En Cali, el esquema de gobernanza se ha convertido en una herramienta clave para coordinar la toma de decisiones públicas, articular actores y mejorar la gestión de los programas y políticas de la ciudad. Más allá del discurso institucional, la gobernanza se expresa en la forma como interactúan la Alcaldía, el Concejo Distrital, las entidades descentralizadas, el sector privado, las organizaciones sociales y la ciudadanía.

En los últimos dos años, el enfoque de gobernanza en Cali ha estado marcado por la necesidad de fortalecer la planeación, mejorar la coordinación interinstitucional y recuperar la confianza ciudadana. Para ello, se han activado mesas de trabajo, comités sectoriales, consejos consultivos y espacios de participación que abordan temas como seguridad, desarrollo económico, movilidad, infraestructura, cultura y atención social.

Una de las experiencias más visibles ha sido la articulación territorial a través de los Consejos Territoriales de Planeación, las Juntas Administradoras Locales y los consejos comunales. Estos espacios han servido para recoger demandas ciudadanas y priorizar proyectos en los barrios. En algunos casos se ha logrado mayor diálogo y concertación; en otros, persisten críticas por la baja incidencia real de estas instancias en las decisiones finales.

El esquema de gobernanza también se refleja en la relación entre la Alcaldía y el Concejo Distrital. Durante los últimos dos años, los debates sobre el presupuesto, el Plan de Desarrollo y proyectos estratégicos han evidenciado tensiones propias del control político, pero también ajustes normativos y decisiones que han impactado la gestión pública.

Otro componente relevante ha sido la participación del sector privado y la academia. A través de alianzas público-privadas, mesas de competitividad y convenios con universidades, se han desarrollado estudios, pilotos y propuestas técnicas en áreas como innovación, sostenibilidad y desarrollo urbano. Su impacto ha sido variable y depende del nivel de compromiso y seguimiento institucional.

Desde la mirada ciudadana, uno de los principales retos del esquema de gobernanza es convertir la participación en resultados concretos. Aunque existen canales formales, muchos ciudadanos señalan dificultades para acceder a la información, entender los procesos y hacer seguimiento a los compromisos adquiridos por las entidades públicas.

Para pedir ayuda o participar dentro del esquema de gobernanza, el primer paso es identificar el tema o problema específico. Las secretarías de la Alcaldía de Cali publican convocatorias, agendas de participación y espacios de diálogo en sus canales oficiales. Allí se anuncian mesas de trabajo, audiencias públicas y consultas ciudadanas.

Las Juntas Administradoras Locales son un punto de entrada clave para asuntos barriales. Los ciudadanos pueden presentar solicitudes, propuestas y quejas relacionadas con su comuna o corregimiento. Estas instancias actúan como puente entre la comunidad y la administración distrital.

También existen mecanismos formales como los derechos de petición, las veedurías ciudadanas y los cabildos abiertos. En los últimos dos años, estos instrumentos han sido utilizados para solicitar información, vigilar obras y exigir cumplimiento de planes y programas.

Las experiencias recientes muestran que Cali cuenta con un esquema de gobernanza definido, con normas e instancias claras. Sin embargo, su efectividad depende de la coordinación institucional, la transparencia y la participación informada de la ciudadanía. El reto no es crear más espacios, sino lograr que los existentes funcionen y generen resultados reales para la ciudad.

Ana Lucia Arango M