Colombia atraviesa un momento delicado de su historia económica reciente. Las cifras fiscales, revelan una crisis estructural que compromete la estabilidad del Estado, el crecimiento económico y las condiciones de vida de millones de ciudadanos. El déficit fiscal desbordado, el aumento acelerado de la deuda pública, la pérdida de inversión y la expansión del gasto improductivo, es un escenario que supera los peores momentos de la pandemia.

Las reflexiones del representante a la Cámara Óscar Darío Pérez, expresadas en la entrevista con el director de Caliescribe, Ramiro Varela, constituyen un diagnóstico documentado sobre el rumbo económico del país. Su análisis no se limita a señalar cifras alarmantes; expone las causas profundas del deterioro fiscal: la ausencia de ahorro público, la politización del gasto, la tolerancia frente a múltiples formas de corrupción y el deterioro de la seguridad que ahuyenta la inversión nacional y extranjera.

La advertencia es clara: sin crecimiento económico no hay recaudo sostenible, y sin inversión no hay crecimiento posible. Cuando el Estado gasta más de lo que produce, endeuda el futuro para financiar el presente; se sustituyen políticas de desarrollo por subsidios con fines electorales, se sacrifica la equidad real por una ilusión de justicia social. El resultado es un país estancado, con un ingreso per cápita propio de una economía de renta media baja y con brechas sociales que se profundizan.

Las principales afirmaciones de uno de los congresistas más versado en las comisiones económicas, Óscar Darío Pérez sobre déficit fiscal, corrupción, inversión y crecimiento, se relacionan con el propósito de ofrecer al lector una visión coherente del momento económico que vive Colombia. Es una invitación a reflexionar sobre las decisiones que han conducido al debilitamiento de las finanzas públicas y sobre la urgencia de retomar una senda de responsabilidad fiscal, crecimiento productivo y desarrollo social sostenible.

El candidato a la Camara de Representantes, por el partido Cenntro Democratico en frases sobre:

  1. Déficit fiscal y desorden de las finanzas públicas
  1. “Los indicadores y las cifras son más elocuentes que las palabras.”
  1. “Este país va a terminar el año con un déficit fiscal cercano al siete por ciento del PIB.”
  1. “Aún en pandemia no tuvimos un déficit fiscal de la magnitud del que vamos a tener ahora.”
  1. “Ese déficit supera los ciento veinte billones de pesos, billones con B grande.”
  1. “Un déficit fiscal solo se financia con crecimiento económico y con ahorro; no hay otra fórmula.”
  1. “Subir tarifas no garantiza mayor recaudo; la curva de Laffer lo demuestra.”
  1. “Este gobierno no conoce el concepto de ahorro.”
  1. “El problema del déficit fiscal es de voluntad política.”
  1. “El presupuesto nacional es pródigo en gastos y escaso en ingresos.”
  1. Uso indebido de los recursos públicos y Corrupción

  1. “Afirman instituciones muy serias, que la corrupción supera los $50 billones…..Así sean veinte o treinta billones, la corrupción es inaceptable en un país normal.”
  1. “La corrupción no tiene una sola cara: tiene mil máscaras.”
  1. “Quitarle recursos a la UPC para fines políticos también es corrupción.”
  1. “Se sacaron recursos de los medicamentos y de los procedimientos de la gente.”
  1. “Asignar recursos a dedo a través de fondos sin control también es corrupción.”
  1. “Comprar apoyos políticos con recursos públicos es una forma clara de corrupción.”
  1. Inversión, seguridad y fuga de capitales
  1. “Una economía solo despega atrayendo inversión.”
  1. “Con inseguridad física no llega ni la inversión ni el empresariado.”
  1. “Hoy los grupos criminales están en ochocientos municipios del país.”
  1. “La inversión pasó del veinticuatro al catorce por ciento del PIB.”
  1. “Esos diez puntos menos representan ciento ochenta billones de pesos.”
  1. “Si los inversionistas se van, no hay nada que hacer.”
  1. “Este gobierno expulsó el capital productivo del país.”
  1. Crecimiento económico, deuda y desarrollo social
  1. “Colombia se quedó estancada en un ingreso per cápita de ocho mil dólares.”
  1. “La deuda pública pasó de ochocientos a mil doscientos billones de pesos.”
  1. “El desarrollo no es solo económico: mientras haya más pobres, no hay desarrollo.”

En medio del panorama complejo, la voz de Óscar Darío Pérez se consolida como la de una autoridad económica con experiencia probada, construida desde la gestión real de lo público. Antioquia le ofrece hoy al país un dirigente que ha sido secretario de Hacienda departamental, gerente del IDEA, senador de la República y congresista por más de veinte años, con conocimiento profundo de las finanzas públicas y del funcionamiento del Estado. Su trayectoria, marcada por el rigor fiscal, la solidez técnica y la defensa de la inversión como motor del desarrollo, representa una garantía de seriedad en el debate económico nacional.

Por ello, los antioqueños le han pedido que siga en la Cámara de Representantes en estos  tiempos de incertidumbre, su experiencia aporta claridad legislativa  y permite abrigar buenos augurios sobre la posibilidad de que Colombia retome la senda del crecimiento, la estabilidad y el desarrollo social.

Redacción