Intel registró este viernes 30 de octubre de 2026 una caída cercana al 29 % en el precio de sus acciones en Wall Street, después de publicar resultados financieros y proyecciones que quedaron por debajo de las expectativas del mercado.
La empresa, uno de los principales fabricantes de procesadores del mundo, enfrenta dificultades para recuperar su posición en la industria de semiconductores, mientras mantiene inversiones en nuevas tecnologías de fabricación y centros de datos.
Resultados financieros
Intel reportó ingresos de 16.500 millones de dólares durante el tercer trimestre de 2026, un crecimiento del 21 % frente al mismo periodo del año anterior. También registró ganancias ajustadas de 0,52 dólares por acción.
Sin embargo, las proyecciones para el último trimestre del año generaron preocupación entre los inversionistas. La compañía estimó ingresos de entre 15.000 y 16.000 millones de dólares, por debajo de los aproximadamente 17.000 millones esperados por los analistas.
Intel también informó que no espera alcanzar un flujo de caja positivo durante 2026, debido a las inversiones que realiza para modernizar sus instalaciones y ampliar su capacidad de producción.
Menor demanda de computadores
El mercado de computadores personales continúa siendo uno de los principales negocios de Intel. Sin embargo, el aumento de los precios de las memorias RAM y los costos de fabricación están afectando a los productores de equipos.
Parte de esta presión está relacionada con la demanda de componentes para centros de datos e inteligencia artificial, que compiten por recursos y capacidad de producción dentro de la industria tecnológica.
Intel también enfrenta limitaciones de suministro en determinados procesadores para servidores, un segmento en el que compite con AMD y otras compañías.
La empresa considera que estas condiciones podrían mantenerse durante el primer semestre de 2027.
Problemas en Israel
A las dificultades comerciales se sumó una explosión ocurrida durante octubre en una fábrica de Intel ubicada en Kiryat Gat, Israel.
El accidente dejó dos personas fallecidas y una gravemente herida. Las instalaciones permanecieron aproximadamente dos semanas sin operar normalmente, lo que afectó la fabricación de semiconductores.
Según las estimaciones de la compañía, la interrupción podría representar cerca de 600 millones de dólares en ingresos no percibidos, distribuidos entre dos trimestres.
La planta forma parte de la infraestructura industrial que Intel utiliza para producir componentes destinados a computadores y servidores.
Competencia en semiconductores
Intel desarrolla un proceso de reorganización bajo la dirección de Lip-Bu Tan, con el objetivo de mejorar sus operaciones y recuperar participación en el mercado.
La compañía compite con AMD en procesadores para computadores y servidores, mientras Nvidia mantiene una posición importante en los sistemas utilizados para inteligencia artificial.
Intel también busca ampliar su negocio de fabricación de chips para otras empresas, una actividad que requiere inversiones en instalaciones, equipos y procesos de producción.
El desplome de sus acciones coincidió con pérdidas en otras compañías tecnológicas estadounidenses. El índice Nasdaq retrocedió aproximadamente un 2,9 % durante la jornada del viernes.
El futuro de Intel
Los resultados del tercer trimestre muestran una empresa con mayores ingresos frente al año anterior, pero con dificultades para cumplir las expectativas de crecimiento del mercado.
Intel deberá mejorar su capacidad de producción, controlar sus costos y fortalecer sus negocios de procesadores y fabricación de semiconductores.
La caída del 30 de octubre refleja la preocupación de los inversionistas por el tiempo y los recursos que necesitará la compañía para recuperar su competitividad.