Hace unos días, un grupo de amigos me sugirió dictar una charla sobre el desarrollo político, social y económico exponencial de Singapur, desde su independencia en 1959. De pobreza absoluta pasaron a convertirse, en setenta años, en potencia global de primer mundo. De un ingreso per cápita de US$ 700 anuales, hoy registra una cifra cercana a US$ 100.000, superando a Estados Unidos, a países europeos y a países asiáticos. El crecimiento sostenido, cercano al 10% anual, durante setenta años, propició su desarrollo uniforme.
En la medida en que iba preparando la charla, a raíz de haber asistido a la cumbre mundial de ciudades, sobre los pilares fundamentales del desarrollo y crecimiento singapurense, empecé nostálgicamente a recordar al Valle del Cauca, que había iniciado cincuenta años antes, a principios del siglo XX, y que había logrado con éxito un recorrido similar.
En 1878 el Valle del Cauca había iniciado la construcción de su red férrea. Cuatro años después, ya comunicaba el puerto de Buenaventura; en 1915 llegaba a Cali y, diez años después, se conectaba Popayán con Cartago y el Eje Cafetero, con una extensión de 500 kilómetros de vía férrea, Cuando se abrió el Canal de Panamá en 1914, cobró especial importancia por la anhelada conexión interoceánica entre el Atlántico y el Pacífico. El Valle del Cauca estaba preparado logísticamente por las inversiones producto, en parte, de la compensación recibida de Estados Unidos por la cesión de Panamá. Singapur, por esa época, apenas era una aldea de pescadores y su puerto era una mera fortaleza de defensa naval.
Las inversiones extranjeras empezaron a llegar, convirtiendo la región, legendario cruce de caminos, en receptora de cientos de multinacionales de diversos sectores: servicios financieros, logísticos, farmacéuticos, de belleza, sanitarios, de higiene bucal y personal, de alimentos y bebidas, químicas, petroquímicas, fabricantes de neumáticos, cartones y papeles, entre otros, lo que impulsó centenares de empresas pequeñas y medianas proveedoras de este surgimiento industrial. El clima, la alegría de sus gentes, la hospitalidad y colegios bilingües daban la bienvenida. Singapur hizo lo mismo, tan solo, cincuenta años después.
La Misión Chardón de 1929 concibió la vocación agroindustrial del Valle del Cauca para el naciente sector azucarero. Hoy es un modelo global de investigación y eficiencia. Singapur nunca contó con actividades agropecuarias y agroindustriales.
La Universidad del Valle (1945), otra hazaña de la dirigencia fue la respuesta al fortalecimiento académico, con destacadas facultades de ingeniería, ciencias y economía, un avanzado programa de administración de empresas, modelo que permitió el florecimiento de decenas de instituciones de educación superior. Difícil imaginar, para aquellos soñadores cívicos, que UNIVALLE, a través de su facultad de medicina y hospital universitario, se convertiría en un reconocido patrón internacional. Esta incipiente semilla germinó en el florecimiento del sector de salud más importante del país, con centros hospitalarios, de investigación y de desarrollo, prestigiosamente reconocidos y elogiados a nivel global. Singapur inició su recorrido en la academia y en los servicios de salud treinta años después.
En 1971 se inauguró el aeropuerto de Palmaseca, con las mejores y envidiables condiciones meteorológicas del país y, en ese momento, el más moderno del país. Singapur apenas soñaba con su aeropuerto de Changi.
EMCALI y la CVC eran modelos de empresas públicas de servicios públicos, generadoras de energía, de regulación de aguas y de compromiso ecoambiental y biodiversidad, mientras tanto, Singapur no posee recursos hídricos ni energéticos.
La dirigencia local, cívica y política del siglo pasado fue visionaria. ¿Qué nos pasó?
Guillermo E. Ulloa Tenorio

Economista de la Universidad Jesuita College of the Holy Cross en Estados Unidos, diplomado en alta dirección empresarial INALDE y Universidad de la Sabana. Gerente General INVICALI, INDUSTRIA DE LICORES DEL VALLE, Secretario General de la Alcaldía. Ha ocupado posiciones de alta gerencia en el sector privado financiero y comercial.