El próximo 7 de agosto la movilidad de Cali funcionará bajo un esquema diferente. La posesión presidencial de Abelardo de la Espriella obligará a implementar cierres viales, desvíos, restricciones de circulación y un plan especial de tránsito que comenzará desde la medianoche del 6 de agosto y se extenderá durante gran parte del día siguiente.
A diferencia de otros eventos masivos, las medidas no buscan únicamente facilitar el acceso a un escenario. También responden a los protocolos de seguridad exigidos por la presencia de jefes de Estado, delegaciones diplomáticas y autoridades nacionales.
El sur concentrará las principales restricciones
El mayor impacto se registrará en el entorno de la Arena USC, donde se realizará la ceremonia presidencial.
La Secretaría de Movilidad confirmó el cierre de la calle 5 entre las carreras 56 y el Cantón Militar Pichincha (carrera 80), en ambos sentidos, además de las vías contiguas al campus de la Universidad Santiago de Cali y los accesos posteriores al escenario del evento.
También habrá restricciones en las carreras 62 y 64, utilizadas como corredores de acceso al complejo universitario.
Cambios en la circulación
Las autoridades diseñaron rutas alternas para reducir el impacto sobre la movilidad.
Quienes se desplacen entre el norte y el sur podrán utilizar corredores como la Autopista Suroriental, la avenida Pasoancho, la avenida Simón Bolívar y la Carrera 100, dependiendo del destino. En el centro de la ciudad también se implementarán cierres puntuales alrededor de la Plaza de Cayzedo y la carrera 4 entre calles 10 y 14, por actividades relacionadas con la agenda presidencial.
La Secretaría de Movilidad recomendó evitar los desplazamientos hacia el sector de la Arena USC durante la tarde del 7 de agosto.
Mil agentes en las calles
El plan operativo contará con cerca de 1.000 agentes de tránsito, encargados de controlar los cierres, orientar los desvíos y acompañar los recorridos de las delegaciones oficiales. El dispositivo estará articulado con la Policía Nacional y los organismos de seguridad que participan en la protección del evento.
El objetivo será mantener la circulación en los principales corredores de la ciudad mientras se desarrollan los desplazamientos oficiales.
Más que un cierre vial
Las restricciones coincidirán con otras medidas adoptadas para la jornada, entre ellas el día sin carro y sin moto, la gratuidad del MIO, la ley seca y la limitación para vehículos de carga. En conjunto, estas decisiones reducen el flujo vehicular y facilitan la operación logística de la ceremonia.
Un examen para la movilidad
La jornada servirá para medir la capacidad de coordinación entre la Secretaría de Movilidad, Metro Cali, la Policía y los organismos de emergencia frente a una operación que modifica el funcionamiento habitual de la ciudad.
El balance no dependerá únicamente del tiempo que duren los cierres. También se evaluará la respuesta del transporte público, la información suministrada a los ciudadanos y la capacidad para mantener la conectividad entre el norte, el centro y el sur de Cali durante uno de los eventos institucionales más importantes que ha recibido la ciudad.