Los resultados definitivos de la primera vuelta presidencial de 2026 dejaron una conclusión política difícil de ignorar para el alcalde de Cali, Alejandro Eder. Aunque el mandatario no participaba en la contienda, el comportamiento electoral de la ciudad se convirtió en una medición indirecta de la influencia de los sectores políticos que respaldaron su llegada al poder en 2023.
En Cali, Iván Cepeda obtuvo 544.090 votos (52,51 %), mientras Abelardo de la Espriella alcanzó 372.622 votos (35,97 %), una diferencia de 171.468 sufragios. El margen no fue estrecho ni circunstancial: representó una ventaja de 16,5 puntos porcentuales para Cepeda en la tercera ciudad del país.
La evidencia territorial: 18 de 22 comunas para Cepeda
El dato más revelador no es únicamente la diferencia de votos, sino su distribución geográfica y economica. Cepeda ganó en 18 de las 22 comunas de Cali, mientras Abelardo solo se impuso en las comunas 2, 17, 19 y 22, correspondientes principalmente al corredor de mayores ingresos de la ciudad.
La lectura territorial es contundente: la candidatura de Cepeda logró penetrar la mayor parte del tejido urbano caleño, incluyendo sectores populares, barrios de clase media y amplias zonas donde históricamente las fuerzas de centro y centroderecha habían mostrado competitividad electoral. Pareciera que el alcalde haya perdido el tiempo en el desarrollo social de Cali, en educación, voivienda, informalidad, inseguridad, etc
Nuevo contexto económico, político y evidencia del social
La posible llegada de un gobierno nacional encabezado por Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo plantea un escenario de restricciones fiscales para Colombia. Con un déficit elevado y limitaciones presupuestales, Cali debe prepararse para una reducción o aplazamiento de recursos nacionales para proyectos como el Tren de Cercanías hacia Jamundí.
Por ello, la ciudad debería evaluar la reinversión de una cuarta parte de los $1,7 billones previstos para este proyecto en un Plan de Inversión Urbana y Social para 2027. En el salvamento del MIO, la verdadera recuperación vial, el mejoramiento de la seguridad y la calidad de la educación para estratos 1, 2 , 3 y 4 ( 92% de los caleños )
El contraste con la elección de alcalde de 2023
La evidencia adquiere mayor relevancia al compararse con las elecciones locales de 2023. Eder construyó una coalición amplia de centro, centroderecha y sectores independientes para derrotar al bloque político que había gobernado la ciudad durante los años anteriores. Sin embargo, dos años y medio después, una mayoría de votantes caleños respaldó una opción presidencial ubicada en una orilla ideológica diferente.
Ello no implica un voto directo contra la administración municipal, pero sí revela que el gobierno local no ha logrado consolidar una mayoría política propia capaz de proyectarse sobre una elección nacional.
Una advertencia para la gobernabilidad futura
Más que una evaluación administrativa, los resultados representan una señal sobre los límites del capital político del alcalde. La ciudad donde gobierna Eder se inclinó mayoritariamente por un proyecto político distinto al de los sectores que lo llevaron a la Alcaldía.
Por ello, la principal conclusión del escrutinio no es electoral sino política: la primera vuelta presidencial de 2026 mostró que Alejandro Eder conserva la autoridad institucional de la Alcaldía, pero no ha logrado convertir esa posición en una hegemonía política sobre el electorado caleño. El mapa de las 22 comunas evidencia que, hoy, la mayoría de Cali vota por opciones distintas a las que representan su coalición y sus aliados políticos.
Abelardo de la Espriella lanzó duros cuestionamientos contra Alejandro Eder.
En e|l me|s de mayo 2026, afirmó que el alcalde “tiene a la ciudad sumida en su peor crisis”, sostuvo que “Eder le prometió seguridad a Cali y esto está jodido a más no poder” y advirtió políticamente: “los vamos a jubilar”, en referencia a los dirigentes tradicionales que, según él, han fracasado en la conducción de la ciudad.
Cali 2027: priorizar inversiones ante un nuevo escenario fiscal
Una inversión de impacto inmediato
Con cerca de $425.000 millones se podrían ejecutar programas que beneficien a más de 1,5 millones de habitantes, especialmente en los estratos 1, 2 y 3, donde se concentra la mayor parte de la población caleña.
Prioridad 1: MIO
Avanzar en la solución estructural del MIO. El reto no se limita a incorporar buses; requiere ajustes operativos, financieros y de cobertura.
Prioridad 2: recuperación vial
Desarrollar un plan de recuperación vial para 200 barrios. Con inversiones cercanas a $2.000 millones por barrio, se atenderían sectores con mayor deterioro de la malla vial.
Prioridad 3: seguridad
Fortalecer la seguridad mediante tecnología, análisis de datos, videovigilancia, drones y grupos especializados contra las estructuras criminales.
Prioridad 4: educación y oportunidades
Impulsar un programa de calidad educativa articulado con emprendimiento, cultura y deporte para ampliar oportunidades para niños y jóvenes.
Construcción colectiva
El alcalde Alejandro Eder podría abrir esta discusión en la plenaria del Concejo de Cali, con participación de medios de comunicación, para analizar los nuevos escenarios económicos y las prioridades de inversión de la ciudad.
Posteriormente, el proceso debería incluir a JAL, JAC, gremios, empresarios, universidades y organizaciones sociales.
Hoja de ruta. Puede ser rápida: definir prioridades y proyectos durante la semana y presentar planes, cronogramas y presupuestos para su ejecución en 2027.
Una decisión estratégica
Las restricciones fiscales nacionales obligan a Cali a fortalecer sus prioridades locales. La ciudad debe concentrar sus recursos en movilidad, seguridad, infraestructura barrial y educación, donde los resultados pueden llegar de manera más directa a la población.
Anexo PDF: DERECHO FUNDAMENTAL DE PETICIÓN EN INTERÉS GENERAL