Es evidente la satisfacción que la gran mayoría de colombianos sienten cuando la autoridad y el combate a los delincuentes ha regresado a nuestra patria.
Después de la ofensa a los colombianos de que el Presidente de la Republica se dirigiera a ellos acompañado de seis bandidos sacados de la cárcel expresamente para acompañarlo, no era solamente una ofensa a los colombianos, era un claro mensaje de que los bandidos formaban parte de ese desgobierno, que no solamente dejó la olla raspada, no por inaugurar obras o mejorar la salud, todo lo contrario por haber saqueado el patrimonio o mejor el trabajo de los colombianos que pagan los impuestos.
Con los impuestos de esos cuatro años de desgobierno, no se inauguró ni la tapa de una alcantarilla, todo desapareció por el saqueo del patrimonio del país destinado al pago de funcionarios eficientes, atender la educación y la salud y combatir la delincuencia. Nada de eso ocurrió como tampoco se inauguró el ferrocarril aéreo entre Buenaventura y Cartagena o la fantástica y revolucionaría obra de ingeniería hidráulica del canal interoceánico por debajo del Istmo de Panamá, esta obra es verdaderamente revolucionaria para la ingeniería hidráulica. Tan verdaderamente revolucionaria que es más fácil diseñar y conseguir la energía para la nave para enviar una pareja a la estrella Alfa de Centauro a 4 años luz del Planeta Tierra.
El país se está recuperando lentamente pese a los inmensos daños que causó el terremoto, pero lo más importante es la recuperación de la confianza en la ley y la persecución y sometimiento a los bandidos que ya se consideraban dueños del país y de sus recursos. Seamos conscientes y portémonos como buenos ciudadanos colaborando con el gobierno en denunciar la delincuencia.
Ingeniero Civil , ex gerente de Emcali y ex Presidente de la SMP