Los ataques terroristas y del narcotráfico, junto con la violencia interna, forman parte de una escalada de violencia en la región, vinculados al narcotráfico y a disidencias de las FARC que operan en el Valle del Cauca, afectando la seguridad de Cali, Jamundí, Tuluá, municipios vecinos y el norte del departamento del Cauca. El presidente Petro, tiene varias funciones constitucionales y legales para mantener el orden público y garantizar la seguridad en el país, entre las que destacan: 1. Conservar el orden público en todo el territorio y restablecerlo donde se vea turbado, como máxima autoridad en seguridad interna. 2. Dirigir la fuerza pública y disponer de ella como comandante supremo de las Fuerzas Armadas, incluyendo la Policía Nacional, para garantizar la paz y la seguridad. 3. Dirigir las operaciones de guerra cuando lo estime conveniente, en casos de conflicto armado o amenazas internas. En consecuencia, es urgente que el presidente de Colombia, que ha anunciado una movilización ciudadana y social en Cali, aproveche para liderar un CONSEJO DE SEGURIDAD EN CALI, SOBRE EL VALLE Y EL CAUCA, territorios altamente amenazados

  • En el municipio de Tuluá, fueron incendiados 3 vehículos en diferentes puntos y de manera simultánea. Esto conllevó la búsqueda de delincuentes del narcotráfico que buscan controlar la ciudad. Estos hechos se presentaron justo después de anunciarse que alias “Pipe Tuluá”, jefe de la banda La Inmaculada, será extraditado a Estados Unidos tras fallidas negociaciones de paz. Por esto, se decretó un toque de queda en este municipio, como medida preventiva y de contención. La medida finalizó luego de anticiparse a posibles actos vandálicos por parte de miembros de esta organización delincuencial. Además, permitió el refuerzo con más policías y presencia del Ejército Nacional para tomar control de puntos estratégicos, especialmente en el casco urbano.
  • Por otro lado, la escalada terrorista en Jamundí ha venido creciendo, el 19 de abril se presentó una fuerte explosión en un CAI, y el 18 de mayo ocurrió un atentado con explosivos en el barrio Los Lagos de Cali, que dejó siete heridos y daños en decenas de viviendas. A esto se suman múltiples atentados con explosivos perpetrados por las disidencias de las FARC en el norte del Cauca, junto con el reclutamiento forzado de menores, ataques a vías, estaciones de policía y zonas urbanas, dejando heridos tanto civiles como militares.
  • En el sur de Cali, estas mismas disidencias están cometiendo atracos y secuestros exprés, lo que tiene impactada a la comunidad.

Por ello, ante la presencia del presidente de la República en Cali el próximo 11 de junio —con el propósito de participar en las marchas convocadas en respaldo a las movilizaciones populares—, es urgente e importante que el presidente lidere un consejo de seguridad.

Petro quiere convocar ese día en Cali a todo el occidente del país para enviar el mensaje de que “el pueblo no se rinde y le llegó la hora”, pero e requiere una estrategia conjunta entre la Nación, el Ejército, la Policía, la Fiscalía, la Gobernación del Valle y las alcaldías de Cali, Jamundí, etc. Para…

Por otro lado, la CUT informa que las movilizaciones del 11 de junio son la continuación de las protestas que ya tuvieron lugar el 28 y 29 de mayo, que responden a la frustración generada por el hundimiento de la consulta popular en el Senado el pasado 14 de mayo de 2025, así como a la falta de avance en otras reformas sociales consideradas pilares del gobierno de Gustavo Petro.

Ramiro Varela Marmolejo