Andrés Chocho, único entrenador de Atletismo  de Suramerica con oro olímpico en Paris 2024, en el Encuentro de Entrenadores de latinoamerica y el Caribe 2025, que organiza CEPALAC. El objetivo del dialogo con Ramiro Varela M , es observar  como un entrenador joven  y atleta, llegar a tantos pódiums panamericanos, mundiales y olímpicos. Su padre Luis qepd,  logró impulsar la marcha atlética en el Ecuador, tres años antes de que naciera. Realmente un gran legado el de su padre alrededor de la construcción de Andrés Chocho como atleta, y ese legado de entrenador, ¿qué nos puede contar al respecto?

ACh: Bueno, sin lugar a dudas, mi padre fue el que influyó en todo el deporte para mí. Gracias a él me dediqué al deporte. Después lo vi de una manera profesional gracias a él; me direccionó para ser marchista. Incluso, como anécdota, siempre me decía: “vas a ser un buen entrenador especializado”. Yo decía: “no, yo no quiero ser entrenador, estoy capacitándome y preparándome para mejorar mi planificación”. En realidad, nunca fue mi objetivo dedicarme al futuro a ser entrenador, no por nada, sino porque estaba tan preocupado de mí. Pero luego una cosa llevó a la otra y, en mi caso, el hecho de prepararme para mejorar mi planificación y empezar con la planificación de una atleta brasilera, hizo que poco a poco me fuera gustando la dirección técnica.

RV: Un reconocimiento al Ecuador, a  Luis Chocho, tantos aportes por el deporte en Latinoamérica. Andrés, tres Olimpiadas, muchos mundiales, Panamericanos, oros, todo este kilometraje hoy lo tiene como uno de los mejores entrenadores del mundo en marcha atlética: Oro con Daniel Pintado en Olímpicos y los oros mundialistas con Kimberly García, un palmarés importante para usted, tan joven. ¿Qué nos cuenta al respecto?

ACh: Muchas gracias. Fueron cuatro Juegos Olímpicos, nueve Campeonatos Mundiales y algunos Campeonatos del Mundo de marcha. Creo que la experiencia que se adquirió en todos esos años en la carrera de élite, intentando con todas las herramientas que teníamos batallar con los mejores del mundo, queriendo estar cada vez más cerca de ellos, hizo que buscara adquirir conocimiento por todos lados. Y eso hizo que luego a futuro todo lo aprendido lo pudiera transmitir primero a Érika, para intentar alcanzar los mejores resultados con ella. Conseguimos dos medallas mundiales. Luego vinieron otros atletas: primero Kimberly, luego César Rodríguez junto con ella, y después Daniel Pintado. Se formó un gran equipo, donde todos aportaron, hicieron su mejor esfuerzo, y cada uno se motivaba viendo el resultado y el trabajo del otro. Tener un gran equipo, con mucha confianza, facilita mucho las cosas.

 

RV: Andrés, hablemos de su oro olímpico con Daniel Pintado. ¿Cuál fue el enfoque principal en esa preparación?

ACh: Con Daniel Pintado básicamente se hizo un plan macro a tres años. Ese fue el plan central que teníamos con él desde 2021. Ya había trabajado con él en épocas junior y sabía el potencial que tenía. Luego, por algunas situaciones, él tomó un rumbo, yo tomé otro, pero siempre seguimos siendo grandes amigos. En 2021 tuvimos una reunión y acordamos las condiciones, las reglas de cómo podríamos conseguir un gran resultado en los Juegos Olímpicos siguientes. Daniel se puso totalmente a disposición. Hicimos un gran trabajo, modificamos absolutamente todo en cuanto a su planificación, alimentación, profesionalismo, en cómo afrontar las pruebas. Cada año se pudo ver un Daniel Pintado muy diferente, iba evolucionando. Primero ya fue competitivo en el Mundial de Eugene: fue cuarto y quinto lugar en 20 y 35 km, eso ya mostraba la calidad que tenía. Al año siguiente mostró una mejoría mayor, luego, cuando llegamos al 2023, consiguió su título mundial en 35 kilómetros y un séptimo lugar, algo agridulce que no nos gustó tanto en la prueba de 20, pero cuando pasó ese mundial analizamos muchas cosas, evaluando siempre cada prueba, y nos dimos cuenta de lo cerca que estaba la pelea por las medallas. Sabíamos que iba a ser una prueba muy cerrada. Luego, en la prueba de referencia que existe en la marcha mundial, que es la Coruña, Daniel llega prácticamente a 5 segundos del primer lugar, de un atleta que venía invencible un par de años, entonces decíamos, está a nada. Esa misma noche nos reunimos y les dije: tenemos que cambiar algunas cosas, porque los márgenes son mínimos, tenemos que aprovechar todo. Y eso fue lo que hicimos: modificamos la planificación aún más, se concentró más, estuvimos lejos de la familia mucho tiempo, y al final, cuando se consiguieron los resultados, nos dimos cuenta que todo valió la pena.

RV: ¿Cómo enfrenta, Andrés, la presión de una final olímpica en lo que tiene que ver con la preparación física y mental de tus atletas?

ACh: Yo creo que nos ayudó mucho a ser un grupo que era de cierta forma homogéneo en cuanto a nivel y de muy alto nivel a la vez. Por ejemplo, en las chicas teníamos a Kimberly García y a Érika Sena; las dos fueron medallistas en el Mundial de Turquía, algo inédito: dos atletas del grupo medallistas en un campeonato del mundo. En los varones teníamos a César Rodríguez, con una marca de 1:18:25, una evolución increíble, y a Daniel, mostrando marcas por debajo de 1:18, entonces era un nivel competitivo en el que ellos sabían que no podían descuidarse ni dejar nada al azar, ya que tenían a un atleta que podría ser su rival entrenando junto a ellos.

Creo que ese roce competitivo, el poder medirse diariamente y tener la confianza total en el trabajo que se estaba haciendo, hacía que se sintieran confiados. Y viendo la evolución año a año, tenían la seguridad de poder enfrentar a los mejores del mundo, estar a su nivel e intentar ser los mejores del mundo.

RV: ¿puedes compartir alguna estrategia en el entrenamiento que haya sido clave en la preparación de París 2024?

AC: Bueno, en cuanto a la prueba de París, era algo que esperábamos mucho: una prueba muy rápida con cambios de ritmo. Tuvimos la suerte de habernos enfrentado a pruebas con ese mismo estilo en campeonatos del mundo previos, con circuitos muy similares a los que entrenábamos. Eso hizo que pudiéramos prepararla de la mejor manera, haciendo una adaptación al calor, que era lo que realmente se necesitaba. Creo que eso marcó la diferencia: que los atletas pudieran llegar en muy buena forma y demostrarlo ese día, el 1 de agosto. En el caso específico de Daniel, llegó en muy buena forma, pudo estar todo el tiempo en contacto con la cabeza de la prueba, tener control y estar listo para su ataque. En muchas entrevistas lo dijo: teníamos como cinco o seis velocidades; usábamos la quinta y reservábamos la sexta. Eso fue lo que exactamente hizo, y, aun así, estando planificado, es increíble cuando llega a suceder.

RV: Andrés, muy importante para los profesores de atletismo y los entrenadores: ante esas distancias en la marcha atlética, ¿cómo manejas el volumen y la intensidad en los entrenamientos?

ACh: En nuestro caso, hacemos un trabajo totalmente individual, una planificación para cada atleta, conociendo el trabajo previo que ha hecho cada uno. A veces vienen de escuelas distintas, con estructuras diferentes en categorías menores o juveniles. Entonces, analizando su planificación previa, intentamos darles variaciones. Ahí empezamos a jugar con la intensidad y el volumen, dándoles las cargas exactas a cada uno. En el caso de Daniel fue distinto, porque trabajó conmigo en categorías menores y junior. Cuando dejó de trabajar algunos años y volvió ya como mayor, teníamos claro su estructura y sus condiciones desde el inicio de su carrera. Es básicamente tener un plan individualizado para cada uno, respetar el proceso y saber, de manera real, cuál es el objetivo con cada atleta.

RV:¿cómo se traducen hoy esas experiencias en la preparación de sus atletas en Portugal rumbo a Tokio 2025?

ACh: Para Tokio y para todos los eventos siempre sale a relucir la experiencia adquirida. Muchas de las estrategias, en especial con estos climas de Asia, tienen que ver con la regulación de la temperatura del atleta, mantenerla en estado óptimo para un buen desarrollo del evento. A la vez, mejorar su forma física, prepararlos para el ritmo de prueba y la estrategia de cada uno.

Actualmente estoy en Portugal con Kimberly García y Paula Torres. Se están preparando muy bien, evolucionando, intentando tener su mejor versión de cara al Mundial de Tokio, que tiene un clima muy complicado.

RV: Uno de los temas complejos fue en Tokio 2021, en los Olímpicos, la temperatura en Sapporo. Ahora será en septiembre, un mes después de esos Juegos, ¿qué proyecta frente a la temperatura en este Mundial de Tokio 2025?

ACh: Desde que se dio la sede, hace algunos años, sabíamos cómo serían las condiciones en ese periodo. Se espera una temperatura muy caliente y muy húmeda, especialmente difícil para los latinos. Por eso necesitamos trabajos extra de aclimatación y entrenamiento en calor. En nuestros países es complicado encontrar esas condiciones, entonces gracias al apoyo de entidades realizamos campamentos en Europa para que los atletas lleguen en las mejores condiciones y puedan expresar sus resultados.

RV: Usted tiene un atleta oro olímpico. ¿Qué papel juega la tecnología y el análisis de datos en la preparación de Daniel Pintado?

ACh: Total. Con Daniel se maneja muchísima información: oscilaciones verticales, temperatura corporal, pulsaciones, ritmos, velocidades, amplitudes de paso. Son muchas variables que tenemos que controlar en una prueba tan técnica como la marcha. En atletismo hay muchas métricas medibles, y eso lo hace un deporte variado y complejo. Intentamos minimizar cualquier cosa que pueda ser un impedimento en el resultado, y lo conseguimos a la perfección.

RV: ¿Y en cuanto a la recuperación y prevención de lesiones después de un evento tan complejo como la final olímpica de París 2024, y ahora la que tendrá en Tokio? ¿Cuál es el plan?

ACh: Durante toda la preparación trabajamos prevención y preparación física, lo que mantiene a todos con molestias mínimas para seguir entrenando fuerte. Luego del evento intentamos recuperarnos lo máximo posible porque a veces hay otro evento muy pronto. En nuestro caso, por ejemplo, después de los Olímpicos había Juegos Bolivarianos. Las fechas siempre obligan a mover la planificación. Con Daniel intentamos mantener los pies en la tierra: primero recuperación completa, luego preparación óptima, pero fue complicado por la cantidad de compromisos tras alcanzar un resultado de esa magnitud. Tuvo algunas molestias que se maximizaron y esta temporada está siendo muy compleja, pero siempre con la mira en Los Ángeles, que es el objetivo principal.

RV: Andrés, en la final de marcha del oro olímpico con Daniel Pintado, hubo un momento crítico. ¿Cómo lo superaron?

ACh: Con Daniel tenemos mucha confianza. Siempre hay momentos críticos, muchos derivados de estar lejos de la familia, algo duro. Haber sido atleta de alto rendimiento me ayuda a entender y manejar esa carga psicológica. En el caso de Daniel, estar cinco meses lejos de su casa y sus hijos fue muy complejo. Pero cuando se van consiguiendo resultados, llega un punto de quiebre: en Coruña, con un 1:17, se dio cuenta de que estaba a 5 segundos de uno de los favoritos. Entonces le dije: ya no estamos buscando pelear una medalla, estamos queriendo ganar los Juegos Olímpicos. Necesitamos otro periodo en Europa. Fue un momento crítico, pero él tuvo apertura total y confianza.

RV: Ustedes rindieron al máximo con Daniel Pintado en París 2024. De cara a Tokio 2025, ¿qué aspecto considera clave desde el punto de vista psicológico, en relación con la respuesta anterior?

AC: La parte psicológica es fundamental. Siempre hay que estar con un equipo multidisciplinario, con comunicación, para solventar cualquier falencia. Intento asesorarme de muchos profesionales que controlen las áreas en que un atleta necesita trabajar. La parte psicológica es clave, y también la nutrición, la ingesta de bebidas, que en estas condiciones de Tokio es algo a tomar con mucha atención.

RV: Realmente se siente mucho orgullo suramericano, latinoamericano, con esa manera tan solvente como usted da respuesta a esos compromisos olímpicos y mundialistas tan importantes. Por eso es muy bueno que nuestros entrenadores sepan: ¿usted cómo evalúa el desempeño de sus atletas, o en este caso de Daniel, después de competencia, para lo que viene, porque inmediatamente ustedes tienen un calendario y esa evaluación cómo la hacen?

ACh: En realidad creo que gracias a la comunicación que tengo con cada uno de mis atletas, eso es uno de los pilares de la fortaleza del equipo. Entonces, siempre que termina un evento intento ya estructurar una evaluación lo más pronto posible. No quiero que se les vaya ningún detalle de lo que pasó en la prueba. Desde su perspectiva, les doy mi punto de vista e intentamos tener una visión más clara, para después, con algo más de tiempo, empezar a analizar los datos que se obtienen del evento. Básicamente, ese tipo de información es clave para un futuro. Siempre hacemos nuestras pruebas pequeñas y también en las grandes. Porque a veces las pruebas en las que todo sale perfecto, en realidad son en las que menos tenemos que analizar. Pero en las pruebas muy complicadas es donde debemos buscar hasta los detalles mínimos para intentar un mejor rendimiento, entender qué pasó con cada uno de ellos, por qué no consiguió un resultado esperado, qué pudo haber cambiado o no durante la prueba. Son cosas que quizás no podemos modificar, pero que debemos analizar sí o sí, para tenerlas en cuenta en futuras participaciones.

RV: Andrés, ¿qué recomendación le da usted a los marchistas jóvenes que aspiran a ser medallistas olímpicos y mundiales?

ACh: El mayor consejo para todos los chicos es que tengan claro qué es lo que están buscando, que definan cuál es su objetivo y que, en base a eso, vean que todo lo que hacen, entrenar, estudiar, descansar, alimentarse, esté encaminado a conseguir ese objetivo. Creo que eso cambia totalmente la forma de pensar de los jóvenes: la manera en que estudian, descansan, entrenan o se alimentan. Todo se modifica cuando tienen claro a dónde quieren llegar.

El área sudamericana y latinoamericana es un área con muchísimo talento. Tenemos gente con potencial increíble en todas las pruebas. Creo que debemos reestructurar eso mejor y dar un enfoque distinto a los atletas desde las categorías menores y juveniles. Estoy seguro de que el atletismo va a cambiar para bien en Latinoamérica.

RV: Hablamos al comienzo de Luis, su padre. Él es el gran legado técnico, hoy lo reconocen en Latinoamérica ¿Qué legado técnico recuerda usted de su padre, Luis Chocho?

ACh: El sentido de sacrificio, dedicación, esfuerzo y concentración que me inculcó mi padre siempre es algo único. El legado, más que técnico, fue profesional y disciplinario. Eso enmarcó de forma distinta el deporte para mí. Las vidas que él pudo tocar durante su etapa de entrenador fueron muchas. Existen atletas, marchistas, corredores que se vieron inspirados con su motivación, dedicación, profesionalismo y el coraje que nos transmitía tanto en pruebas como en entrenamientos. Creo que eso nos hizo ver de forma distinta la marcha y el deporte en sí. Básicamente, eso me permitió llegar a ser el atleta y entrenador que soy. Estoy totalmente orgulloso de todo el rol que tomó mi padre en el desarrollo de la marcha sudamericana, latinoamericana y mundial.

RV: Andrés, usted se ha preparado con su equipo en Portugal, van a Madrid y de ahí, ¿qué día viajan a Tokio? ¿Alguien vio ya el recorrido? ¿Qué nos puede decir de esos aspectos finales para el pueblo ecuatoriano?

ACh: No hemos tenido la oportunidad de viajar a conocer el circuito. Lo que tenemos es la experiencia adquirida en eventos en Japón, en Sapporo y Tokio, estuvimos allí y gracias a la tecnología podemos ver cómo está la estructura del circuito en Google Earth. Ahora terminamos la preparación en mayo, son 15 años que realizamos campamentos aquí. Luego, el 5 de septiembre viajamos a Tokio, minimizando el jet lag. Después solo quedará afinar algunos detalles de cara al campeonato.

RV: Bueno, nuestro reconocimiento y gratitud. La verdad, Andrés, estamos muy felices con todo ese modelo olímpico y mundialista que has formado en tu vida como atleta y entrenador. Mucho éxito en Tokio, y estaremos allá acompañándote junto a tu presidente Manuel Bravo, al presidente electo Jefferson Pérez y las directivas olímpicas y federativas del Ecuador. Muchas gracias, Andrés.

Participantes del chat

Gary Galarza: “Gracias a Dios y a nuestros compatriotas. Estoy muy orgulloso de ser ecuatoriano y corredor activo de la costa de este país. Un latinoamericano en estas instancias será siempre un gran proceso detrás de las condiciones para toda Latinoamérica desde los recursos y los procesos gubernamentales intermitentes”.

Santiago Posada: “Que orgullo”.

Salvador Stalin Mateo: “Muy buen exponente, grandes conocimientos”. Saludos desde diferentes ciudades y países.

Ángel Gutiérrez; desde Estados Unidos, Michigan,

Cindy López de Costa Rica, entrenadora, saludos.

Xiomara saludos desde Venezuela

Harold Cannaval expresa: “felicitaciones, emocionante, profesor, por esa gran medalla. Usted es uno de los líderes baluartes”. Desde la estructura bilingüe de instituciones educativas de la ciudad de Cali: Muchas gracias

Ramiro Varela Marmolejo