El terremoto que sacudió a Colombia también movilizó a varios futbolistas colombianos. Algunos enviaron ayudas directamente a las zonas afectadas, otros organizaron campañas de recolección y hubo quienes decidieron llegar personalmente a los lugares donde se necesitaba apoyo.

Uno de los casos que más ha llamado la atención es el de Jhon Arias, jugador de la Selección Colombia y una de las figuras del fútbol nacional. El futbolista, nacido en Quibdó, junto con su esposa, Alejandra Ayala, destinó recursos para apoyar la atención de la emergencia en el Chocó.

De acuerdo con la información divulgada sobre la ayuda, Arias gestionó el traslado por vía aérea de personal médico e insumos médicos hacia Quibdó. La operación continuó posteriormente con nuevos envíos y se informó de la gestión de 30 toneladas adicionales de insumos para los damnificados.

Su caso se diferencia de otros porque, además del llamado a la solidaridad, existe información sobre el traslado efectivo de ayuda hacia una de las regiones afectadas.

Otro de los jugadores que decidió ayudar a su departamento es Jhon Córdoba. El delantero de la Selección Colombia, nacido en Istmina, Chocó, coordinó el envío de provisiones y ayuda humanitaria para las comunidades afectadas, principalmente hacia Istmina y Condoto.

La emergencia también llevó a actuar a Kevin Viveros, futbolista nacido en Buenaventura. El delantero confirmó el envío de un primer paquete de ayudas para los damnificados de su ciudad y llamó la atención sobre la necesidad de que la ayuda no se concentrara únicamente en las ciudades que aparecían con mayor frecuencia en los reportes de la emergencia.

En el caso de Luis Díaz, el apoyo tomó la forma de una campaña de recolección. El jugador, junto con su esposa Geraldine Ponce, puso en marcha una jornada para recoger alimentos, agua, productos de higiene, artículos para bebés e insumos médicos. El punto de acopio fue habilitado en Barranquilla y la campaña contó con apoyo para transportar posteriormente las donaciones hacia las zonas afectadas.

Aquí existe una diferencia frente al caso de Arias. Mientras en el caso de Díaz se documentó principalmente la recolección y organización de las ayudas, en el de Arias se han divulgado los traslados realizados por vía aérea.

También se sumó James Rodríguez, quien anunció apoyo a través de la Fundación Colombia Somos Todos James Rodríguez, organización que desde hace años desarrolla programas sociales y deportivos en diferentes regiones del país. La fundación ha trabajado anteriormente en la entrega de agua, mercados, implementos y otros elementos a comunidades colombianas.

En Cali, la ayuda tomó otra forma. Éder Castañeda, exjugador del América de Cali, decidió participar directamente en las labores de emergencia. Se vinculó como voluntario a los trabajos de remoción de escombros y pidió maquinaria para apoyar las labores que se adelantaban en la ciudad.

La lista también incluye a Walmer Pacheco, quien fue mencionado entre los futbolistas vinculados a iniciativas de solidaridad con los damnificados.

Desde España, los jugadores del Real Betis Juan Camilo “Cucho” Hernández y Nelson Deossa utilizaron sus redes sociales para pedir apoyo y donaciones para las personas afectadas por el terremoto.

La respuesta de los futbolistas se produjo mientras miles de ciudadanos también buscaban la manera de ayudar. Durante las primeras horas de la emergencia, las comunicaciones fueron difíciles y todavía no se tenía una dimensión completa de los daños. Con el paso del tiempo, las redes sociales permitieron conocer las necesidades de municipios y comunidades que requerían alimentos, medicamentos, agua, atención médica y elementos básicos.

En ese escenario, los jugadores utilizaron su reconocimiento para convocar donaciones, enviar recursos o participar directamente en las labores de emergencia.

Para las regiones más golpeadas, especialmente en el Chocó, Buenaventura y Cali, la ayuda proveniente de personas conocidas también tuvo un efecto práctico: permitió poner en contacto a quienes querían donar con comunidades que necesitaban recibir esos elementos.

El terremoto dejó imágenes de viviendas afectadas, calles llenas de personas buscando información y familias que tuvieron que salir de sus casas. Frente a esa situación, algunos futbolistas decidieron que su participación no se quedara solamente en un mensaje publicado en redes.

Unos enviaron alimentos e insumos. Otros ayudaron a movilizar personal médico. Algunos organizaron puntos de acopio y hubo quienes llegaron directamente a los sitios afectados.

El balón quedó por unos días en segundo plano. La prioridad pasó a ser otra: ayudar a quienes estaban tratando de recuperar lo perdido después del movimiento de tierra.

Redacción