Durante 2026, la Secretaría de Evaluación y Control de Medellín se consolidó como uno de los principales pilares del buen gobierno y la transparencia institucional del Distrito. Su trabajo se enfocó en fortalecer la cultura del control interno, prevenir riesgos administrativos y garantizar que los recursos públicos fueran ejecutados con eficiencia y oportunidad. Tres grandes temas concentraron la agenda de la dependencia durante el año.
Fortalecimiento del Control Interno y aprobación del Plan Anual de Auditorías 2026
El principal tema de trabajo durante 2026 fue la puesta en marcha del Plan Anual de Auditorías Internas del Distrito de Medellín. La estrategia permitió priorizar auditorías basadas en riesgos, fortalecer los mecanismos de seguimiento y mejorar la capacidad institucional para identificar posibles fallas administrativas antes de que afectaran la gestión pública.
El nuevo enfoque permitió orientar los recursos de auditoría hacia procesos estratégicos, proyectos de alto impacto y áreas sensibles para la ciudadanía, consolidando a Medellín como uno de los referentes nacionales en materia de control interno territorial.
Gestión del riesgo y fortalecimiento de las líneas de defensa institucional
La Secretaría avanzó en la consolidación del modelo de gestión del riesgo y de las tres líneas de defensa institucional contempladas en el Modelo Integrado de Planeación y Gestión (MIPG).
Durante 2026 se fortalecieron los mecanismos de autocontrol en las dependencias, la supervisión de riesgos estratégicos y las evaluaciones independientes realizadas por la auditoría interna, buscando anticipar situaciones que pudieran afectar la ejecución de programas, proyectos y recursos públicos.
Transparencia, prevención de la corrupción y generación de valor público
Otro de los ejes prioritarios fue la promoción de la transparencia administrativa y la prevención de riesgos asociados a corrupción, contratación y manejo de recursos públicos.
La Secretaría impulsó acciones de acompañamiento, asesoría y seguimiento orientadas a fortalecer la confianza ciudadana, mejorar la calidad de los procesos institucionales y consolidar una cultura organizacional basada en el mejoramiento continuo y la rendición de cuentas.
La agenda de 2026 demuestra que la Secretaría de Evaluación y Control dejó de ser una dependencia enfocada únicamente en auditorías para convertirse en un actor estratégico del buen gobierno, la transparencia y la generación de valor público para Medellín.