Las interrupciones en los servicios públicos de energía, acueducto, alcantarillado y telecomunicaciones siguen siendo uno de los principales puntos de contacto entre la ciudadanía y las Empresas Municipales de Cali (EMCALI). Frente a este escenario, la empresa ha consolidado un esquema de atención permanente basado en cuadrillas operativas en campo, disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana, con el objetivo de reducir tiempos de respuesta y restablecer el servicio en el menor tiempo posible.

El modelo de operación se soporta en equipos técnicos distribuidos por zonas estratégicas de la ciudad, lo que permite atender eventos reportados tanto por canales institucionales como por monitoreo interno. Estas cuadrillas están integradas por personal especializado en redes eléctricas, sistemas de acueducto y alcantarillado, y soporte de telecomunicaciones, dependiendo del tipo de afectación reportada. La asignación de los equipos responde a protocolos que priorizan la magnitud de la falla, el número de usuarios afectados y la criticidad del servicio.

En el caso del servicio de energía, las interrupciones suelen estar asociadas a fallas en transformadores, redes de media y baja tensión, eventos climáticos o afectaciones externas como accidentes de tránsito. EMCALI mantiene brigadas que realizan inspección, aislamiento de la falla y restablecimiento progresivo del servicio. En algunos casos, cuando se requiere reposición de infraestructura, los tiempos pueden extenderse, pero la intervención inicial se activa de manera inmediata tras el reporte.

Para el sistema de acueducto, las principales contingencias están relacionadas con daños en tuberías matrices, fugas visibles o pérdidas no controladas. Las cuadrillas hidráulicas ejecutan cierres sectorizados para controlar el flujo, realizan excavaciones y sustitución de tramos afectados. Este tipo de intervenciones busca evitar desperdicio de agua potable y restablecer el suministro en los sectores impactados. En paralelo, se implementan esquemas de abastecimiento alterno cuando las suspensiones son prolongadas.

En alcantarillado, la operación se enfoca en la atención de taponamientos, colapsos de redes y mantenimiento correctivo. EMCALI dispone de equipos de succión-presión y maquinaria especializada para la limpieza de colectores, lo que permite mitigar riesgos de inundaciones en temporada de lluvias. La atención oportuna en este componente es clave para la salud pública y la movilidad urbana.

Uno de los elementos centrales del esquema 24/7 es la articulación entre los centros de control y las cuadrillas en terreno. A través de sistemas de gestión operativa, se reciben los reportes ciudadanos, se clasifican los incidentes y se asignan los equipos disponibles más cercanos. Este proceso busca optimizar tiempos de desplazamiento y mejorar la eficiencia en la atención. Además, la empresa ha venido fortaleciendo canales de atención como líneas telefónicas, plataformas digitales y redes sociales, desde donde se canalizan las solicitudes.

Desde la administración distrital, se ha insistido en la necesidad de mejorar los indicadores de continuidad y calidad del servicio, lo que implica no solo reaccionar ante las fallas, sino avanzar en mantenimiento preventivo y renovación de redes. En este sentido, la operación de cuadrillas permanentes se complementa con planes de inversión en infraestructura, que buscan reducir la frecuencia de interrupciones en el mediano plazo.

Sin embargo, persisten retos asociados a la antigüedad de algunas redes, el crecimiento urbano y factores externos que inciden en la operación. Las intervenciones en vía pública, conexiones ilegales y eventos climáticos siguen generando presión sobre el sistema. Por ello, la respuesta en campo continúa siendo un componente crítico en la gestión de EMCALI.

El funcionamiento de cuadrillas 24/7 no solo responde a una necesidad operativa, sino también a la exigencia ciudadana de contar con servicios continuos. La capacidad de reacción, la coordinación institucional y la disponibilidad de recursos técnicos son determinantes para garantizar que las interrupciones sean atendidas con oportunidad y que el impacto sobre los usuarios se mantenga controlado.

En un entorno urbano como Cali, donde la demanda de servicios públicos es constante, el despliegue permanente de equipos en campo se consolida como una de las principales herramientas para sostener la operación y atender los requerimientos de la ciudad en tiempo real.

Redacción