Hoy vamos a hablar de una campaña importante que tiene que ver con el espacio público , su defensa en la ciudad de Santiago de Cali, de la Philip Morris International, quien la pone a consideración masiva de los caleños.
Ramiro Varela: Estamos con la doctora Silvia Barrero, directora de Asuntos Externos, quien nos da la primicia en lo que tiene que ver con este muy importante programa que conlleva no solamente al mejoramiento del comportamiento de los ciudadanos frente al cigarrillo, sino también genera un legado, una una cultura.
SB: Me llena de alegría y orgullo poder compartir con tu audiencia el lanzamiento oficial de “Cali no es un cenicero”. Este es un programa de educación y conciencia ciudadana, como bien tú lo has mencionado, que tiene como objetivo sensibilizar a los fumadores adultos sobre la importancia de la adecuada disposición de las colillas de los cigarrillos.
Y en esa línea lo que pretendemos es motivar un cambio de comportamiento en estas personas que se traduzca en una reducción de la cantidad de colillas que hoy encontramos en el espacio público.
R.V: Hay cultura crítica generada, digamos, por los abuelos y otras generaciones donde esa costumbre de botar el cigarrillo en una matera, si está en su casa o en el espacio público, como bien lo dice Silvia, , inundó completamente la cultura de los fumadores. ¿Qué nos puede decir al respecto de las experiencias internacionales que este programa ha tenido en resultados?
SB: Déjame primero mencionar que este programa de educación y sensibilización es una iniciativa que no solo cuenta con el apoyo de Coltabaco, que es la filial en Colombia de Philip Morris International, como tú lo has mencionado, sino que también cuenta con la colaboración del DAGMA y de No Más Colillas Colombia y de Equilibra.
Esto hace y demuestra que para impulsar un cambio real en estos fumadores adultos que, como tú dices, vienen muy acostumbrados a disponer de las colillas de una forma inadecuada, se necesita de una alianza entre varios actores de la sociedad que hace que esta alianza sea muy poderosa, porque este tipo de transformaciones requiere del compromiso de toda la ciudadanía y de la sociedad en general.
Primero sobre experiencias internacionales, me gustaría contarte que Colombia, de hecho, lleva como la vanguardia en la región en este tipo de programas, siendo Cali la tercera ciudad en Colombia en implementar este programa, luego de Bogotá y de Medellín. Te cuento así rápidamente, en Bogotá se recolectaron más de 120 mil colillas, logrando una reducción promedio del 45% de las colillas arrojadas al piso en la zona que fue objeto de la intervención.
Y en Medellín se logró una reducción cercana al 54%, ya hemos logrado tocar los hábitos de cerca de 11 mil fumadores, y yo creo que estas son cifras muy relevantes. ¿Qué esperamos en Cali? Pues el estudio base que nos permitió generar este programa nos dice que se estima que en solo dos semanas se pueden identificar que hay más de 20 mil colillas en el piso.
Entonces, creo que el sector que vamos a intervenir es un sector que va a demostrar la fuerza y el poder que tiene la comunidad cuando deciden adoptar o modificar hábitos no correctos por hábitos adecuados, como es el caso de la adecuada disposición de colillas, que nunca deben terminar en el espacio público.
R.V: Nosotros vamos a apoyar como grupo, como Centro de pensamiento de ciudad “Caliescribe”, vamos a apoyar esa campaña, estamos ubicados en el centro de Cali hace un poco más de 42 años, y por lo tanto para nosotros es muy importante que esta campaña tenga resultados, más aún cuando la administración de Cali le está apostando al mejoramiento de la calidad ambiental de la ciudad, en el caso de este programa de búsqueda de derrotar la invasión de las colillas de cigarrillos en el espacio público, y a su vez una administración que le está apostando a recuperar el centro de Cali.
Yo no podría dejar pasar estos minutos con Silvia Barrero, de una empresa tan importante que en Colombia ha generado una cultura como es a través de Coltabaco, para recordarle con gratitud, porque los caleños recibimos desde la administración anterior la gran donación del edificio Coltabaco de Cali, a través de esta empresa, emblemática de la ciudad, un edificio con unas características arquitectónicas y urbanísticas, pues digamos de las mejores, que fue construido en 1936, lo que indica que Coltabaco hace parte de la historia de la creación del departamento del Valle del Cauca, que fue creado hace 115 años, para regalar este tamaño de edificio, y regalarlo aproximadamente en el 2023, pues tuvo indudablemente que construir un mercado muy grande en Colombia y en Cali.
¿Usted qué nos puede decir al respecto de esa historia de Coltabaco y de haberle hecho ese gran edificio a Cali y luego transformarse ese edificio, en una pieza histórica como quiere, artística como quiere la actual administración distrital de Cali?
S.B: Muchas gracias por tu reconocimiento, en efecto, Coltabaco es una compañía de mucho arraigo colombiano, de una existencia ya centenaria en el país, y es una compañía que con la llegada de Philip Morris International, lo que hace es transformarse, pero transformarse siempre teniendo como centro en su ADN corporativo, digamos que la sostenibilidad y el cuidado que implica tener un negocio con los impactos que trae el consumo de tabaco y nicotina. Por ello es que la compañía ha hecho un compromiso genuino y verdadero al más alto nivel de la organización, que establece que tiene una intención verdadera de dejar de vender cigarrillos en un tiempo ojalá que sea corto, obviamente para lograr ese objetivo necesitamos de la ayuda de la regulación, de los impuestos, de la sociedad civil, de la academia, pero al dejar de vender cigarrillos,, siempre existirá una pequeña porción de personas que continúan con el hábito del consumo del tabaco y la nicotina. Y por eso es que la compañía se transforma poniendo en el centro a ese consumidor que por alguna razón no deja el hábito del consumo de tabaco y nicotina, que siempre será la mejor decisión, y se transforma para crear una nueva o un nuevo portafolio de productos donde hay mucha innovación, donde hay mucha tecnología, ahí surgen los dispositivos del calentamiento de tabaco, ahí surgen vapeadores, las bolsitas de nicotina, que espero poder hablarte de ellos con mucha más profundidad en otro espacio.
Hoy, diciendo eso y dándote las gracias por este espacio y tu reconocimiento, quiero cerrar una vez más haciendo mención a este programa maravilloso que inauguramos en Cali en esta semana, anotando que vamos a estar en el barrio Granada, con más de 30 colilleros masivos y 10 interactivos, e invitando a la ciudadanía para que por favor nos pongan un poquito de atención en esa zona, se dejen tocar y sensibilizar por lo que es la adecuada disposición de Colillas para, como tú lo has dicho, hacer todos juntos una mejor Cali como es la intención tanto del gobierno como de la sociedad, los medios y todos los actores relevantes de la ciudad.
R.V: ¿Cuál es la meta que ustedes aspiran en Cali con este programa, digamos, en un año a partir de su lanzamiento?
S.B.: Como te explicaba, vamos a estar entre la Av. cuarta y la novena entre las calles 12 y 17, ese será, en concreto, el barrio Granada, como lo mencionabas, será el escenario en el que, por tres meses en principio y ahí haremos una medición de la intervención que, como te digo, tiene una línea base que nos estima que en dos semanas podemos encontrar cerca de 20.000 colillas en el piso. Entonces, tú simplemente multiplica esto por tres meses y lo que es clave es que nos ayude la ciudadanía; se dejen tocar por esta iniciativa y dispongan adecuadamente de sus colillas.
R.V: Finalmente, un mensaje para los caleños respecto a este programa tan importante.
S.B: Les puedo decir es que esta iniciativa, es simplemente un paso pequeño pero poderoso para generar cultura, para que la ciudad y las personas de la ciudad cuenten con un rol activo y positivo en el cuidado de sus calles. Y, por supuesto, entiendan el impacto socioambiental que genera negativo, cuando botamos las colillas en el espacio público, pero a la vez eso lo podemos transformar en un impacto socioambiental positivo, cuando decidimos asumir con conciencia y con verdadero compromiso un cambio en nuestro comportamiento y botar las colillas en los colilleros o en los lugares dispuestos para su adecuada disposición.
Muchas gracias y estaremos acompañándolos a ustedes en el barrio Granada durante ese programa intensivo que van a dar para derrotar la invasión del espacio público a través del cigarrillo. Muchas gracias, Silvia.


