América de Cali escribió una nueva página gloriosa en el Pascual Guerrero al vencer 2-0 a Bahía de Brasil y asegurar su paso a los octavos de final de la Copa Sudamericana 2025. El equipo dirigido por Gabriel Raimondi demostró carácter, temple y efectividad ante un rival que buscó, pero no logró descifrar el arrojo escarlata.
El partido comenzó equilibrado en la mitad del campo, con ambos equipos alternando el dominio. Sin embargo, la presión y la actitud ofensiva del conjunto caleño empezaron a notarse desde el minuto 15. Fue en el minuto 28 cuando llegó la explosión de los hinchas: tras un error defensivo y la salida en falso del arquero de Bahía, el venezolano Jhon Murillo cazó un rebote y, con el arco vacío, firmó el 1-0 con categoría, desatando la euforia en las gradas.
Bahía, obligado por el marcador adverso, intentó asumir el control en el complemento. América defendió su renta con orden, el portero Jorge Soto respondió cuando fue llamado y, pese a sufrir por varios minutos, no cedió ante los embates. El ingreso del joven Yojan Garcés refrescó el ataque local y, en la última jugada del partido, se elevó en el área para anotar de cabeza el gol definitivo (90+6), cerrando un capítulo redondo para los vallecaucanos.
Con este resultado, América de Cali enfrentará a Fluminense en los octavos de final. El equipo colombiano regresa a una instancia internacional de peso una década después, con el sueño intacto y la ilusión renovada de todo un pueblo rojo.
América demuestra que los grandes rugen cuando más lo necesitan. La Sudamericana sigue pintada de escarlata.

