La pasión escarlata vuelve a tomarse las calles de Cali. El América se prepara para recibir a su eterno rival, el Deportivo Cali, en una nueva edición del clásico vallecaucano, un compromiso que no solamente pondrá en juego el orgullo de la ciudad, sino también puntos importantes en el cierre de la Liga BetPlay Dimayor II-2026.
La escuadra escarlata llega a este encuentro después de sumar un punto en Bogotá, tras empatar 0-0 frente a Millonarios en el estadio El Campín, el pasado miércoles 4 de noviembre, por la fecha 17 del campeonato. Un resultado que mantiene vivas sus aspiraciones y le permite concentrar sus esfuerzos en la recta final del todos contra todos, con la mirada puesta en la posibilidad de conquistar una nueva estrella.
Uno de los protagonistas del compromiso fue el guardameta Jean Fernández, quien logró mantener su arco en cero ante el conjunto capitalino. Ahora, el arquero tendrá un nuevo reto bajo los tres palos: evitar que el rival de patio encuentre el camino al gol en el Pascual Guerrero.
Para este compromiso, el técnico americano podría mantener la base de la nómina utilizada en el partido anterior. La posible formación estaría encabezada por Jean Fernández en el arco; Mateo Castillo, Brayan Córdoba, Cristian Tovar y Nicolás Hernández en defensa; José Cavadía, Rafael Carrascal, Tilman Palacios, Luis Quiñones y Yeison Guzmán en el mediocampo, mientras que Tomás Ángel sería la referencia en el ataque.
El encuentro está programado para este sábado 7 de noviembre, a las 8:15 de la noche, en el estadio Pascual Guerrero, escenario que espera recibir a miles de aficionados que sueñan con celebrar una victoria escarlata.
Sin embargo, el fútbol también exige garantías fuera de la cancha. Por eso, las autoridades de Cali anunciaron un dispositivo especial de seguridad para prevenir hechos de violencia y alteraciones del orden público. Entre las medidas se contempla la presencia de más de 600 uniformados de la Policía Metropolitana, distribuidos dentro y fuera del estadio, con controles y anillos de seguridad para el ingreso de los asistentes.
América espera una fiesta en las tribunas y una noche de fútbol en la que su hinchada pueda celebrar. La ciudad está lista, el Pascual se prepara y los escarlatas tienen una cita con su historia: el clásico no se juega solamente por tres puntos, también se disputa por el orgullo de ser el dueño del Valle.
