Durante los últimos años, la jornada única y los esquemas de alternancia escolar se han convertido en temas centrales de la política educativa en Cali. Más allá del debate pedagógico, el tiempo que los estudiantes permanecen en las instituciones define la calidad del aprendizaje, la permanencia escolar y la posibilidad de reducir brechas sociales en distintos sectores de la ciudad.

La jornada única consiste en que los estudiantes asistan a clases durante un solo turno extendido, generalmente en la mañana, con mayor número de horas académicas y actividades complementarias. En Cali, este modelo se ha implementado de manera gradual en instituciones oficiales, dependiendo de la capacidad de infraestructura, alimentación escolar y planta docente. No todos los colegios pueden adoptarla de forma inmediata, lo que ha llevado a esquemas mixtos.

La alternancia escolar, por su parte, fue aplicada con mayor fuerza durante los años posteriores a la pandemia y se mantuvo como estrategia de transición en algunas instituciones. Este modelo combinó asistencia presencial con actividades académicas en casa, permitiendo mantener el vínculo educativo en contextos de limitaciones físicas, ajustes de aforo o adecuaciones locativas. En los últimos dos años, la alternancia ha quedado principalmente como recurso excepcional.

Entre 2024 y 2025, la Secretaría de Educación Distrital de Cali reportó avances en la ampliación de la jornada única, especialmente en instituciones de comunas priorizadas y algunos corregimientos. Se realizaron adecuaciones en aulas, comedores escolares y espacios deportivos, permitiendo que más estudiantes accedieran a una jornada extendida acompañada del Programa de Alimentación Escolar.

Una experiencia destacada ha sido la articulación de la jornada única con actividades culturales, deportivas y de refuerzo académico. En varios colegios oficiales se incorporaron talleres de lectura, matemáticas, arte y deporte en las horas adicionales, contribuyendo a mejorar la permanencia escolar.

Persisten retos importantes. La falta de infraestructura adecuada, el desgaste de las instalaciones y la necesidad de más personal de apoyo han limitado la expansión del modelo en algunos sectores. En zonas de alta demanda aún persisten jornadas dobles, lo que genera inconformidad entre algunas familias.

Durante 2024, la alternancia se utilizó principalmente en situaciones puntuales como obras de infraestructura o contingencias climáticas. Las instituciones mantuvieron apoyos virtuales para evitar interrupciones prolongadas del calendario escolar.

Las familias interesadas en conocer la modalidad de jornada de cada institución pueden consultar la información oficial en cali.gov.co o directamente en los colegios. Para solicitar apoyo o resolver inquietudes, están disponibles los puntos de atención de la Secretaría de Educación y las jornadas informativas en territorio.

El reto para Cali es ampliar la jornada única con condiciones adecuadas, garantizando que más tiempo en la escuela se traduzca en mejores oportunidades educativas para toda la población estudiantil.

 

Ana Lucia Arango M