A través de esta herramienta, la Gobernación ha logrado canalizar recursos cruciales para fortalecer las instituciones encargadas de proteger a la ciudadanía, supliendo en algo el vacío dejado por la falta de recursos nacionales para la Fuerza Pública y el incremento de la actividad criminal en la región en medio de las negociaciones de la Paz Total.

La Tasa de Seguridad que recauda la Gobernación del Valle del Cauca se ha convertido en una herramienta clave para fortalecer la Fuerza Pública y enfrentar con contundencia los desafíos del orden público en el departamento. Sin estos recursos, advierten autoridades y expertos, el combate a la delincuencia sería “a ciegas”.

Desde su creación en 2017, esta contribución que pagan ciudadanos de los estratos 4, 5 y 6, además del sector comercial, industrial y especial, con algunas excepciones para quienes usan energías renovables, ha financiado más de 212 mil millones de pesos en seguridad. La inversión ha permitido dotar a la Policía, el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea con tecnología de punta, infraestructura y herramientas que salvan vidas y generan confianza ciudadana.

Los resultados son evidentes. Entre 2024 y lo que va de 2025, gracias al pago de $983 millones en recompensas, se ha logrado la captura de 150 de los delincuentes más buscados, gracias a información de ciudadanos. También, se logró la ubicación y rescate de 21 tripulantes del pesquero Doña Sheiry, localizados en altamar con apoyo de monitoreo satelital financiado por la Gobernación del Valle.

En zonas como Timba, corregimiento de Jamundí, la neutralización de dos drones con explosivos de las disidencias de las Farc fue posible gracias a equipos adquiridos con estos recursos.

“La Tasa de Seguridad es una de las principales herramientas que nos permite hacer frente a la delincuencia, fortalecer nuestra Fuerza Pública, invertir en inteligencia preventiva y seguir adelante en esta lucha sin cuartel que estamos librando contra la inseguridad”, aseguró la gobernadora Dilian Francisca Toro.

Desde Cali, Jairo García, secretario de Seguridad y Justicia, subraya que esta tasa permite ejecutar proyectos de alto impacto como la renovación de la red troncalizada de radios de la Policía Metropolitana y Policía Valle, con una inversión de $43 mil millones.

“Es una inversión fundamental para seguir fortaleciendo las capacidades de la Fuerza Pública. Hablamos de una mejora tecnológica que llevaba más de dos décadas pendiente”, apuntó.

La tasa también ha sido respaldada por el sector privado, consciente de que sin seguridad no hay desarrollo económico sostenible.

“Invertir en infraestructura y tecnología para un Valle más seguro es clave por el entorno en que estamos”, afirmó Germán Jaramillo, director de la Fundación Empresarial para el Desarrollo de Yumbo (FEDY).

En municipios intermedios como Palmira, el impacto también es tangible.

“Gracias a los aportes de la Tasa de Seguridad hemos fortalecido la articulación con Policía y Ejército, logrando disminuir delitos de alto impacto que afectaban a la ciudadanía”, expresó Carlos Ardila, secretario de Seguridad local.

El Mayor General Erick Rodríguez, segundo comandante del Ejército Nacional, también reconoció el papel determinante de estos recursos para elevar las capacidades operativas frente al crimen organizado:

“Se han adquirido sistemas anti drones, tecnología de comunicaciones y material estratégico que ha incrementado la capacidad del Ejército, la Policía, la Armada y la Fuerza Aérea. Todo eso redunda directamente en la seguridad de los habitantes del Valle del Cauca”.

Un modelo replicable

La experiencia del Valle ya ha sido replicada en departamentos como Antioquia, y es considerada un modelo de articulación entre ciudadanía, autoridades y sector privado. A diferencia de muchas estrategias nacionales, en el Valle se decidió actuar con decisión y visión territorial, cerrando brechas en dotación, infraestructura y prevención.

Hoy, desde las zonas rurales más apartadas hasta los centros urbanos, la Tasa de Seguridad representa una inversión directa en la tranquilidad de los vallecaucanos. No se trata solo de más cámaras o patrullas, sino de un ecosistema de protección ciudadana que, apuesta por el derecho a la vida, a la paz territorial y a la convivencia.

“La seguridad no puede esperar. Esta tasa es una herramienta para proteger a nuestras comunidades con resultados que todos podemos ver”, concluyó la Gobernadora.

Redacción