El mercado de trabajo y los precios muestran alivios estadísticos, mientras que la reactivación real del ingreso en los hogares sigue rezagada.

La economía de Cali consolidó en 2025 una tendencia de estabilización en sus indicadores macroeconómicos. De acuerdo con mediciones como el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE), la economía urbana registró una variación estimada de 3,4%, una cifra superior a la desaceleración del promedio nacional que se ubicó en 2,6% y en línea con el repunte del Producto Interno Bruto (PIB) del Valle del Cauca (2,8% anual según balances consolidados). No obstante, este dinamismo estuvo fuertemente indexado al consumo de los hogares y a sectores de baja complejidad tecnológica como el turismo y el comercio al por menor, los cuales presentan una alta volatilidad y vulnerabilidad ante choques externos.

 

Mercado laboral: mínimos históricos con alta precarización

En materia de ocupación, las encuestas del DANE para el trimestre de cierre de año (octubre-diciembre de 2025) arrojaron una tasa de desempleo del 7,3%. Si bien este porcentaje representa estadísticamente el nivel más bajo en casi dos décadas (reduciéndose 2,0 puntos porcentuales frente al 9,3% del mismo periodo de 2024), el análisis detallado del DANE devela deficiencias estructurales en la calidad de las plazas creadas.

Al término del año, la ciudad contaba con 1.154.232 personas ocupadas (47.544 más que el año anterior), mientras que la desocupación abierta disminuyó a 90.882 personas. A pesar del aumento en la tasa de ocupación al 60%, la tasa de informalidad laboral cerró en un crítico 47,6%. Esto significa que casi la mitad de los trabajadores caleños ejerce sus labores en condiciones de vulnerabilidad, sin cotizaciones plenas a seguridad social o en actividades de subempleo e ingresos inestables (como ventas ambulantes o pequeños negocios de subsistencia). Por su parte, la desocupación juvenil se situó en un 14,5%, manteniéndose como uno de los principales focos de exclusión económica en las comunas de la ciudad.

 

Actividad empresarial e inflación

El registro de la Cámara de Comercio de Cali reportó 110.695 empresas activas en su jurisdicción en 2025 (crecimiento del 3,9%). La composición empresarial sigue concentrada en micro y pequeñas unidades comerciales, hoteleras y de servicios de comida. Aunque se matricularon 19.229 empresas nuevas, el incremento neto real frente a las 19.187 de 2024 fue de apenas un 0,2%, denotando un ritmo de emprendimiento formal plano y con altas barreras para escalar en tamaño y productividad.

Por el lado del costo de vida, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del DANE arrojó que la inflación anual acumulada en Cali cerró 2025 en 4,82%. Aunque la ciudad se mantuvo levemente por debajo del promedio nacional (5,10%), divisiones clave de gasto básico como restaurantes y hoteles (7,91%), educación (7,36%) y salud (7,20%) cerraron muy por encima de la media, presionando de forma directa el poder adquisitivo real de los estratos socioeconómicos bajos y medios, donde los alimentos indexados y los servicios públicos absorbieron los mayores márgenes del salario doméstico.

 

Entorno externo regional

Las exportaciones del Valle del Cauca crecieron 13,8% en valor real durante el año (según datos consolidados de comercio exterior), impulsadas por bienes de los sectores papel, plásticos, farmacéutico y azúcar.

Las cifras del DANE validan un alivio en los indicadores de volumen (más personas ocupadas y menor inflación relativa), pero el balance real de cara a 2026 no permite triunfalismos. La economía de Cali se sostiene sobre un mercado laboral fuertemente precarizado por la informalidad, donde los ingresos percibidos por los hogares no equiparan el encarecimiento acumulado del costo de vida en los últimos tres años

Redacción