Cali no solo se mueve al ritmo de la salsa; se sostiene gracias a un sistema de financiación que busca que el talento local no se quede en el papel. El modelo de gestión cultural de la ciudad ha pasado de depender exclusivamente de asignaciones directas a un sistema de bolsas concursables, donde la transparencia y el mérito técnico son los criterios principales para asignar recursos.

El programa central es el Portafolio Distrital de Estímulos. Su funcionamiento es cíclico y se basa en la convocatoria abierta. La Secretaría de Cultura de Cali divide el presupuesto anual en diferentes líneas de acción: creación, investigación, formación y circulación.

No es un subsidio asistencial, sino un mecanismo de fomento. Los artistas presentan proyectos que son evaluados por un Banco de Jurados externos, lo que garantiza que la selección no dependa del funcionario de turno. Una vez el proyecto es ganador, el recurso se entrega para la ejecución de la propuesta, la cual debe estar respaldada por informes de cumplimiento.

Además de los estímulos, existe el Programa de Concertación Distrital. Este modelo está diseñado para eventos o procesos de larga duración que ya tienen una trayectoria en la ciudad, permitiendo que festivales de comuna o encuentros barriales tengan una base económica estable cada año.

En los últimos dos años, la inversión en cultura ha alcanzado cifras históricas en la capital del Valle. En 2024, el presupuesto de estímulos se duplicó respecto al año anterior, alcanzando más de $3.200 millones. Esta inyección permitió que más de 270 propuestas, desde artes plásticas hasta gastronomía tradicional, recibieran financiación directa.

Durante el 2025, la estrategia se enfocó en la “gobernanza territorial”. Se destinaron cerca de $172.000 millones para fortalecer el ecosistema cultural, incluyendo rubros específicos para la Ley de Espectáculos Públicos (LEP). Esta ley es vital: el dinero recaudado por la venta de boletería de grandes conciertos en Cali se reinvierte exclusivamente en mejorar la infraestructura de los teatros y salas de artes escénicas de la ciudad.

Un caso concreto ha sido la modernización de espacios culturales independientes que, gracias a estos recursos, pudieron comprar equipos de sonido o realizar adecuaciones de seguridad, algo que antes era casi imposible de costear con recursos propios.

Los pasos a seguir para las convocatorias vigentes.

  1. Plataforma Digital: Todo el proceso ocurre en el portal www.culturaenlineacali.com. Es el sitio oficial donde se cargan los documentos y se realizan las inscripciones.
  2. Identificar el perfil: Usted puede participar como persona natural (si trabaja solo), grupo conformado (amigos o colectivos sin personería jurídica) o persona jurídica (fundaciones, ONG o empresas culturales).
  3. Documentación al día: Lo mínimo que le pedirán es el RUT actualizado, su cédula y, en el caso de grupos, un acta de constitución sencilla.
  4. Asesoría presencial: Si la tecnología se le dificulta, la Secretaría de Cultura tiene una oficina de atención física en el Centro Cultural de Cali (Carrera 5 # 6-05), oficina 108. Allí atienden de lunes a viernes, de 8:00 a.m. a 12:00 m., para resolver dudas sobre los términos de referencia.
  5. Ventanilla Abierta: Existe una modalidad llamada “Ventanilla Abierta para la Circulación”, que funciona de forma permanente (mientras haya presupuesto) para apoyar a artistas que tienen invitaciones nacionales o internacionales y necesitan ayuda para pasajes o viáticos.

La clave de este modelo es la preparación. La financiación está disponible, pero requiere que el artista se convierta también en un gestor capaz de formular su proyecto con objetivos claros y un presupuesto coherente.

Nubela Meneses