El problema de la recolección y tratamiento de las basuras que se producen en la ciudad de Cali va más allá de los acuerdos y compromisos que realiza la administración distrital con los operadores privados que desarrollan esta actividad, la cual prestaba la empresa de servicios varios EMSIRVA que entró en estado de insolvencia y desde hace más de 20 años es manejada por la superintendencia de Servicios Públicos sin que hasta la fecha se haya liquidado definitivamente.

Las empresas privadas que se comprometieron a garantizar dicho servicio, no cumplieron con la obligación de renovar el parque automotor, en tanto que en este momento han manifestado estar dispuestos a renovarlo en un 25% en el término de un mes. Incumplimiento que en el inmediato pasado trajo como consecuencia que en varios sectores de la ciudad se acumularan las basuras en separadores viales, andenes, parques, etc.

Esta circunstancia sin embargo genera dudas en cuanto a la adquisición, legalización y operación de los equipos necesarios que hoy demanda la ciudad dado el déficit existente, el cual generó problemas ambientales y de salubridad pública.

El alcalde Eder manifiesta que además de los cambios que se harán en la recolección de las basuras, se impulsará una campaña dirigida a su manejo contando para ello con expertos de Suiza y de esta manera avanzar en la implementación de un nuevo modelo de recolección, tratamiento cero de las basuras y de toda clase de residuos que produce la ciudad.

Al respecto los caleños tienen muchas preguntas entre otras, si con la “prórroga” se afianzará más la privatización de este servicio. Además de cuáles serían los beneficios reales con este nuevo modelo de negocios y cuál sería el costo-beneficio de la cooperación internacional y el de la prórroga de los contratos.

Igualmente debe preguntarse al alcalde las razones por las que considera que el Plan Integral de Gestión de los residuos sólidos PGIRS no permite asegurar su prestación de manera eficiente y con suficiente calidad.

De acuerdo con el comunicado del alcalde Eder garantizando la prestación del servicio de aseo, se dice que en el momento se han iniciado conversaciones con los operadores privados, quienes se comprometen a mantener el servicio en las mismas condiciones.

Así mismo, la Superintendencia de Servicios Públicos emitió un comunicado informando que una vez agotado el plazo de terminación de los contratos con los operadores, se implementará un nuevo modelo de contratación basado en la “libre competencia”; permitiendo de esta manera, la participación en la licitación de varios aspirantes interesados en participar en el negocio de las basuras.

Lo cierto es que el manejo de este servicio público en la ciudad que antes era prestado por una empresa estatal, se convirtió en un estupendo negocio por cierto muy lucrativo para un grupo de operadores privados, que de ahora en adelante con el nuevo modelo de negocios doblarían sus ganancias a partir del reajuste de las nuevas tarifas del servicio que estarán reguladas por las leyes del mercado

El comunicado de la Superintendencia de Servicios Públicos genera preocupaciones en este asunto que no tuvo solución durante la mitad del período del alcalde Eder y cuyos efectos se verán en el futuro inmediato.

ADENDA: El despilfarro de los recursos públicos por improvisación, proyectos indebidamente estructurados, en nómina paralela y cuanto contrato se le ocurra a los gobernantes de turno, es la causa principal de la corrupción. El dinero gastado recientemente en los taches en el norte de la ciudad es una muestra de que los impuestos de los contribuyentes se dilapidan en lo que no es prioritario o sin estudios.

Los ciudadanos tienen gran responsabilidad porque no ejercen control social sobre lo público. Es necesario volver sobre la cultura cívica.

Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.

Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social

El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social