Cali ha consolidado su identidad como “Capital Deportiva de América” no solo por la infraestructura de sus estadios, sino por la gestión logística y nutricional detrás de sus atletas. La diferencia entre cómo se alimentaba un deportista en 1971 y cómo se hace hoy marca el progreso de la ciencia del deporte en la región.

Durante los VI Juegos Panamericanos de 1971, el reto de la nutrición se centraba en la disponibilidad y el volumen. El objetivo principal era garantizar que miles de atletas tuvieran acceso a proteínas y carbohidratos básicos en un comedor centralizado (la Villa Panamericana). En aquel entonces, la END no existía como un programa técnico estructurado; la atención era generalista.

El desafío era monumental para la época: Cali debía demostrar que podía alimentar a delegaciones internacionales con estándares de higiene aceptables, luchando contra limitaciones de refrigeración y transporte de la década de los setenta. No se hablaba de suplementación específica ni de dietas personalizadas por disciplina; el éxito se medía en platos servidos

En la actualidad, la Estrategia de Nutrición y Deporte en Cali ha pasado de ser un servicio de “catering” a un programa de intervención científica. Bajo el liderazgo de las secretarías de Deporte y Salud, la END funciona mediante la caracterización biométrica del atleta.

  1. Evaluación: Se mide el gasto calórico según la disciplina (no requiere lo mismo un pesista que un nadador).
  2. Seguimiento: Se utilizan herramientas digitales para monitorear la hidratación y los niveles de fatiga.
  3. Sostenibilidad: A diferencia de 1971, hoy se integran productos locales (frutas tropicales del Valle) procesados bajo estándares de nutrición deportiva.

En los últimos dos años, Cali ha sido sede de eventos como el Mundial de Atletismo Sub-20 y diversos Panamericanos Junior. La experiencia acumulada ha dejado lecciones claras:

  • Comedores diferenciados: Ya no existe un solo menú. Se establecen estaciones de “recuperación rápida” inmediatamente después de las competencias para evitar el catabolismo muscular.
  • Integración de la COP16: Recientemente, la estrategia se alineó con conceptos de “biodiversidad alimentaria”, priorizando insumos del pacífico colombiano que tienen altos valores nutricionales y menor huella de carbono.
  • Monitoreo en tiempo real: Se han implementado estaciones de hidratación inteligente que reportan el consumo promedio por delegación para ajustar inventarios y evitar desperdicios.

 

Si eres un atleta local, perteneces a un club deportivo o representas a una delegación que planea un evento en la ciudad, existen canales institucionales para acceder a la asesoría de la END:

  1. Secretaría de Deporte y Recreación de Cali: Debes radicar una solicitud formal en la ventanilla única o a través de su plataforma virtual, especificando el nivel de competencia del atleta o el alcance del evento.
  2. Indervalle: Para deportistas de alto rendimiento vinculados a ligas, el Centro de Medicina Deportiva ofrece el servicio de nutrición como parte del equipo biomédico.
  3. Programas Comunitarios: Si el interés es formativo (semilleros), se puede solicitar capacitación a través de las Juntas de Acción Comunal para que los nutricionistas de la red de salud pública realicen jornadas de pesaje y guía alimentaria en los barrios

Mientras que en 1971 el reto era que el atleta no pasara hambre, hoy el reto es que el atleta optimice cada caloría para ganar milisegundos en el cronómetro. Cali ha dejado de ser solo una cocina para convertirse en un laboratorio de rendimiento, donde la nutrición es el “entrenamiento invisible” que mantiene a la ciudad en el podio internacional.

Nubela Meneses