidentes recurrentes. Estas condiciones exigen ajustes permanentes en los procesos y una mayor integración tecnológica.

La articulación entre call center, sistemas y cuadrillas técnicas no es un proceso aislado, sino una operación continua que permite a EMCALI responder a las necesidades de la ciudad. La capacidad de coordinar información, recursos y ejecución en campo se convierte en un factor determinante para garantizar la continuidad de los servicios públicos y mejorar la atención al usuario en Cali.

Redacción